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Garzón, sobre Adelante Andalucía: “Hemos fallado”

Solo Alberto Garzón, líder de IU, reconoce que la coalición ha sido incapaz de movilizar el voto de izquierda

Teresa Rodríguez, candidata a la Junta por Adelante Andalucía.
Teresa Rodríguez, candidata a la Junta por Adelante Andalucía. EFE

Adelante Andalucía se creó para "ser alternativa al PSOE" el pasado verano. Con este mensaje la confluencia entre Podemos e Izquierda Unida pretendía acabar con el bipartidismo, romper definitivamente el eje izquierda-derecha y terminar con 36 años de socialismo en la Junta. El domingo consiguieron 17 escaños, tres menos de lo que sumaron por separado en 2015. No solo perdieron casi 300.000 votos, fueron incapaces de absorber la caída histórica de la presidenta Susana Díaz. Un día después, Alberto Garzón, líder de IU, fue el único que hizo una autocrítica contundente: "No hemos sido capaces de atraer al votante socialista descontento. Tampoco hemos movilizado a la izquierda. Hemos fallado".

Garzón reconoció abiertamente que la abstención del domingo se reflejó con claridad en las zonas obreras donde está su electorado. "La desmovilización nos ha afectado, dónde éramos fuertes, aunque sigamos siéndolo, ya no tanto", explicó. "Es necesario el diagnóstico, pero aún más necesaria la acción. Tenemos que volver a conectar con los barrios que no han votado".

En Andalucía, Antonio Maíllo, candidato a la vicepresidencia, salió a responder en una rueda de entrevistas en los medios en la que reconoció que "los resultados no eran buenos", al mismo tiempo que se aferró al mensaje de la noche electoral: "Nos preocupa el futuro de nuestra tierra". Como ya hizo Teresa Rodríguez, candidata a la presidencia andaluza, la formación no quiere hablar de escaños aunque no hayan podido ni siquiera mantener los 20 que se habían marcado como objetivo.

"No hay excusas, hay que corregir algunas cosas", aseguró Pablo Iglesias el lunes en una visita a los trabajadores de Alcoa. Fueron sus únicas palabras. El líder de Podemos, como la candidata de Adelante Andalucía, reorientan el discurso hacia lo que califican "el peligro de la derecha reaccionaria". Tras conocerse los resultados, Iglesias declaró "la alerta antifascista". Momentos antes, Rodríguez avisó de que "ante cada palabra de homofobia, racismo o machismo", el probable gobierno de derecha de la Junta los iba a tener delante. "No van a convertir a nuestra sociedad en algo peor de lo que ya hicieron tras 10 años de crisis", recalcó.

Ante la derrota llaman a la movilización de las organizaciones sociales en una apelación al espíritu del 15M, el movimiento del que surgió Podemos. Además de tratar de mantener una alianza entre los partidos que apoyaron la moción de censura que llevó a Pedro Sánchez al Gobierno. Los resortes para hacer frente al avance de la extrema derecha.

La apuesta de Adelante Andalucía de sustentar la campaña en temas locales mientras sus contrincantes no solo elevaban el tono, sino que introducían en la agenda diaria temas como Cataluña o la gestión de Pedro Sánchez, es otro de los errores que únicamente Garzón señala. "Hemos tratado de hacer una campaña centrada en los problemas andaluces, pero ha sido incapaz de hacer frente a otras basadas en nacionalismos y centralismos".

Un votante más complejo

Los representantes de Podemos e IU se preparan para cuatro años de una oposición mucho más dura de la que se ha reflejado en los enfrentamientos parlamentarios entre Díaz y Rodríguez durante la anterior legislatura. Se enfrentan ahora a un bloque de derechas que desde que se declarara la autonomía de Andalucía nunca había conseguido tanto poder. Y deben analizar si parte de los votos que han perdido no solo se han quedado en casa, sino que han llegado a Vox. "El trasvase es entre bloques de derecha", zanjó Garzón.

En una carta enviado a la militancia de IU, el responsable de la formación alerta a sus bases con un perfil del votante de "la derecha reaccionaria" que califica de "más complejo de lo que pretende la caricatura". "Los primeros datos señalan que el voto a Vox es más alto cuanto más rico es el municipio, lo que anticipa que el votante de extrema derecha pertenece a las clases más acomodadas", describe en el texto. "Y al mismo tiempo el voto ha sido especialmente fuerte en los lugares donde hay más inmigración, lo que señala la expansión de un voto racista y xenófobo probablemente también entre las clases populares".

Pese a los resultados, la coalición se empeña en mandar un mensaje de unidad. Se vio la noche electoral en Sevilla con el abrazo entre Maíllo y Rodríguez. También se demostró horas después en Madrid, durante la valoración que hicieron Garzón e Iglesias con miembros de ambos partidos. "Sin unidad hubiera sido peor", resumió el responsable de IU.

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