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El exconsejero de Empresa destituido por Puigdemont dice a Llarena que era “irresponsable” no pactar la consulta

Jordi Baiget y el exdirector de los Mossos Albert Batlle declaran como testigos en el Supremo

El exconseller Jordi Baiget i Cantons entrando en el Tribunal Supremo.
El exconseller Jordi Baiget i Cantons entrando en el Tribunal Supremo.

El exconsejero de Empresa de la Generalitat Jordi Baiget, destituido por Carles Puigdemont en julio pasado, ha afirmado este miércoles en el Tribunal Supremo que fue una "irresponsabilidad" convocar un referéndum de independencia unilateral. Baiget ha declarado como testigo ante el juez Pablo Llarena, que también ha tomado declaración al que fuera director general de los Mossos hasta julio de 2017, Albert Batlle, que ha afirmado que dejó el cargo porque con la llegada de Joaquim Forn a la Consejería de Interior se abría una nueva fase plítica. Ambos han asegurado que no conocían el documento Enfocats, la base de la supuesta hoja de ruta independentista, ni les constaba que Josep Maria Jové, el que fuera número dos de Oriol Junqueras en la Consejería de Economía, fuera el “coordinador del procés”.

El exconsejero de Empresa Jordi Baiget, cesado tras una entrevista en prensa en el que mostraba sus discrepancias con la vía unilateral, ha confirmado este martes ante el juez que no estaba de acuerdo con la ruptura por la fuerza y ha contado que Puigdemont le dijo que le destituía porque había “perdido la confianza” en él, según las fuentes consultadas. Baiget ha asegurado que la prioridad para él era un referéndum pactado y ha admitido que “tenía miedo” de que la consulta del 1-O acabara en los tribunales como la del 9-N. Preguntado sobre si votó en el referéndum ilegal, ha afirmado que lo hizo por la tarde después de ver las cargas policiales para impedir la votación.

El exconsejero ha explicado que algunas empresas preguntaban al Govern por el procés pero que la Generalitat nunca preguntaba a las empresas si apoyaban la independencia. Asimismo, ha recalcado que durante su etapa al frente de la Consejería no hubo salida de empresas debido al conflicto independentista y ha culpado al Gobierno central de la fuga empresarial posterior por facilitar los trámites administrativos para el cambio de sede social, según precisó Javier Gutiérrez, abogado de Vox, que ejerce la acusación popular.

El segundo en declarar ha sido el exdirector de los Mossos Albert Batlle, que, según las fuentes consultadas, ha explicado que su función era la “dirección política” de la policía. Batlle, que ha dicho que no votó el 1-O, ha asegurado que dejó el cargo porque, tras la salida del exconsejero Jordi Jané y la llegada de  Forn, se abría una “nueva fase política”. Ha afirmado también que nunca mantuvo una reunión para planificar el referéndum y que desde el Govern no se planteó el papel que debían jugar los Mossos en el procés. “Están para cumplir la ley”, ha asegurado, según las fuentes consultadas.

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