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Rajoy envía embajadores especiales contra el relato independentista

El Gobierno ha encargado los contactos discretos con otros países a la diplomática María Basols cercana a Margallo y a una alto cargo de La Moncloa que trabaja para Moragas

Rajoy junto a Mª Dolores de Cospedal, en la reunión de la Junta Directiva Nacional del PP.
Rajoy junto a Mª Dolores de Cospedal, en la reunión de la Junta Directiva Nacional del PP.

El Gobierno en funciones de Mariano Rajoy ha enviado a dos embajadoras especiales en las últimas semanas y meses a mantener contactos con altos cargos de otras naciones europeas y de Estados Unidos para contrarrestar el relato independentista de la Generalitat de Cataluña. La alta comitiva española la han integrado la diplomática María Basols, que despacha directamente con el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García- Margallo, y la directora del departamento de Asuntos Jurídicos Institucionales de la Presidencia del Gobierno, Cristina Ysasi Ysasmendi, que depende del Gabinete de Rajoy. Las reuniones de trabajo en Austria, Suiza, Bruselas, Londres o Nueva York se han mantenido en el consulado de España.

“Ellos hacen su relato y nosotros el nuestro”. Fuentes diplomáticas y del Gobierno en funciones han confirmado que altos funcionarios del Ministerio de Asuntos Exteriores y de La Moncloa están realizando una gira por distintas capitales europeas para ofrecer la versión del ejecutivo central de Rajoy sobre el reto soberanista en Cataluña. Las dos altos cargos del ejecutivo central aprovechan esas reuniones hasta ahora discretas para exponer los argumentos, datos y detalles técnicos, legales y normativos que contradicen la versión que suele ofrecer por su parte la Generalitat catalana cuando emprende ese tipo de contactos internacionales.

“Nuestro papel es explicar la realidad constitucional de España. No es algo nuevo, se ha venido haciendo esporádicamente en los últimos años”, añaden las mismas fuentes oficiales. En las últimas semanas y meses los viajes de la embajadora especial María Basols y la alta funcionaria Cristina Ysasi las han llevado a cerrar sesiones de trabajo, normalmente en los consulados de España, en Viena (Austria), Berna (Suiza), Bruselas (Bélgica), Londres (Reino Unido) y Nueva York (Estados Unidos).

Alguna de esas citas ha tenido lugar en los últimos días, como la programada en Londres, y ha servido para poder explicar a miembros de la City o del Chatham House, uno de los más prestigiosos centros de estudios internacionales, cuál es la situación de la organización territorial de España, la división por autonomías, el nivel de competencias descentralizadas de que disfruta el país y la legalidad vigente. Y ha coincidido con que algunas de esas charlas se han producido justo poco antes de que el presidente catalán, Carles Puigdemont, iniciase otro periplo internacional con paradas en Bruselas y Londres, en las que apenas ha podido mantener encuentros de primer nivel o con personalidades relevantes o institucionales.

El tema catalán y su deriva independentista ha estado permanentemente en la agenda del ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel García-Margallo, en sus contactos internacionales en este mandato, pero el diálogo ahora se desarrolla a otros niveles, según quiénes sean los interlocutores. En el caso de las embajadoras especiales enviadas por el Gobierno las relaciones que se buscan no son dentro del primer rango político sino entre altos cargos más técnicos.

Acción de las comunidades

Los encuentros se autorizan bajo el epígrafe genérico de “La acción de las comunidades autonómicas en el exterior”, que es el cargo no oficial que ostenta también ahora la experimentada diplomática María Basols, no tienen carácter público, no se ofrece información de los mismos de manera general y de sus resultados se reporta de forma muy restringida a algunos ministros y a la Presidencia.

La batalla por el reconocimiento internacional es uno de los principales empeños del presidente Carles Puigdemont y de su antecesor, Artur Mas, ambos nacionalistas, hasta ahora con escaso éxito.

El trabajo de las embajadoras se dirige a informar a los altos cargos de otros Gobiernos internacionales y también a instruir al propio personal de los consulados y las embajadas de España en el exterior para que estén pendientes de cualquier paso o acción que pueda querer emprender por su cuenta la Generalitat de Cataluña. El ministro Margallo y La Moncloa han encomendado lógicamente esta función a dos funcionarias de alto nivel y muy experimentadas.

María Basols Delgado, de 57 años, es diplomática de carrera desde hace 31 años, ha estado al frente de varias legaciones y ya ha sido antes embajadora en Misión Especial para Asuntos Migratorios y embajadora en Misión Especial para Asuntos Humanitarios y Sociales. Es natural de Barcelona.

El Gobierno de Rajoy nombró en agosto de 2013 directora de Asuntos Nacionales a Cristina Ysasi-Ysasmendi Pemán, que en enero de 2012 había llegado a La Moncloa desde la Consejería de Economía de la Comunidad de Madrid y que se había ocupado hasta entonces del departamento de Asuntos Jurídico-Institucionales, luego suprimido. Trabaja a las órdenes de Jorge Morafgas en el Gabinete del presidente en funciones.

En el portal de Transparencia del Gobierno se delimitan las funciones de Cristina Ysasi de manera muy amplia: “Le corresponde facilitar la información que resulte necesaria para el ejercicio de las funciones del presidente del Gobierno; ejercer una labor de asesoramiento; conocer las actividades, programas y planes de los distintos Departamentos ministeriales, con el fin de facilitar la coordinación de la acción del Gobierno”.