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El Parlamento belga veta una charla de Puigdemont

Los nacionalistas flamencos habían invitado al expresident a hablar de la situación catalana

El expresident Puigdemont junto a los exconsellers Lluis Puig y Clara Ponsatí, y el portavoz adjunto de JxCAT, Eduard Pujol.
El expresident Puigdemont junto a los exconsellers Lluis Puig y Clara Ponsatí, y el portavoz adjunto de JxCAT, Eduard Pujol.

Carles Puigdemont no es bienvenido en el Parlamento belga. Varios partidos, entre ellos los socialistas valones y los liberales francófonos, han bloqueado este miércoles la charla sobre la situación de Cataluña que el expresidente de la Generalitat debía pronunciar la próxima semana en una de las salas del hemiciclo. Los nacionalistas flamencos de la N-VA, principales aliados del independentismo catalán en el país, habían solicitado permiso para celebrar la conferencia con Puigdemont como cabeza de cartel y Peter Luykx, uno de sus diputados, acompañándole como orador.

La llegada de Puigdemont ha sido discutida y rechazada en la conferencia de presidentes de la Cámara belga. Como ya habían anunciado, los socialistas han vetado el intento de los separatistas flamencos de dotar de cierta legitimidad a Puigdemont al invitarle a una de las grandes instituciones del país. "El Parlamento pertenece a todos los belgas. No hay lugar para traer a un invitado problemático. No me parece correcto que alguien con una orden de arresto que se ha ido de España para no asumir responsabilidades venga de invitado vedette", ha criticado la socialista Julie Fernandez, una de las más beligerantes contra la presencia del expresident. El rechazo de otros integrantes de su partido también ha sido notorio. Su jefe de filas, Ahmed Laaouej, recordó que entre los delitos por los que se busca a Puigdemont está la malversación de fondos públicos.

La N-VA había solicitado el alquiler de la sala durante tres horas por un precio de 125 euros. Los organizadores cifraron la asistencia prevista al acto —solo abierto a diputados y asesores— en medio centenar de personas, y demandaron la presencia de un catering, pero su propuesta no ha prosperado. La invitación también ha generado reacciones entre la prensa local. El diario Le Soir tiró de ironía este miércoles al comparar la dureza con que los nacionalistas flamencos tratan a los refugiados frente a las atenciones que dispensan a Puigdemont. "¿Ha huido de Sudán? Estos señores han venido para identificarle y llevarle a su país", comienza la caricatura, en la que aparece la imagen de un inmigrante de origen africano frente a un miembro de la N-VA. "¿Ha huido de España? Vamos a invitarle al Parlamento, acérquese, acérquese", termina con una imagen de Puigdemont.

La iniciativa ha estado lejos de generar el consenso necesario para su aprobación. Los liberales francófonos del primer ministro Charles Michel, los centristas de la CdH y los socialistas flamencos también se han opuesto a su entrada en el Parlamento. El jefe del Ejecutivo ya hizo pública su preocupación por la posibilidad de que el conflicto catalán desestabilice su Gobierno, formado por una frágil coalición de partidos francófonos y flamencos que incluye a los nacionalistas de la N-VA. En los días posteriores al aterrizaje de Puigdemont en Bruselas, la tensión se elevó hasta provocar un conato de crisis que enrareció el ambiente político belga, pero aunque los socios flamencos de Puigdemont han seguido prestándole apoyo, esa atmósfera tirante se ha ido relajando con el paso de las semanas.

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