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La ‘ley Wert’ se deshace con los nuevos Gobiernos autonómicos

El PP solo controla cinco de los futuros Ejecutivos regionales. El resto buscan fórmulas para frenar la normativa en sus aulas y en el Parlamento

El ministro de Educación, José Ignacio Wert, en la sesión al control del Gobierno del 29 de abril.
El ministro de Educación, José Ignacio Wert, en la sesión al control del Gobierno del 29 de abril. EL PAÍS

Uno de los puntos del acuerdo para formar gobierno en Murcia afecta a la ley educativa. Ciudadanos propone a su futuro socio, el PP, que retrase la aplicación de una de sus normativas estrella, la Ley Orgánica de para la Mejora de la Calidad Educativa (LOMCE). Esta negociación, aún pendiente, es un ejemplo extremo de lo que planean hacer con la ley los futuros Ejecutivos regionales, de los que el PP ya solo controlará cinco. Todos deben tomar posesión antes de que empiece el curso en septiembre. Y muchos buscan fórmulas para frenar la ley en sus aulas y exigir su paralización en el Parlamento.

En el curso que acaba, la ley educativa se ha implantado con distinta intensidad en las aulas de los cursos impares de primaria. Las 11 comunidades gobernadas por el PP hasta mayo iban de la mano en su respaldo. Pero los populares pueden perder hasta seis regiones antes de septiembre, cuando se prevé la extensión más ambiciosa. La LOMCE debería llegar a toda la primaria, 1º y 3º de secundaria y 1º de bachillerato. El Ministerio de Educación aprobó en enero el currículo general de estas dos últimas etapas, la guía para que las comunidades hicieran sus propias adaptaciones con el margen que les deja la ley.

La ‘ley Wert’ se deshace con los nuevos Gobiernos autonómicos

Solo siete de las 17 autonomías han publicado ya esa adaptación, según los datos oficiales del ministerio. Ni siquiera algunas de las que estaban y siguen en manos del PP, como Madrid o Galicia, lo han cerrado todavía (véase el gráfico). Educación recordaba esta semana que la LOMCE es una ley de obligado cumplimiento, “como el Código Penal”.

Pero es posible que su titular, el ministro José Ignacio Wert, no siga al frente para supervisar. Su nombre sonaba en las quinielas de salida del Gobierno de Rajoy —pidió marcharse después de las elecciones del 24 de mayo, según distintas fuentes consultadas—. Puede que ya no sea ministro el día que se celebre la conferencia sectorial que piden para julio desde las filas del PSOE, con hasta nueve gobiernos autonómicos; y desde Cataluña, para que se aplace su aplicación hasta ver qué pasa con las elecciones generales. Mientras tanto, estos son algunas de las ideas de la oposición para intentar “frenarla” en sus aulas.

La aprobación del currículo

Cinco de las siete comunidades que ya han aprobado los currículos de secundaria y bachillerato para el curso que viene, hasta ahora en manos del PP, cambian de manos. Los previsibles nuevos Gobiernos de Comunidad Valenciana, Aragón, Extremadura, Cantabria o Baleares ya han dicho que no los comparten. En todos los casos (excepto Baleares), los decretos con las nuevas asignaturas fueron aprobados por Ejecutivos en funciones después de las elecciones.

En la Comunidad Valenciana, PSPV y Compromís prevén “acordar todas las medidas necesarias para paliar los efectos negativos de la aplicación de la LOMCE” y ya han cerrado que retrasarán el inicio de curso, previsto inicialmente el 3 de septiembre. El futuro Ejecutivo de Baleares (que conforman PSOE-Podemos, MÉS por Mallorca y MÉS por Menorca) lleva en el orden del día de su primera reunión “iniciar de forma inmediata la derogación que se considere necesaria de la normativa autonómica de desarrollo de la ley orgánica”.

Las materias troncales

Con los currículos (y los borradores) actuales, los alumnos madrileños o cántabros tendrán hasta cinco horas de lengua y literatura en 1º de ESO frente a tres horas en Navarra o Valencia. En 2º, asturianos y gallegos darán cinco horas de matemáticas y habrá comunidades, como la valenciana o Andalucía, donde se darán tres horas semanales. La federación de asociaciones de directores de instituto (Fedadi) ha hecho un análisis exhaustivo de cómo se van a diferenciar las clases por autonomías. Los directores aluden a un “completo maremágnum de materias, cargas horarias y horarios semanales, en el conjunto, situación agravada en las comunidades donde debe tener entrada la lengua cooficial”. Alertan de las dificultades que supone que, al final de cada etapa, los alumnos tendrán que hacer una reválida general (un examen nacional cuya aprobación se requiere para seguir estudiando) que será “la misma para todos”.

Diferencias en las optativas

El currículo general de secundaria y bachillerato del ministerio, refuerza lengua, matemáticas y ciencias, deja de lado tecnología y enseñanzas artísticas y aboga por formar el pensamiento empresarial más que el filosófico.

Las comunidades echan mano de su autonomía para sortear la normativa e intentar rescatar las asignaturas que quedan más diluidas. Cataluña, por ejemplo, mantiene la enseñanza artística tanto en ESO como en primaria. La consejera de Educación catalana, Irene Rigau, es una de las personas que lidera los contactos con los nuevos Gobiernos regionales para frenar la aplicación de la LOMCE a través de la conferencia sectorial. El reglamento prevé que se celebre una reunión si lo piden al menos seis autonomías.

En Andalucía, la Junta ofrecerá en su currículo académico cursar filosofía, Tecnología, Economía, Lenguas Clásicas y Música, como libre configuración y específicas. Incluirán una nueva materia en bachillerato de ciencias llamada Computación y Programación, que se sumará a la Tecnología de la Información y la Comunicación para ofrecer un perfil más tecnológico a los alumnos. Recuperan Educación para la Ciudadanía, desechada por la LOMCE, igual que Canarias. Los andaluces no han aprobado aún el currículo de secundaria. La nueva consejera de Educación, la exrectora Adelaida de la Calle, ha dicho que se mantendrán dentro de la legalidad aunque Andalucía tendrá “su propia personalidad”.

Las evaluaciones

El Ministerio de Educación puso en marcha, durante el curso que ahora acaba, las evaluaciones generales de 3º de Primaria. Hay comunidades autónomas que sortearon el examen y lo aplicaron a su manera. Euskadi, por ejemplo, convocó una prueba piloto en 30 centros, con un total de 60 aulas. Su evaluación sobrepasó lo que exige la normativa e hicieron test sobre castellano, euskera e inglés, matemáticas y ciencia. “Esperamos que las reválidas de ESO se queden en nada. El nuevo mapa político nos da una esperanza de que sea así”, señala la consejera de Educación vasca, Cristina Uriarte. Los representantes socialistas de los Gobiernos autonómicos se reunirán esta semana para tratar su ofensiva contra la LOMCE. Ya han dicho que lo primero que quieren frenar, y lo que más les preocupa, son las evaluaciones externas.

Información elaborada por J. Ferrandis (Valencia); Á. Lucas (Sevilla); A. Manresa (Palma de Mallorca), C. S. Baquero (Barcelona), y P. Álvarez (Madrid).