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El Ejecutivo intentará aprobar los nuevos Presupuestos a partir de enero

Cataluña es, según el presidente, la única “sombra en la economía”

Cristóbal Montoro (en el centro), ayer entre los ministros Dolors Montserrat e Iñigo de la Serna. Ampliar foto
Cristóbal Montoro (en el centro), ayer entre los ministros Dolors Montserrat e Iñigo de la Serna.

“Ha sido un año ganado para la recuperación económica y social”. Así resumió este viernes el presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, el ejercicio económico que ahora acaba. Con una batería de datos sobre el crecimiento y el empleo y derrochando optimismo se presentó el jefe del Ejecutivo. No abundó demasiado en el frenazo que el PIB experimentará el año próximo: según los cálculos del Ejecutivo, la economía avanzará el 2,3%, frente al 3,1% de este año que acaba. Y la culpa de que las perspectivas del 2018 sean peores, dijo Rajoy, la tiene la crisis catalana. “La mayor, por no decir la única, sombra que se cierne sobre nuestra economía es el factor de inestabilidad que genera la política en Cataluña y que nos ha llevado a revisar a la baja nuestra perspectiva de crecimiento para 2018”, remachó.

Rajoy incidió en la importancia de sacar adelante los Presupuestos, con lo que instó a las formaciones políticas a hacer un “ejercicio de responsabilidad” para aprobarlos. El año termina y ha tenido que prorrogar las cuentas de 2017, a falta de consenso para tramitar unas nuevas. “Pondré mi empeño, a partir de enero, para que salgan adelante”, prometió. Ese será el “primer paso” para garantizar un horizonte de crecimiento medio anual del 2,5% hasta 2020 y continuar con la corrección del desequilibrio presupuestario, según expuso.

¿Y si no consigue los apoyos políticos necesarios para aprobar unos Presupuestos?, preguntaron los periodistas. “Siempre es mejor aprobar los Presupuestos, pero este año 2017 estuvimos prácticamente medio año con los Presupuestos prorrogados”, recordó. No obstante, remarcó que sería mejor poder aprobarlos, porque “hay que tomar decisiones que afectan mucho a la vida de la gente”, así como de seguir haciendo un “esfuerzo” de corrección del déficit presupuestario. La subida del sueldo de los funcionarios, entre otras cosas, dependerá de que haya nuevas cuentas públicas.

Parapetado en gráficos que proyectaron durante su discurso, el presidente destacó que España saldrá a lo largo del ejercicio 2018 del procedimiento de déficit excesivo en el que lleva inmersa desde 2009, lo que, junto a las reformas aprobadas, ha ayudado a afrontar la crisis económica.

La recuperación “se nota”

Presumió de que España ha recuperado este año el PIB previo a la crisis económica, así como dos tercios del empleo perdido, y destacó que ya trabajan en el país 19 millones de personas. Según Rajoy, “la recuperación ya se nota en la vida de los ciudadanos”. Y recordó que el salario mínimo subirá hasta los 850 euros de ahora a 2020. Obvió añadir, eso sí, que esa subida está condicionada a un crecimiento de, al menos, el 2,5% del PIB cada año, que de momento no está garantizado.

La sanidad o la educación no aparecieron por su discurso de final de año, pero sí el gran motor de la economía: el turismo. Alabó el dato de llegadas de extranjeros en los 11 primeros meses, casi 78 millones de turistas, con los que ya se han superado, a falta diciembre, el récord de 2016 de 75,6 millones. Y aseguró que España crece hoy de forma “más equilibrada”, con un sector exterior más pujante, que ha permitido que las exportaciones de bienes puedan superar en 100.000 millones de euros a las de 2008, lo que supone un aumento muy superior al 50%.

Sobre las inversiones para el 2018, el jefe del Ejecutivo se centró en recordar que se va a poner en marcha un plan de desarrollo de la fibra óptica para que alcance el 85% de la población y un impulso a las infraestructuras, con inversiones por más de 2.000 millones en carreteras. Y en que 2018 se inaugurarán cinco tramos de AVE.

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