Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Pedro Sánchez mantiene la venta de armas a Arabia Saudí para defender “los intereses de España”

El presidente pide a los independentistas catalanes que saquen lecciones del "error histórico" del Brexit

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, este miércoles en el Congreso.

El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, ha apelado hoy en el Congreso al “interés de España” para justificar la venta de 400 bombas de guiado láser a Arabia Saudí, frente a quienes le piden que se sume al embargo anunciado por Alemania. Sánchez ha hecho un ejercicio de realpolitik alegando que, aunque la política consiste en hacer realidad los ideales, “no siempre se puede conseguir” y “a veces lleva más tiempo” que los cuatro meses que hace que llegó a La Moncloa.

Sin aludir expresamente a la construcción de cinco corbetas para Riad en los astilleros de Navantia, por 1.800 millones, Sánchez ha dicho que su obligación es defender los “intereses estratégicos de España, que están situados en zonas muy afectadas por el drama del desempleo”, en referencia a la bahía de Cádiz, donde 6.000 puestos de trabajo dependen de este contrato.

Ante el pleno del Congreso, el presidente ha expresado su “rechazo, consternación y repulsa” por el asesinato del periodista saudí Jamal Khashoggi, que ha condenado “sin paliativos”, pero ha evitado señalar directamente al régimen saudí, limitándose a pedir que "el peso de la ley caiga sobre los responsables" y señalando que ello no debe impedir "actuar con responsabilidad", "conciliar intereses" y "entender las prioridades de la gestión pública".

El presidente ha asegurado que el contrato de venta de las 400 bombas, firmado en 2015 por el PP y prorrogado en dos ocasiones, cumple la normativa internacional y no contraviene las resoluciones de la ONU y ha insistido en que su obligación es "dar certidumbre" y "velar por la seguridad jurídica", asumiendo las obligaciones internacionales contraídas por el anterior Gobierno “sin mirar atrás”. "Si me piden [que diga] dónde tengo que estar [les diré que] es en la defensa de los intereses de España, ahí estaré (...) y a todos ustedes les pido altura de miras para compartir esta visión", ha concluido.

Ya en el turno de réplica, Sánchez ha asegurado que su Gobierno "no ha vendido armas a Arabia Saudí, no hay nada pendiente, en trámite, ni firmado". "Solo estamos respetando un contrato firmado por el Gobierno anterior", ha añadido. Fuentes gubernamentales aclararon que se refería a las ventas directas de material del Ministerio de Defensa, como era el caso de las 400 bombas, pero no a las operaciones comerciales por parte de empresas, que suponen el 95% de las exportaciones de material bélico.  Respecto a la posibilidad de adoptar en el futuro sanciones contra Riad, Sánchez se ha limitado a señalar que "habrá que tomar nota" cuando se conozcan las conclusiones de la investigación del asesinato de Khashoggi.

El líder del PP, Pablo Casado, que prácticamente no ha mencionado la venta de armas a Arabia Saudí, ha protagonizado una intervención bronca y sin papeles, en la que ha cargado con dureza contra el presidente, al que ha acusado de ser "partícipe y responsable de un golpe de Estado que se está perpetrando en España", en referencia a los independentistas catalanes. Casado ha cuestionado el acuerdo al que ha llegado el Gobierno español con el Reino Unido sobre el estatuto de Gibraltar tras el Brexit, destacando que para su grupo supone una "línea roja" y recordando que el PP propuso la "cosoberanía", en alusión a la postura que mantuvo el exministro de Asuntos Exteriores José Manuel García-Margallo, pero que abandonó su sucesor, Alfonso Dastis, como le ha recordado Sánchez.

Tanto Pablo Iglesias, líder de Podemos, como Joan Tardá, de Esquerra Republicana de Catalunya (ERC), que pidieron la comparecencia del presidente, han aprovechado para cargar contra la relación de la familia real española con la monarquía saudí. El primero ha calificado de "impresentable la imagen que ha dado la Monarquía española en su relación con el régimen criminal de Arabia Saudí"; mientras que el segundo ha exhibido una fotografía de Felipe VI con el príncipe heredero Mohamed bin Salman (MBS). Más comprensivo ha sido Iglesias con Sánchez, de quien se ha mostrado convencido de que en el fondo piensa como él, por lo que le ha pedido que "rectifique" y prohíba la venta de armas a Riad, a pesar de las presiones que, aseguró, está recibiendo. 

Por su parte, el líder de Ciudadanos, Albert Rivera, ha defendido la necesidad de respetar los contratos vigentes con Arabia Saudí y de abrir un debate de cara al futuro sobre la forma de compatibilizar la venta de armas con los derechos humanos. Pero el respeto a estos últimos, ha advertido, "no va por barrios", por lo que ha pedido al presidente que se reúna con los disidentes durante su próximo viaje a Cuba y que España se sume a los países iberoamericanos que han denunciado al Gobierno de Maduro ante la Corte Penal Internacional.

La comparecencia de Sánchez tenía dos puntos. Por una parte, explicar el cambio de opinión del Gobierno, que primero anunció la suspensión de la entrega de 400 bombas de guiado láser al régimen saudí y luego dio marcha atrás. Por otra, informar de los debates del último Consejo Europeo del 17 y el 18 de octubre, con especial referencia a la negociación del Brexit. El presidente ha aprovechado este asunto para calificar de "error histórico" la salida del Reino Unido de la UE y preguntarse si quienes defienden la segregación de Cataluña no tienen ninguna lección que aprender de lo complejo que está resultando el divorcio entre Londres y Bruselas. "Tomemos nota de los errores ajenos", ha pedido.

La Comisión de Defensa del Congreso ya rechazó este martes, con los votos del PP y PSOE y la abstención de Ciudadanos, la imposición de un embargo en la venta de armas a Arabia Saudí. La ministra de Defensa, Margarita Robles, declaró a Antena 3 que la comunidad internacional no puede “permanecer impasible ante una violación de los derechos humanos” tan grave como el asesinato de Khashoggi.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información