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El PP limita sus contactos con el PSOE a asuntos urgentes en el Congreso

La Moncloa pone en marcha la "Operación minimizar daños" ante la falta de Gobierno y de presupuestos

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Mariano Rajoy preside la Comisión Delegada para Asuntos Económicos de este jueves. EFE

Rajoy ha dado la orden en el PP y La Moncloa de no enredar con la crisis del PSOE, aunque la ha seguido preocupado y bien informado al día, y ha volcado todos sus esfuerzos en aprovechar este nuevo parón político de las negociaciones para el desbloqueo del Gobierno en avanzar en la preparación de lo que su entorno llama “Operación minimizar daños” por no tener ejecutivo en funciones ni presupuesto. El PP está limitando estos días su interlocución con el PSOE solo al Congreso y a negociar reformas para evitar las elecciones en Navidad.

Mariano Rajoy sigue disfrutando de semanas descargadas de actos públicos o institucionales a la espera de que el panorama se aclare un poco sobre todo en el PSOE, que es su única opción para seguir en el poder antes de unas terceras elecciones. El líder del PP ha estado al tanto de todos los pormenores, ha preguntado a sus colaboradores al día sobre la evolución del conflicto, pero ha rechazado tanto en público como en privado lo que él llama “zascandilear”. En La Moncloa y en la dirección del PP rechazan con firmeza que Rajoy haya dispuesto de información de primera mano o directa, y sobre todo previa, de los pasos que han derivado al final en el enfrentamiento abierto en las filas socialistas. “Sí estaba muy preocupado ante la posibilidad de que Pedro Sánchez llevase adelante su intención de sondear un Gobierno alternativo tanto con Podemos y Ciudadanos como con partidos nacionalistas o independentistas”, precisan en su entorno.

Esa opción parece ahora aún más lejana tras los últimos acontecimientos registrados en el PSOE. Rajoy, La Moncloa y el PP ya solo esperan que este fin de semana la situación se despeje algo tras el Comité Federal del PSOE y la futura gestora que se forme para dirigir el partido tras la etapa de Sánchez tome la decisión lo más rápido posible sobre si permitir con la abstención de sus 85 diputados la formación de un Gobierno popular sin más o prefiere negociar esa abstención a cambio de algunas condiciones.

La mayor inquietud reconocida actualmente del equipo en funciones de Rajoy se centra en las señales negativas que empiezan a observar sobre el escenario económico del país. Y no solo por no poder aprobar unos presupuestos nuevos para 2017. Rajoy ha presidido este jueves mismo la comisión delegada de asuntos económicos con la vista puesta en la denominada en La Moncloa “Operación minimizar daños”.

La comisión empezó por acordar el reparto del Fondo de Liquidez Autonómico (FLA) del cuatro trimestre de 2016 para el pago de vencimientos de deuda de las comunidades autónomas y luego estudió posibles cambios normativos para adaptar la senda de déficit público de las distintas administraciones a la nueva acordada con la Unión Europea para cumplir el compromiso acordado con Bruselas. El Gobierno en funciones no puede fijar un techo de gasto para las administraciones porque no puede aprobar una ley de presupuestos pero sí defiende que sería bueno que los sacaran adelante las autonomías, con mejores previsiones de ingresos además tras la nueva senda de estabilidad pactada este curso.

Esos cambios normativos, como el previsto en el impuesto de sociedades o las actualizaciones de las pensiones o del sueldo de los funcionarios, se pretenden hacer por real decreto pero también con consenso de la mayoría de los grupos parlamentarios para que no sean tumbados en el Parlamento y por su “importancia y la necesidad de su pronta aprobación”. De eso sí se está hablando con otros partidos.

El Grupo Popular en el Congreso tiene previsto registrar este viernes en las Cortes la proposición para reformar la ley electoral (Loreg) para acortar la duración de la campaña a una semana y evitar así que las posibles terceras elecciones se tengan que convocar el día de Navidad (25 de diciembre). El PP no ha roto en este periodo los contactos con el PSOE para avanzar en esas negociaciones puntuales aunque los ha limitado a temas de trámite parlamentario y urgente.

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