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Los fabricantes de aperitivos reducirán la sal un 5% en cinco años

Los españoles consumen de media el doble de sodio del recomendado por la OMS

Fabricación de patatas fritas.
Fabricación de patatas fritas.

La Asociación de Fabricantes de Aperitivos (AFAP) y el Ministerio de Sanidad han firmado un acuerdo por el que la patronal se compromete a reducir en cinco años otro 5% la sal de sus productos. De acuerdo con la nota que ha enviado la Agencia Española de Consumo, Seguridad Alimentaria y Nutrición (Aecosan), el sector ya ha reducido un 18% la sal en las patatas fritas y un 13% la de otros productos. Estos alimentos representan el 2% de la ingesta de sal media en España.

La reducción de la sal es uno de los objetivos de la Estrategia Naos (Nutrición, Actividad Física y Prevención de la Obesidad) que acordaron en 2005 el ministerio y 80 organizaciones alimentarias. Ya entonces había un apartado sobre la sal, aunque la única cifra fijada era su reducción en el pan.  Esta se concretaba en un descenso del 0,1% anual durante cuatro años. Este acuerdo, 10 años después del anterior, es el segundo con compromisos numéricos de reducción.

La sal es necesaria para los seres vivos, pero su exceso (aunque habría que decir mejor el del sodio que la compone) se relaciona con diversos problemas de salud, empezando por la hipertensión. El Libro Blanco de la de la Federación Española de Nutrición (FEN) calculaba, en 2013, que cada español consumía de media 9,8 gramos de sal al día, entre la que viene naturalmente en los alimentos frescos, la que se ingiere sin saberlo porque está en productos preparados, y la que se usa al cocinar o como aderezo. Esta cifra es casi el doble de los 5 gramos que recomienda la Organización Mundial de la Salud.

Según el comunicado de Aecosan, la sal de los aperitivos supone un 2% de la ingesta diaria, así que reducirla un 5% supondría dejarla en el 1,9%. La Federación Española de Nutrición agrupa los aperitivos ente los productos que más sal aportan, pero porque los computa junto a cubitos de caldo, sopas comerciales, salsas y aditivos. Como se ve, el descenso es muy pequeño, pero en la lucha para reducir este componente de la dieta se va siempre muy poco a poco para que la población no rechace los productos por considerarlos demasiado sosos, como se vio en el acuerdo sobe el pan de 2005. Con la diferencia de que en este caso los aperitivos no son un componente importante de la dieta, y el pan si lo era.

Además, hacerlo gradualmente es la manera de que la industria participe voluntariamente, ya que los empresarios no quieren arriesgarse a perder mercado.