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LA VUELTA DE LA REVÁLIDA

Aznar cree que un mayor nivel de exigencia mejorará la enseñanza

La ministra de Educación recuerda que la reforma sólo está esbozada y acusa de demagogia a sus críticos

El presidente del Gobierno, José María Aznar, ha respondido a las críticas socialistas a la propuesta gubernamental de reimplantar la reválida en el bachiller, apostando por una mejora en la calidad de la enseñanza que, a su juicio, cree que va ligada a un mayor nivel de exigencia a los alumnos.

"En mi opinión, la mejora de la calidad tiene que ver con el nivel de exigencia, porque si no hay un nivel mínimo, el resultado es que no se es capaz de escribir veinte líneas sin una falta de ortografía", ha añadido.

Por ello, ha rechazado que se niegue la realidad y se opte por elegir "posiciones cómodas de decir que siga esto así hasta que definitivamente se estrelle".

Aznar ha dicho que los españoles deben preguntarse si quieren una educación de mejor calidad, una respuesta que él cree que debe ser afirmativa porque debe tenerse la "ambición" de lograr ese objetivo ya que cree que "en el cuidado de la calidad de la enseñanza está el éxito del futuro como país y del futuro individual -ha dicho- de nuestros jóvenes".

El jefe del Ejecutivo ha subrayado que hay datos objetivos, como los informes de la OCDE, que no sitúan a España en un puesto en el que pueda sentirse satisfecha por el nivel de conocimientos que tienen sus alumnos y que califica de "preocupante".

"Yo no considero que se deba plantear muy problemáticamente el debate cuando se tiene la aspiración de que se salga del bachillerato sabiendo escribir correctamente y lo que es verdaderamente asombroso es que se pueda mantener un sistema que provoca esos resultados", ha añadido Aznar.

Demagogia de la oposición

En el mismo sentido se ha pronunciado la ministra de Educación y Cultura. Del Castillo ha defendido esta mañana en el Consejo de Universidades la Ley de Calidad de la Enseñanza que prepara su departamento y ha pedido a los que la critican que esperen a conocer su contenido, pues hasta ahora sólo se han esbozado sus líneas generales. En este sentido, Del Castillo ha pedido que no se ataque como objetivo político "desde la demagogia" una reforma que sólo está perfilada.

Del Castillo ha enumerado los objetivos de la reforma que se prepara, y que son tres: combatir el fracaso escolar, que afecta según ella al 25% de los estudiantes que no obtienen el título de secundaria; elevar el conjunto del nivel educativo; y reforzar la calidad del citado sistema.

Con estas pretensiones, según la ministra de Educación, se ha emprendido la reforma, que se desarrollará en varias líneas: la derogación de la promoción automática, el establecimiento de itinerarios y el establecimiento de una prueba al final del bachillerato para homologar conocimientos, la reválida que ha suscitado la polémica.

El objetivo es que estas medidas puedan aplicarse ya el curso 2004-2005. La ministra ha asegurado que la reforma se estudiará y analizará en el consejo escolar y con los sectores implicados: profesores, alumnos y padres, pero que ha insistido en que no puede haber un debate público hasta que no estén perfilados los contenidos.