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Más de 970 migrantes rescatados de las costas de Andalucía en un día

En la provincia de Cádiz ya se han habilitado hasta tres pabellones de atención, mientras que Interior ultima un macrocentro temporal

Una mujer embarazada espera a ser trasladada en la cubierta del buque 'Maria Zambrano' a su llegada al puerto de Algeciras.
Una mujer embarazada espera a ser trasladada en la cubierta del buque 'Maria Zambrano' a su llegada al puerto de Algeciras. EFE

En Cádiz hace ya semanas que los polideportivos sirven para mucho más que para practicar deporte. En las últimas horas ya son tres los pabellones habilitados en distintos puntos de la provincia para atender la llegada masiva de migrantes de las últimas horas. Al de Algeciras, habilitado el pasado 14 de julio para la atención primaria de 300 personas, se han sumado dos más en Cádiz y en Jerez que ya acumulan a casi 300 acogidos. Pero el despliegue incluso se antoja escaso, dadas las cifras de rescates en las últimas 24 horas: 972 personas. 

En lo que va de martes, el goteo de llegadas ha sido incesante. De hecho, la cifra no es definitiva ya que Salvamento Marítimo mantiene activa la búsqueda de más embarcaciones en el Estrecho. Desde las diez de la mañana, las tres embarcaciones de la institución ya han rescatado en la zona a 334 personas que viajaban a bordo de 27 pateras en el Estrecho. A ellos se han sumado los 140 auxiliados en aguas del Mar de Alborán que, este martes, viajaban a bordo de tres pateras.

La jornada de este martes, de sol a sol, no dista de la que se vivió el lunes, cuando las salvamares se afanaron en rescatar del mar y trasladar a los puertos de Algeciras y Tarifa a las 265 personas que navegaban a bordo de 24 pateras. Paralelamente, el Mar de Alborán también registraba una intensa actividad de embarcaciones. La Polimnia, Spica, Alnitak y la R. Segura auxiliaron a 233 personas que viajaban a bordo de siete pateras. Todos fueron trasladados a los puertos de Motril, Almería y Málaga. De entre los recién llegados a la zona, 25 procedían de Bangladesh, un país lejano a las costas del sur españolas, del que proceden algunos de los migrantes llegados al Estrecho de Gibraltar.

Los 972 rescatados en las últimas 24 horas son solo un repunte en unas llegadas masivas que las costas andaluzas han empezado a soportar a partir de finales de mayo. En este tiempo, el ritmo de llegadas se ha sitúa en más de 200 personas por día, con jornadas —que habitualmente coinciden en los fines de semana— con picos de hasta 500 o 600 personas. Eso ha hecho que la ruta migratoria española ya haya superado a la italiana en número de arribos por mar. Desde el 1 de enero y hasta el 18 de julio, España ya suma 18.653 migrantes, frente a los 17.838 registrados en Italia y los 14.940 en Grecia, según datos publicados por la Organización Internacional para las Migraciones (OIM).

La cifra de llegadas a las costas de Andalucía ya casi triplica a la del mismo periodo del año 2017, cuando se atendió a 6.513 personas, según la OIM. De momento, no hay indicios de que el ritmo de llegadas vaya a descender. Tras un mes de junio especialmente intenso, en lo que va de julio (hasta el día 18) ya se han rescatado 3.577. ONG y expertos coinciden en que no existe una causa única para este aumento y apuntan a factores múltiples como el endurecimiento de la ruta mediterránea por Libia, la crisis interna de Marruecos (que hace que sus efectivos policiales estén destinados a otras tareas) e incluso el buen tiempo en el Estrecho.

Soluciones de emergencia

Ante esta afluencia, en la provincia se han improvisado soluciones cambiantes en este último mes y medio. La idea es paliar el colapso que sufren el CIE de Algeciras —y su auxiliar de Tarifa— y las comisarías de la provincia. Estas últimas están repletas de migrantes que son retenidos las 72 horas de detención policial prescritas para efectuarles la identificación. Con ese fin, se habilitó un pabellón de atención y retención en Tarifa que llegó a atender en algunos días hasta 600 personas y que incluso necesitó el refuerzo puntual de otro polideportivo en Barbate. Ya el pasado 14 de julio, el espacio deportivo de Tarifa fue sustituido por otro en Algeciras, el Andrés Mateo. Este espacio, custodiado por la policía, acoge una media de unas 300 personas y no se ha librado de críticas de colectivos y asociaciones por las condiciones de habitabilidad que sufren los migrantes, dada la escasez de camas y colchonetas y la ausencia de una atención individualizada.

El incremento de llegadas ha hecho que las ONG y asociaciones que se dedican a atender a los migrantes tras esta detención de 72 horas también se vean desbordadas en sus tareas. Por ello, Cruz Roja en las últimas horas ha tenido que habilitar dos pabellones, uno en Cádiz y otro en Jerez. Al Kiko Narváez de Jerez que acoge a 200 personas, se ha sumado otro, el Mirandilla en Cádiz, que desde este lunes ya acoge a 96 inmigrantes. En estos pabellones de Cruz Roja los recién llegados pasan una media de dos o tres días antes de continuar con su camino migratorio. Desde la institución les prestan ayuda para continuar su viaje a otros destinos españoles, como suele ser Madrid, Bilbao o Barcelona.

Para paliar toda esta situación de desbordamiento, el Ministerio del Interior lleva días trabajando en la apertura de lo que han denominado Centro de Atención Temporal a Extranjeros (CATE) que se habilitará en la pedanía de Campamento (San Roque), en la zona del Campo de Gibraltar. Allí, en unas instalaciones del puerto de Algeciras conocidas como Crinavis, el Gobierno pretende crear un punto de atención, identificación y estancia para los recién llegados. Tras varios problemas iniciales, finalmente, es la Unidad Militar de Emergencia (UME) la que lleva desde la semana pasada montando todas las instalaciones necesarias para atender a los migrantes.

El personal de la UME está habilitando hasta 300 literas separadas con celosías, un comedor para atender a 124 personas y ocho tiendas con duchas. La idea es "reforzar la atención de todas aquellas personas que se juegan la vida por llegar a las costas andaluzas buscando un futuro mejor", tal y como anunció la Delegación del Gobierno en Andalucía en un comunicado. En la práctica, se espera que el nuevo centro de Crinavis permita que se puedan dejar instalaciones deportivas de la provincia para atender a los migrantes.

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