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El Gobierno acusa a Rajoy de “infinidad de incumplimientos” en planes de infraestructuras

El Ejecutivo anterior “continuó prometiendo y anunciando partidas” pese a la disminución en casi un 50% de la inversión de Fomento

El Gobierno de Mariano Rajoy realizó “infinidad de promesas” para mejorar la red de infraestructuras españolas “que en la gran mayoría de los casos se han incumplido” o que debido al estado en el que se encontraban el pasado junio, cuando Pedro Sánchez fue investido presidente, “resulta inviable cumplir” en los plazos fijados. El Ejecutivo anterior “continuó prometiendo y anunciando partidas”, según un informe interno al que ha tenido acceso EL PAÍS, pese a la disminución en casi un 50% de la inversión del Ministerio de Fomento entre 2012 y 2017.

Visita de Rajoy a las obras del AVE a Galicia en 2015.
Visita de Rajoy a las obras del AVE a Galicia en 2015.

La relevante reducción en el presupuesto ejecutado por el último Gobierno del PP en carreteras, ferrocarriles, puertos, aeropuertos y vivienda, donde pasó de invertir 9.297 millones en 2012 —el primero de los seis años y medio de mandato de Rajoy— a 5.012 millones en 2017 de acuerdo con los datos de Fomento no impidió que se sucedieran unas promesas y anuncios que “no obedecían a la realidad” y “que fueron variando, rectificándose y alargándose en el tiempo conforme los hitos comprometidos se iban acercando”.

Estas son, en síntesis, las conclusiones de la Auditoría de fechas y situación recibida del anterior Gobierno que en sus 58 páginas repasa el estado en que se encuentran los “principales incumplimientos” en las distintas áreas del ministerio que desde hace cuatro meses dirige José Luis Ábalos. Las autonomías afectadas por las promesas inconclusas están gobernadas indistintamente por el PP, el PSOE o nacionalistas. La partida para ferrocarriles fue la que sufrió la mayor bajada en los seis ejercicios completos que se comparan, excluido el primer semestre de 2018. El desplome fue del 55% entre la realizada en 2012, de 5.000 millones, y 2017 con 2.286 millones. “Especialmente reseñables son los valores de inversión ejecutada en los dos últimos años”, destaca el informe. “Mientras el anterior Gobierno anunciaba infinidad de promesas a corto plazo, los porcentajes de ejecución del dinero previsto refleja una realidad muy distinta”, con un 36% en 2016 —se ejecutaron 1.694 millones ese año de los 4.748 previstos— y el 67% en 2017, con una inversión prevista de 3.413 millones.

El corredor mediterráneo, una de las infraestructuras consideradas estratégicas y más demandadas, acumula “retrasos significativos” pese a unos pronósticos sobrados de optimismo. El Gobierno de Rajoy prometió que en 2020 estaría operativo desde la frontera con Francia hasta Murcia, con las obras acabadas y el inicio de circulación en pruebas, “al mismo tiempo que dejaba de invertir el 35% del presupuesto previsto en el pasado ejercicio”.

“Grave estado” de la red de tren en Extremadura

Uno de los casos más dramáticos es el de la conexión por tren de Extremadura con Madrid. “De especial gravedad es la red convencional, donde se dejó de invertir más del 80% del presupuesto previsto en el cierre de 2017”, recoge el estudio de Fomento. Uno de los últimos ejemplos es el del convoy procedente de esta comunidad que el 13 de octubre se quedó sin gasoil en Fuenlabrada. Entretanto, la alta velocidad se sigue demorando: “Del compromiso de 2015, donde se prometía la conexión Madrid-Badajoz a finales de 2016, se pasó a comprometer únicamente la finalización de las obras Plasencia-Badajoz a finales de 2019”, se dice del AVE proyectado. Las obras acumulaban retrasos “de hasta un año en la ejecución”. El 40% del presupuesto previsto no se invirtió el ejercicio pasado.

Peor le fue al corredor cantábrico-mediterráneo, donde al cierre de 2017 se había ejecutado únicamente el 5% de la inversión entre Sagunto y Pamplona. “Parece claro que, no solo los compromisos anunciados resultaban inviables, sino que tampoco se atisba ningún interés por intentar cumplirlo”, se dice de un corredor reactivado los últimos meses tras las reuniones mantenidas con el presidente de Aragón, Javier Lambán, y de la Comunidad Valenciana, Ximo Puig.

La situación de la alta velocidad pendiente de finalizar en el noroeste del país no es mucho mejor. Del “todo está garantizado para que el AVE llegue a Galicia en 2018” que aseveró Ana Pastor en 2015, cuando la presidenta del Congreso era la ministra de Fomento, se pasó al compromiso de circulaciones en pruebas a finales de 2019. El Ejecutivo de Rajoy dejó de invertir el año pasado en la línea de alta velocidad a Galicia valores cercanos al 45%.

Déficit en conservación

Las críticas son especialmente ácidas con la línea de AVE entre Ourense y Lugo. Para los autores del informe el PP “prometió unas inversiones que nunca han existido y estableció unos plazos que no correspondían al estado de avance de los estudios”. De los 1.600 millones que el entonces ministro de Fomento, Íñigo de la Serna, anunció el pasado mayo para la conexión con la capital lucense “la realidad es que el presupuesto realmente comprometido hasta 2020 es de 92 millones, por lo que los 1.600 millones anunciados nunca existieron y nunca estuvieron previstos”.

La inversión ejecutada en carreteras disminuyó un 33% en la comparativa entre 2012 y 2017 (de 2.720 a 1.844 millones). “En contraposición a estos valores, se continuaron realizando promesas y anuncios en numerosas intervenciones y visitas a los territorios”, dice el informe. En cuanto a la creación de nuevas infraestructuras, “en la mayoría de los casos se han incumplido o bien resultan inviables”. Fomento calcula en 2.000 millones el déficit en la conservación de la red viaria.

En Asturias, donde se prometían licitaciones de obras y proyectos “que nunca se llegaron a cumplir”, la inversión ejecutada en sus carreteras se desplomó un 66% entre 2012 y 2017, algo más que en Galicia (58%) o Andalucía (54%) en el mismo periodo. El incumplimiento más destacable en el Principado es el anuncio de reducción del plazo de obra del acceso al puerto de Gijón. Previsto para septiembre de 2020, “será difícil reducirlo porque solo se ha avanzado un 1,2%”. El Bus VAO en la A-2 en Madrid también tendrá que esperar. Otros “compromisos inasumibles” son los tramos de duplicación de la A-68 en Aragón.

En relación a los aeropuertos, la variación de la inversión que se acometió en 2012 y 2017 superó el 50% (de 943 a 445 millones). El inicio de las obras de adaptación de las terminales 1, 2 y 3 del aeropuerto Adolfo Suárez-Barajas, previstas para el arranque de 2019, se demorarán a inicios de 2020. La puesta en marcha del aeropuerto internacional de Murcia, prevista en 2018, se espera cumplir a principios de 2019. Las conexiones ferroviarias de los puertos de Almería o Castellón, así como la finalización de la dársena de Escombreras (Murcia), están entre los retrasos más llamativos en los puertos españoles.

Plan extraordinario en carreteras que “nunca ha existido”

Mariano Rajoy anunció en julio de 2017 un Plan de Inversión Extraordinaria en Carreteras que conllevaría una partida de 5.000 millones de euros y permitiría actuar sobre más de 2.000 kilómetros en los siguientes cuatro años. Basado en la colaboración con el sector privado, permitiría “multiplicar por seis la capacidad de gasto que permite el presupuesto de un año”, se vendió en su presentación. “La realidad del estado de avance de este tan anunciado e inminente Plan es la siguiente: no hay plan, y nunca ha existido más allá de los anuncios y presentaciones realizadas”, se desmonta en el informe sobre la herencia recibida del Ejecutivo del PP.

“Lo que había es un conjunto de declaraciones dispersas, de anuncios y algunos power point, basados en un esquema de financiación que presentaba claras lagunas e inconsistencias”, se apostilla en el estudio. Los encargados de la auditoría de fechas recalcan que el Plan de Inversión Extraordinaria en Carreteras “no establece criterios de inversión” o los “procedimientos control de su ejecución”. Tampoco fue sometido a la evaluación de impacto estratégico, ambiental y económico. “En realidad, el Plan de Inversión Extraordinaria en Carreteras no fue aprobado por el Consejo de Ministros”, concluyen.

El informe afirma que el Ministerio de Fomento “está intentando encontrar la manera” de acometer las actuaciones de este plan “de forma viable”, debido a que la fórmula de financiación esbozada en el plan de inversión, con concesiones con pagos por disponibilidad, “presentaba claras carencias”.

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