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La oposición pide a Nadal que pare la reapertura de la central nuclear de Garoña

PSOE, Podemos y Ciudadanos reclaman al ministro un debate de fondo sobre la ampliación de la vida de las nucleares en España

La mayoría del Congreso —nueve partidos que acumulan el 58% de los escaños— ha pedido por carta al ministro de Energía, Álvaro Nadal, que detenga el proceso de reapertura de la central nuclear de Garoña (Burgos). Los firmantes —entre ellos PSOE, Podemos y Ciudadanos— reclaman "un debate" de fondo sobre "la prolongación de vida de las centrales" antes de conceder la autorización a Garoña.

Exterior de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).
Exterior de la central nuclear de Santa María de Garoña (Burgos).

Esta legislatura puede ser vital para el desarrollo del modelo energético de España durante las próximas décadas. El Gobierno debe cumplir con los compromisos de reducción de emisiones de gases de efecto invernadero del Acuerdo de París y europeos. La hoja de ruta para los próximos años se debería trazar con la ley de cambio climático que se negocia ya en el Congreso. Si la apuesta por las renovables es robusta, el mix energético tendrá que cambiar y se prescindirá de las tecnologías más contaminantes.

El carbón —en España hay 25 centrales térmicas que usan este combustible— es la fuente más emisora de CO2 y está en el punto de mira, aunque el Gobierno se resiste a plantear un calendario de cierre, como el anunciado por Francia. Pero, ¿qué ocurrirá con las nucleares? Las centrales no emiten CO2, pero producen unos residuos radiactivos para los que no se ha encontrado una solución. Ninguna central española ha funcionado hasta ahora más allá de 40 años, aunque el anterior Gobierno del PP abrió esa puerta. Si no se amplía su vida, en 2028 cerraría la última, la de Trillo. España tiene ahora cinco centrales, que generan alrededor del 20% de la electricidad del país.

Sin debate

Los partidos firmantes de la carta a Nadal lamentan que no "se haya producido ningún debate (ni técnico, ni político, ni social) sobre las implicaciones que conlleva la prolongación hasta los 60 años de la explotación comercial del parque nuclear español". Dentro de esa prolongación, Garoña es la punta de lanza. La central está ya parada al haber cumplido los 40 años, pero sus dueños han pedido autorización para 17 años más, algo que analiza el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN). Está previsto que el pleno de este órgano tome una decisión a finales de diciembre. Y los partidos firmantes de la carta —remitida a propuesta de la socialista Pilar Lucio— piden a Nadal que "dé instrucciones al CSN para que detenga el proceso de evaluación de la renovación de Garoña" y se abra ese gran debate nuclear.

Ante lo crucial de la legislatura, los propietarios de las centrales —que están en manos de las eléctricas— están cerrando reuniones con los partidos para hacer presión, según fuentes del sector. En el caso de Garoña hay división de opiniones entre sus dos propietarias: Endesa e Iberdrola. Los responsables de Iberdrola han mostrado dudas sobre la reapertura de la central, que es muy pequeña y en la que habría que hacer una fuerte inversión. Endesa no opina igual.

Pero en el sector se interpreta que, aunque no reabriera, si Garoña recibe los permisos del CSN para hacerlo eso supondrá el aval técnico necesario para poder prolongar el resto de centrales más allá de los 40 años. La próxima en solicitar esa ampliación sería Almaraz. En su último plan estratégico, Endesa ha apostado por mantener las nucleares "más allá de 2030", lo que indefectiblemente supone ampliar su vida más de 40 años. Fuentes de Iberdrola sostienen que su empresa "aboga por la energía nuclear, siempre y cuando sea viable desde el punto de vista técnico, de seguridad y económico".

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