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El tráfico de especies en España: angulas, loros y bolsos de cocodrilo

WWF pide al Gobierno que destine más recursos para luchar contra el comercio ilegal de flora y fauna

Un agente del Seprona con un caimán en una operación contra el tráfico de reptiles.
Un agente del Seprona con un caimán en una operación contra el tráfico de reptiles.

Ocultas en maletas para colarlas en los aeropuertos o en un sofisticado remolque de un camión para transportarlas en barcos. Traficar con angulas (el preciado alevín de la anguila) desde España hasta Asia se ha convertido en un lucrativo negocio en los últimos años.

Desde que en 2012 el Seprona de la Guardia Civil fijó su atención en este tráfico ilícito, cada temporada los agentes se han incautado de cientos de kilos de angulas que iban camino de China. Y han detenido a decenas de miembros que formaban parte de redes de contrabando de esta especie protegida por el convenio sobre el Comercio Internacional de Especies Amenazadas de Fauna y Flora Silvestre, conocido como Cites.

Esta temporada se ha cerrado con la intervención de 2.842 kilos de angulas y la detención o investigación de 45 personas, la mayoría dedicada a sacar las angulas ocultas en maletas en avión. "Se trata prácticamente del único caso (junto al de las rapaces) en el que se comercia con una especie capturada de forma ilegal en nuestro país. Y estamos, además, ante un gravísimo problema de conservación dado el delicado estado en el que se encuentran las poblaciones de esta especie en Europa y, particularmente, en España", explica la organización WWF en su informe El negocio de la extinción, presentado este martes, que resalta el caso de las angulas.

En este documento los especialistas de la organización analizan el tráfico ilícito de especies protegidas por Cites en los últimos años. El informe recuerda que España "desempeña un papel relevante en el conjunto de la Unión Europea por su situación estratégica (frontera con el norte de África) y comercial (vía de entrada de muchas mercancías a través de sus importantes puertos), así como por sus históricas relaciones con el norte de África y sobre todo con Latinoamérica, por lo que resulta una importante puerta de entrada al mercado de la UE".

Pieles de reptiles

Pero el caso de la angula es casi la excepción, porque España es principalmente receptora de este tráfico. WWF ha analizado los datos de los últimos años que los Estados deben que presentar ante Cites. Y concluye que España es la "puerta de entrada de importantes cantidades de animales que pertenecen al tráfico ilegal de especies silvestres, uno de los delitos más lucrativos a nivel mundial".

"Los reptiles constituyen el grupo más traficado en España, destacando las pieles, que alcanzan el 60% de las incautaciones", señala WWF. "España es de hecho el principal país de destino de pieles de reptil del mundo (31%), por delante de Singapur (16%). Casi un tercio de las pieles con las que se trafica en el mundo acaba en España", advierte esta organización. Otras especies que son habituales en el tráfico ilícito en nuestro país son, por ejemplo, las tortugas moras y aves como los loros. 

Más medios

La organización WWF ha reclamado más medios para luchar contra este problema. En abril se difundió el plan de acción contra el tráfico ilegal y el furtivismo internacional de especies silvestres. Aunque aplaude esta iniciativa, resalta sus carencias: "la necesidad de mejora de recursos humanos y técnicos, una mayor atención a la situación de los centros de rescate y a los planes de retorno de las especies incautadas o una mayor implicación de la sociedad civil".

Por eso los ecologistas reclaman que ese plan cuente con "un presupuesto específico" y más "recursos humanos y técnicos", además del incremento "de los trabajos de investigación sobre las redes criminales en España o la mejora de la situación de los centros de rescate".

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