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El PP elige a Garrido como sustituto de Cifuentes al frente de la Comunidad de Madrid

Rajoy avala al candidato a la investidura, que cuenta con el apoyo de Ciudadanos

Ángel Garrido (c) junto con Enrique Osorio y Paloma Adrados, hoy.

Mariano Rajoy ha propuesto este lunes a Ángel Garrido como candidato del PP a sustituir a Cristina Cifuentes al frente de la Comunidad de Madrid. El que fuera número dos de la antigua líder regional ejerce como presidente en funciones desde el 25 de abril, cuando esta dimitió, y contará con el apoyo de Ciudadanos para ser investido y pilotar el gobierno autonómico hasta las elecciones de mayo de 2019. La presidenta de la Asamblea de Madrid, Paloma Adrados, fijará en los próximos días la fecha de esa votación, en la que el PP no puede prescindir de ningún voto. Eso incluye el de la propia Cifuentes, aunque distintas fuentes de la formación conservadora avanzan que es posible que la antigua presidenta renuncie al acta.

Además, la dirección nacional ha encomendado al presidente del Senado, Pío García Escudero, y al diputado nacional, Juan Carlos Vera, la dirección del PP de Madrid, como presidente y secretario general, respectivamente. Los dos tendrán la facultad de nombrar directamente a nuevos cargos, lo que ocurrirá probablemente tras el Comité Ejecutivo que se celebrará el próximo día 15 y servirá para señalar el camino que quiere seguir el PP para las elecciones de 2019. Aunque los candidatos de la formación para el Ayuntamiento y la Comunidad de Madrid no se conocerán inmediatamente, las próximas semanas servirán para que políticos con opciones de ocupar esos puestos, como el vicesecretario Pablo Casado, midan sus posibilidades incorporándose al organismo de nueva creación. En todo caso, la nueva estructura refleja un cambio de calado y deja un mensaje nítido.

Primero, que Rajoy y la dirección nacional colonizarán al PP de Madrid, que desde ahora queda en sus manos a través de García-Escudero, hombre de la máxima confianza del presidente del Gobierno. Y segundo, que se quiere convertir la dimisión de Cifuentes en una cuestión personal, independiente del partido y de sus dirigentes, por lo que se ha descartado la creación de una gestora y se han mantenido el resto de estructuras.

“¿Por qué Ángel Garrido?”, se ha preguntado el coordinador nacional del PP, Fernando Martínez Maillo, en rueda de prensa. “Porque la dimisión de Cifuentes nada tiene que ver con la gestión de la Comunidad de Madrid”, se ha contestado. “Porque con Ángel Garrido el proyecto de gestión continúa en términos de bajada de impuestos, de mejora de los servicios públicos, de dinamismo y crecimiento económico”, ha seguido. “Y porque queremos dar un mensaje de continuidad, precisamente porque el proyecto de la Comunidad continúa”.

Tras semanas de dudas sobre quién debía reemplazar a la expresidenta al frente de la Comunidad, la dirección nacional ha optado por su sucesor natural. El hasta ahora número dos del Ejecutivo autonómico, que tiene 54 años, era el consejero de Presidencia y Justicia, portavoz del Gobierno y presidente del Canal de Isabel II. Rajoy contenta así al sector cifuentista del PP de Madrid, conmocionado por la salida de su líder y dolido por el escrutinio al que ha sometido a todos los diputados regionales el equipo del coordinador nacional, Fernando Martínez Maillo. En la elección ha pesado también la evolución personal que ha protagonizado Garrido en las últimas semanas, en las que ha pasado de reivindicar la tarea de gobierno de Cifuentes a obviar su gestión durante la recepción del 2 de mayo. Un cambio que dentro del PP muchos interpretaron como un guiño.

"Nos sentimos deudores de Cifuentes", dijo el ahora candidato justo un día después de la dimisión de la presidenta regional, a quien agradeció "el trabajo que ha desarrollado en estos tres últimos años, por su impulso, dedicación y entrega".

Acuerdo con Ciudadanos

Apenas una semana después, Garrido se subía al escenario para pronunciar el discurso más importante de su carrera política durante la festividad del 2 de mayo. No hubo ni una sola mención a Cifuentes. Y apenas hubo una referencia a la dimisión de la presidenta de Madrid por el escándalo del máster y la publicación de un vídeo de 2011 en el que protagonizaba un supuesto hurto en un supermercado. "Los vaivenes políticos y los cambios coyunturales no deben hacernos olvidar esta consistencia de fondo de la sociedad madrileña, una sociedad preparada, trabajadora, solidaria, que es nuestro mejor valor", deslizó Garrido.

Si la operación culmina con éxito, Garrido será el encargado de coordinarse con el candidato que elija el PP para las elecciones de 2019. Las previsiones de la dirección nacional son que él no encabece la lista, puesto que el número uno estará reservado para una figura política de la máxima categoría.

El PP da así el primer paso para intentar cerrar una crisis que amenaza con arrastrar al partido en toda España. La caída de Cifuentes marca un antes y un después en la crisis de un partido que se enfrenta a una tormenta perfecta en contra de sus intereses. El PP ha quedado tocado en uno de sus bastiones electorales clave, se mide al formidable auge de Ciudadanos y ha perdido a la política que encarnaba la regeneración en una formación asolada por los casos de corrupción presuntamente protagonizados por algunos de sus líderes más importantes.

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