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Intervenidas 21.000 botellas de ron falsificado por valor de 316.000 euros

La Guardia Civil investiga a 14 personas en una operación que afecta a ocho provincias

Imagen del laboratorio donde se ha analizado el ron.
Imagen del laboratorio donde se ha analizado el ron.

El ron también puede convertirse en arma de crimen y no solo por los efectos que el alcohol pueda provocar. Que se lo digan a los 14 investigados por pertenecer a un entramado criminal que se dedicaba a importar y distribuir ron falsificado por hasta ocho provincias españolas. Ahora la Guardia Civil de Cádiz les ha incautado hasta 21.000 botellas con un valor total de 316.000 euros e imputa a los implicados delitos contra el patrimonio y el orden socio-económico relativo a la propiedad industrial.

Aunque la investigación arrancó en la provincia de Cádiz, la organización funcionaba también en Madrid, Valencia, Castellón, Mérida, Sevilla, Córdoba y Huelva, como ha precisado este viernes la Guardia Civil en una nota de prensa. De hecho, el grupo ni siquiera tenía un centro concreto de operaciones. “Era un entramado, un conjunto de empresas y empresarios que coincidían en la misma tipología delictiva”, reconocen fuentes de la investigación.

El principio del fin de su negocio quedó marcado en Chiclana de la Frontera (Cádiz). Allí fue donde comenzó la operación policial, cuando los agentes detectaron la introducción en el mercado de importantes cantidades de botellas de ron, bajo la apariencia de “una prestigiosa marca comercial”, cuyo nombre no ha trascendido. El modus operandi detectado en Chiclana se repetía en las distintas provincias donde la red operaba.

Los investigados comercializaban el ron a un valor muy inferior al del mercado. Pese a ello, la merma de precio “nunca llegaba al consumidor final”, según la investigación, ya que los responsables de los locales donde se vendía eran conocedores del origen del material que comercializaban. Ese valor mucho más bajo dejó rastro en los albaranes de dichos comercios. A eso se suma que el alcohol de estraperlo llegaba a los hosteleros y comerciantes por canales de distribución que no eran los habituales de la marca. Una vez en el establecimiento, el licor se ofertaba en cajas que estaban ubicadas al alcance del comprador, al priorizar el artículo falso por encima del original.

La Guardia Civil ha descubierto que todas las partidas compartían el mismo número de lote, sin importar siquiera ni la provincia ni la fecha en la que se hizo la inspección. Cuando los investigadores descubrieron la estafa, se pusieron en contacto con técnicos de la empresa de ron suplantada. Tanto ellos como el Laboratorio Enológico de Jerez de la Frontera colaboraron con los agentes en el análisis de contraste que se realizó a los alcoholes para peritar la falsificación. En dichos estudios se descartó la existencia de cualquier sustancia nociva en los rones analizados.

Los guardias civiles gaditanos consiguieron tirar del hilo de la procedencia del alcohol y detectaron que la mercancía falsa procedía de Valencia y Castellón. Allí, contó con la ayuda de la sección de la Guardia Civil de Resguardo Fiscal que consiguió incautar más botellas y abundante documentación. Gracias a ella se localizó hasta 10 empresas con sede en Madrid, Barcelona, Valencia, Málaga y Córdoba, además de otras corporaciones en el ámbito internacional que introducían el ron falso en España. Parte de estos negocios resultaron ser empresas pantalla, creadas para evadir posibles investigaciones y eludir la responsabilidad criminal de los implicados que se ocultaban tras ellas.

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