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Pedro Sánchez solo acepta un debate televisado a cinco para el 10-N

El PSOE eliminará la publicidad comercial exterior y las banderolas en la campaña de las próximas generales

Debate electoral
Pedro Sánchez, en in acto en Gavá.

El presidente del Gobierno en funciones y líder del PSOE, Pedro Sánchez, sólo acepta participar en un debate electoral en la campaña del 10-N: una cita entre los candidatos de los cinco principales partidos que se celebraría el 4 de noviembre. Es es la misma fecha que RTVE propuso para el debate a cinco, en el que se estrenaría Vox. El PSOE pide que el debate tenga “carácter neutral”, es decir, que las cadenas interesadas —RTVE, Mediaset y Atresmedia— lleguen a un acuerdo. Una fórmula sería que la Academia de la Televisión lo organizara.

“Un debate a cinco hay que hacerlo”, decía José Luis Ábalos, secretario de Organización del PSOE y ministro de Fomento en funciones, a finales de septiembre. El PSOE descartaba ya entonces la posibilidad de que Sánchez se prestara a varios cara a cara con los candidatos del PP, Ciudadanos y Unidas Podemos. RTVE planteó precisamente tres debates: entre Sánchez y Pablo Casado; Sánchez y Pablo Iglesias; y Casado y Albert Rivera. El líder de Ciudadanos criticó entonces que no se contemplara un debate entre él y Sánchez.

El comité electoral socialista rechazó este jueves formalmente ese escenario. Sus responsables consideran suficiente que haya un debate a cinco en una campaña que será por primera vez de ocho días en vez de las dos semanas habituales. La reducción se decidió a raíz de las elecciones de junio de 2016, que se produjeron seis meses después de las de diciembre de 2015 tras la primera investidura fallida de Sánchez debido a la falta de acuerdos entre partidos.

El PP, Ciudadanos y Unidas Podemos discreparon del debate único del PSOE. El comité de campaña de los populares planteó que se celebre tras conocer los próximos datos del paro, a partir del 5 de noviembre —aumentó los dos últimos meses mientras los nuevos cotizantes a la Seguridad Social no crecen con el ímpetu de hace un año—, “para que los españoles puedan ver el debate conociendo el balance en esta materia de Sánchez”. También solicitaron un cara a cara entre Casado y Sánchez, informa Natalia Junquera.

“Nos parece inaceptable que, después de haberse celebrado dos debates la anterior campaña, Sánchez quiera retroceder y se celebre un único debate”, criticaron fuentes de Podemos tras conocer la postura del PSOE, informa Ana Marcos. Ciudadanos también reiteró su predisposición a que se celebren dos debates. Nacho Prendes, miembro de la Diputación Permanente del Congreso, recordó que su partido propone una reforma de la ley electoral que regule debates obligatorios entre los candidatos.

La gestión de los debates de la campaña del 28 de abril se le atragantó al PSOE en las pasadas elecciones generales. Sánchez rectificó y participó en los dos debates a cuatro consecutivos en RTVE y Atresmedia, una fórmula sin precedentes y del agrado del PP, Ciudadanos y Unidas Podemos después de que la Junta Electoral anulara un debate a cinco en el que Vox iba a estar presente. La sensación generalizada en la dirección socialista y en el aparato territorial es que esa segunda semana de la campaña, que coincidió con los dos debates a cuatro que hubo, se les hizo larga. Hasta el punto de romper la tendencia que según los datos que manejaban en La Moncloa y Ferraz les situaba en los 130 diputados. Al final fueron 123.

La celebración de los debates se terminó convirtiendo en uno de los asuntos centrales de la campaña de abril. Para evitar una polémica similar en plena campaña el PSOE se adelantó al resto de partidos y expuso sus condiciones para la celebración de un único debate. Lo hizo cuando todavía quedan cuatro semanas de precampaña y una de campaña.

Mediaset defendió que su oferta para celebrar un debate electoral entre los cinco principales candidatos “debería valorarse de manera prioritaria ya que en la anterior campaña electoral se ofrecieron en los otros dos operadores principales”, señalaron desde la empresa a Europa Press en alusión a RTVE y Atresmedia. En las elecciones de 2008, 2011, 2015 y 2016, la Academia de la Televisión ofreció la señal institucional de los debates a la que podían acceder todos los medios de comunicación interesados en emitirlo.

Renuncia a la publicidad exterior e instalación de banderolas 

El comité electoral del PSOE también ha decidido, en su reunión de este jueves, eliminar la publicidad comercial exterior y la instalación de banderolas en la campaña del 10 de noviembre. Los socialistas argumentan que así “dan cumplimiento” al acuerdo que propusieron al resto de partidos. Todos, salvo el PNV, lo suscribieron ante notario.

El presupuesto general de campaña del PSOE se reducirá dos millones de euros respecto a la campaña del 28-A. El techo de gasto electoral del partido en el Gobierno se reducirá a la mitad, pasando de los 14 millones de abril a siete millones el 10-N.

El acuerdo afecta a las candidaturas al Congreso y al Senado en todas las circunscripciones electorales, ya sean de los partidos firmantes o coaliciones en las que las participen. En él se establece la renuncia a la fabricación e instalación de carteles colgados en postes o farolas por el sistema llamado de banderolas en los lugares reservados como gratuitos por los Ayuntamientos, según recoge el artículo 55 de la Ley Orgánica del Régimen Electoral General. También se renuncia a la contratación de publicidad exterior o de espacios comerciales autorizados para la colocación de carteles y otras formas de propaganda electoral.

Frente a las críticas de Podemos y Ciudadanos de que no haya habido acuerdo para un mailing único, el PSOE argumenta en un comunicado que las formaciones de Iglesias y Rivera no presentaron “una propuesta detallada, sobre cómo organizarlo y sus costes, con el tiempo necesario para poder analizarla”. Los socialistas insisten en que se debatió en la Comisión para la Auditoría de la Calidad Democrática del Congreso —a propuesta de Ciudadanos y Podemos—, donde no hubo avances “tras suscitarse dudas logísticas, técnicas y de un posible incremento del coste total”.

El mailing tiene una importancia vital para el PSOE, ya que tiene una amplia demanda, sobre todo en su electorado de más edad y residente en núcleos rurales. “El mailing es útil para muchos electores, ya que el 44,2% acudió a votar con la papeleta preparada desde casa (según el CIS postelectoral del 28-A)”, reconoce el comité electoral. El partido de Sánchez aprovecha para lanzar otra crítica a Rivera, al recordar que el PSOE siempre realiza su mailing con papel “procedente de bosques gestionados sosteniblemente” y no lo envía en bolsas de plástico como Ciudadanos hizo el 28-A.

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