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Podemos, a las urnas en medio de su peor crisis interna

"No tenemos problema con la fecha", dice Irene Montero, 'número dos' de Podemos. "Llegamos a estas elecciones en nuestro momento de mayor influencia política"

Irene Montero, este viernes.

Podemos afronta las elecciones generales anticipadas con una certeza, la de que Pablo Iglesias será su candidato a La Moncloa. Por el momento seguirá de permiso de paternidad hasta finales de marzo.  El partido ya ha empezado a diseñar una estrategia de campaña que deberá resultar en un golpe de efecto para, si no asaltar el poder, al menos frenar la fuerte caída en votos que auguran las encuestas. Podemos busca convertirse en la alternativa a la izquierda del PSOE de Pedro Sanchez tras ocho meses de entendimiento parlamentario, sin abandonar la posición de diálogo con el independentismo catalán. Y, al mismo tiempo, tendrá que cerrar la peor crisis interna que ha sufrido desde su nacimiento en 2014: la salida de Íñigo Errejón, fundador de la formación, que concurrirá a las elecciones autonómicas con la plataforma de la alcaldesa de Madrid, Manuela Carmena.

"No tenemos problema con la fecha", ha dicho este viernes por la mañana Irene Montero, número dos de Podemos, después de que el presidente anunciara que adelanta al 28 de abril las elecciones generales. "No recuerdo ninguna rueda de prensa sin que alguien me haya insinuado que estamos en nuestro peor momento", se ha defendido. "Pese a ese mantra, llegamos a estas elecciones en el momento de mayor influencia política de Unidos Podemos".

“Salimos a ganar, estamos preparados", ha recordado la dirigente en referencia al proceso de primarias del pasado diciembre en el que el secretario general recibió el respaldo de más de 50.000 simpatizantes. Una convocatoria que la formación ahora califica de “adivinatoria”. "Pablo Iglesias es el único líder político al que no le van a temblar las piernas ante los poderosos", ha asegurado. "No hay contradicción entre ser candidato y estar de permiso de paternidad. Lanzamos un poderoso mensaje: queremos una España feminista. En Podemos somos un equipo. Vamos a saber sacar adelante todas las tareas", ha argumentado.

Desde el pasado miércoles, cuando el PP, Ciudadanos y los partidos independentistas catalanes tumbaron en el Congreso los Presupuestos, Podemos ha comenzado a dibujar el plan para evitar volver a la posición subalterna de los socialistas que tanto daño les hizo en Andalucía, donde perdió 300.000 votos.

La portavoz en el Congreso de la formación ya ha esbozado las que serán las críticas de campaña al PSOE: “No se creyeron que podían sacar adelante los Presupuestos. Tuvieron una interlocución muy débil con los partidos de la moción de censura. Les tiemblan demasiadas veces las piernas cuando les toca defender derechos”. Y sus bazas electorales. "La gente sabe que las conquistas sociales que se han conseguido, como la subida del salario mínimo a 900 euros, son arranques que le hemos hecho al Gobierno”, ha reiterado la dirigente.

Aun falta por resolver cómo se presentará el partido a las elecciones en la Comunidad de Madrid después de que Errejón anunciara que concurrirá a la cita con la plataforma de la alcaldesa Carmena. El partido de Iglesias deberá someter a primarias una candidatura y solo entonces negociará una alianza con el también fundador del partido. Errejón, a su vez, tiene el mismo escaso margen para cerrar su propuesta y conseguir el objetivo que proclama: “La mayor contribución al cambio es ganar en la Comunidad”.

Alternativa progresista

Lo que por el momento es una incógnita es cómo va a conseguir Podemos centrar la campaña en lo social con el monopolio del debate político a cargo de la crisis catalana y alentar, así, a la movilización de la izquierda. El comité electoral de campaña, que hasta ahora se dedicaba exclusivamente a las elecciones autonómicas, municipales y europeas del 26 de mayo, ampliará sus funciones para las generales. Montero, el secretario de Organización, Pablo Echenique, y Juanma del Olmo, secretario de Comunicación, en colaboración con el candidato Iglesias, son los encargados de elaborar esta alternativa progresista ante el empuje del PP, Ciudadanos y la ultraderecha de Vox.

“Si gana la derecha las generales el tema catalán se acaba. No seguirán hablando de lo mismo porque se venden como la solución”, opinan fuentes territoriales de Podemos. “No habrá una mayoría progresista si no se soluciona el problema catalán desde la vía política y el diálogo”, dice Raúl Camargo, de la corriente Anticapitalista, que hubiera preferido que el Gobierno convocara elecciones después del verano.

Podemos tratará de acercar posturas con el independentismo usando el mismo mensaje que hasta ahora: la única salida al conflicto territorial es con “diálogo y un referéndum pactado”. Una consulta en la que la formación votaría para que Cataluña siga en España. Les recordarán que fue Iglesias el que medió hasta el final con Carles Puigdemont, líder huido del PDeCAT, y que fue hasta la cárcel a hablar con Oriol Junqueras, presidente de ERC, para sacar adelante los Presupuestos. Y mantendrán su posición sobre el juicio del procés: “Es un fracaso de la justicia”. “Son presos políticos”, sostienen.

Recuperar el bloque de la moción

Otro de sus frentes será, según ha adelantado la portavoz en el Congreso, "hacer más fuerte el bloque de la moción de censura para construir un Gobierno sólido”, en referencia a la unión de partidos de distinto signo que permitió la entrada de Sánchez en La Moncloa en junio de 2018.

Las encuestas auguran un Parlamento muy fragmentado. Montero, sin aventurar aritméticas democráticas, ha confiado en la creación de una nueva mayoría progresista en el Congreso, pero también en el Gobierno, aunque la suma de PSOE y Podemos se quedaría por debajo del 40% y perdería cuatro puntos desde las últimas elecciones de 2016, según el promedio de sondeos de EL PAÍS a partir de decenas de encuestas diferentes. "No aspiramos a que se mantenga la misma correlación que actualmente", ha afirmado. "El voto más útil para que los reaccionarios no gobiernen es el voto a Unidos Podemos".

“El adelanto de las generales a las autonómicas y municipales permitirá que se aclararen los pactos nacionales y así se despejarán las alianzas por abajo”, explican fuentes de Podemos en Castilla-La Mancha. El partido está en el Ejecutivo autónomo en coalición con el socialista Emiliano García-Page. “Gobierna con nosotros porque no le queda otra. Prefiere pactar con Ciudadanos”, consideran.

Podemos no descarta este posible viraje del PSOE hacia el partido de Albert Rivera en todas las citas electorales de este año. Por eso quieren revalidar el espíritu de la moción de censura y así tratar de evitar este acuerdo que en las generales sumaría 170 escaños, según los sondeos. “Somos los mismos de 2016”, recuerda Montero, quien remarca sobre su oposición: “Ya saben lo que votamos”.

El futuro de Unidos Podemos

Podemos e IU tienen que volver a sentarse y decidir si revalidan la coalición Unidos Podemos que tantos votos les ha hecho perder en estos dos años de elecciones: más de un millón en las últimas generales. “IU está preparada para cualquier escenario. Tenemos que revisar cosas, la situación no es la misma”, dicen en la dirección del partido de Alberto Garzón, quien hasta el último momento defendió que Sánchez se mantuviera en el poder gobernando por decreto. Podemos confía en mantener el conocido como “el acuerdo de los botellines” que en 2016 unió a ambas formaciones.

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