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El Gobierno busca alianzas para aprobar leyes hasta el último día

En el Congreso solo quedan pendientes dos plenos, pero el Ejecutivo no se resigna a dejar de gobernar

Pedro Sánchez, este martes en la sesión de control del Senado. En vídeo, intervención de Pedro Sánchez ayer en el Senado.

El Gobierno aún no desiste de sacar adelante algunas reformas legales y va a intentar hasta el último momento utilizar los instrumentos a su alcance para aprobarlas. El plan del Ejecutivo es aprobar decretos leyes, pero estos se quedarían en papel mojado si no son convalidados por el Congreso. Para ello, el Gobierno necesita restablecer la mayoría que le apoyó en la moción de censura y alcanzar pactos con esos grupos. Si el Ejecutivo de Sánchez logra esos acuerdos, podría sacar adelante sus decretos incluso después de disueltas las Cortes, el próximo 5 de marzo, a través de la Diputación Permanente del Congreso.

En el Congreso de los Diputados solo quedan pendientes dos plenos, uno esta semana y otro más en la próxima, antes de que el presidente Sánchez firme el decreto de disolución. Pero el Ejecutivo no se resigna a dejar de gobernar y tratará de sacar adelante algunos decretos leyes, primero convalidándolos en los dos plenos que restan antes de la disolución de las Cortes y después en la Diputación Permanente. Este último órgano es una suerte de congreso en pequeño que mantiene la representación proporcional de todos los grupos y que tiene entre sus funciones la posibilidad de convalidar decretos leyes. Cada ministro tiene una larga lista de asuntos pendientes para aprobar y de ese modo culminar reformas que no pudieron ponerse en marcha en los ocho meses y medio de Gobierno. Pero tienen que ser asuntos susceptibles de ser aprobados a través de decretos leyes, por lo que cada departamento debe seleccionar los asuntos que sean factibles de tramitar por esa vía. Y a continuación, el Gobierno deberá abrir nuevas negociaciones con los que han sido sus socios a lo largo de estos meses.

En esa tarea de seleccionar los asuntos que se someterán a negociación están los ministros y sus equipos. La vicepresidenta, Carmen Calvo, coordinará toda esa tarea bajo la supervisión del presidente. Para esta misma semana ya está a punto de terminar un plan de contingencia para afrontar las consecuencias del Brexit. De manera simbólica, el Ejecutivo aprobará el proyecto de ley de Cambio Climático, sin ninguna posibilidad de entrar en vigor, aunque sí el informe sobre la misma materia que debe enviarse a Bruselas de manera obligatoria.

Una de las grandes frustraciones del Gobierno es la reforma laboral, según reconocen fuentes gubernamentales. La expectativa era derogar las partes “más dañinas” de la norma laboral en vigor, aprobada en la etapa de Rajoy. El Ejecutivo ha elaborado en los últimos meses muchos borradores y ha invertido muchas horas de diálogo para tratar de alcanzar un acuerdo entre las principales fuerzas políticas. No ha sido posible, pero fuentes gubernamentales explican que tratarán de sacar adelante algunos cambios legislativos para que afectan a la igualdad laboral entre sexos. Este asunto es un empeño especial de Calvo, ministra de Igualdad además de vicepresidenta. En teoría, la mayoría de los hasta hace poco socios del Ejecutivo están en disposición de apoyar esos cambios, aunque sea sin excesivo entusiasmo.

Una vez disueltas las Cortes, el principal problema para el Gobierno será que el ambiente preelectoral, con la inevitable confrontación entre partidos, parece poco propicio para el acuerdo. Podemos, ERC, PDeCAT, PNV y Compromís han mostrado recelos ante la utilización de los decretos leyes, pero tampoco se oponen de forma frontal. El portavoz de Compromís, Joan Baldoví, fue ayer martes muy expresivo al explicar que sí está dispuesto a aprobar algunas de las reformas que proponga el Ejecutivo: “No me gusta esta vía pero la legislatura no termina hasta el 5 de marzo y hasta entonces hay partido y podemos marcar dos o tres goles en los últimos minutos”. En todo caso, la intención del Gobierno es continuar más allá del día 5 a través de la Diputación Permanente.

Asuntos urgentes

El portavoz del PDeCAT, Carles Campuzano, señala que hubiese preferido que el Gobierno mantuviese viva la legislatura, pese a la derrota en la votación de los Presupuestos, por el rechazo, entre otros, de su propio grupo. Pero como da por hecho que el Gabinete de Sánchez presentará decretos, el portavoz nacionalista le pide que apruebe uno: la prórroga del impuesto eléctrico destinado a ayudar a las familias con problemas económicos para hacer frente a la factura de la luz.

“Que nadie dude de que el Gobierno no estará parado”, advirtió este martes la portavoz del Grupo Socialista, Adriana Lastra. “El Gobierno va a gobernar hasta el último día con reales decretos”. Frente a los recelos que suscita el uso de este instrumento, Lastra cargó contra el PP y a Ciudadanos por haber usado su mayoría en la Mesa del Congreso para bloquear la tramitación de iniciativas gubernamentales.

A Podemos tampoco le entusiasma esta atípica vía legal, pero se muestra dispuesto a considerar su apoyo a alguna medida que coincida con el programa de la formación. De todos modos, tampoco en este caso será fácil para el Ejecutivo porque uno de los objetivos estratégicos de Unidos Podemos ante las elecciones del 26 de abril es distanciarse del PSOE para no aparecer como un simple apéndice tras dar su apoyo a los fallidos Presupuestos Generales y haber servido de sostén de Pedro Sánchez desde que prosperó la moción de censura.

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