Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“Cuando comencé a trabajar algunos agentes se negaban a patrullar con mujeres”

Paloma Morales, la primera subinspectora de la Policía Municipal de Madrid, reconoce que

durante su carrera se ha encontrado con muchos obstáculos

Paloma Morales es la primera mujer subinspectora en los 175 años de historia de la Policía de Madrid.
Paloma Morales es la primera mujer subinspectora en los 175 años de historia de la Policía de Madrid.

Paloma Morales (Madrid, 1960) se ha convertido en la primera mujer con el cargo más alto de la Policía Municipal de Madrid al ser nombrada subinspectora. Morales entró en la Policía en 1980, pero le costó 22 años poder llegar a ser oficial. Morales reconoce que su ascenso no ha sido fácil y que durante su carrera se ha encontrado con muchos obstáculos. “Cuando comencé a trabajar algunos agentes se negaban a que los acompañasen mujeres en la patrulla porque se sentían menos protegidos”, afirma. Pero el machismo no solo estaba en la Policía. "Había gente que nos decía a mí y a mis compañeras que no debíamos ser policías, que mejor estaríamos haciendo calceta”, recuerda la agente.

En los 38 años en los que lleva ejerciendo como policía, Morales explica que ha visto muchos cambios en el cuerpo, tanto políticos como sociales. La subinspectora recuerda que había uniformes diferentes para hombres y mujeres, y también los cupos estaban diferenciados. En su promoción se ofrecían 400 plazas para hombres y 23 para mujeres. Ahora son compartidas. También las tareas que ejercían las agentes eran diferentes. “Antes, las mujeres iban a ordenar el tráfico. A partir de los ochenta ya comenzaba a haber más igualdad, las mujeres iban de patrulla y se les destinaba a secciones a las que antes solo iban hombres”, explica la agente. Pero no a todas, ya que cuando entró en el cuerpo, Morales quería ir al Escuadrón de Caballería pero la ausencia de infraestructuras, como por ejemplo aseos y vestuarios femeninos, le impidieron ir.

En los años ochenta la decisión de ser policía no era lo más común para una mujer. Morales reconoce que su determinación no fue vocacional y que al terminar la licenciatura de Psicología lo vio como una salida laboral temporal. “No pensaba que fuera a gustarme tanto, pero con el tiempo le fui cogiendo el gusto y ahora me encanta”. Sobre todo al principio de su carrera Morales explica que se encontraba con mucho machismo ante la figura de la mujer policía. En su familia nadie había hecho carrera en la Policía y acogieron su decisión con preocupación.

Uno de los momentos más duros de su carrera fue la oposición de oficial a subinspector, durante la fase de méritos el tribunal no le puntuó méritos que eran objetivos, pese a que era la que mejor calificación obtuvo de todos los aspirantes. "Al final lo lleve a los tribunales porque sentía que tenía razones para pelearlo", comenta. La Justicia acabó dándole la razón y los méritos se les reconocieron, pero Morales relata que todo el proceso judicial añadido a la dureza de la oposición le desanimó bastante. “A día de hoy creo que hay menos machismo en el cuerpo pero siento que a veces se cuestionan mis capacidades solo por ser mujer”. 

Desde este martes el cometido de Morales será gestionar la Subinspección de análisis estratégico y de desarrollo, una sección que debe comparar las demandas de los ciudadanos, los recursos de la Policía y en qué se utilizan estos los mismos. Por primera vez será una mujer quién lo haga. Para Morales los cambios en el cuerpo de la Policía reflejan los cambios en la sociedad. “La igualdad es un camino en el que estamos empezando pero queda mucho por recorrer”, zanja.

Más información