La adjudicación de la obra del silo de residuos nucleares se retrasa

Partidos y ecologistas han reclamado paralizar el concurso ante los dudas sobre los suelos

Sondeos a las afueras de Villar de Cañas (Cuenca), en octubre de 2012.
Sondeos a las afueras de Villar de Cañas (Cuenca), en octubre de 2012. Gorka Lejarcegi

La adjudicación de la obra civil principal del futuro silo de residuos nucleares previsto para Villar de Cañas (Cuenca) no estará lista para antes de que acabe enero, plazo que se dio Enresa, la empresa pública que costea y apadrina el proyecto de Almacén Temporal Centralizado. El Consejo de Administración de esta sociedad aprobó en septiembre de 2014 sacar a concurso esa obra, cuyo coste máximo es de 217 millones, sin contar el IVA. Según dijo entonces Enresa, la firma del contrato estaba "prevista para el 1 de febrero de 2015" y las obras comenzarían un mes después. El plazo para que las empresas interesadas presentaran sus propuestas acabó el 27 de octubre. Pero Enresa reconoce ahora que continúa "con la evaluación de las ofertas", un proceso que "previsiblemente finalizará a finales de febrero". Luego, "se procederá a realizar los trámites para la adjudicación y, posteriormente, para la formalización del contrato", según fuentes de la sociedad. Las empresas interesadas tuvieron que presentar sus ofertas en tres sobres. La última noticia que se tiene del proceso de adjudicación data del 13 de noviembre, cuando se abrió el sobre número dos. Aún no hay fecha para la apertura del tercer y último sobre, en el que los interesados debían incluir la "proposición de criterios cuantificables de forma automática".

El PSOE ha pedido en varias ocasiones al Gobierno que paralice el proceso de adjudicación. La última vez, a mediados de diciembre, cuando se conoció un informe de la auditora estadounidense URS en el que se apuntaba a que, partiendo de la información suministrada por el promotor, "el emplazamiento previsto es inadecuado". Las dudas se centran en la idoneidad de los suelos de Villar de Cañas. Una vez abierto el proceso de adjudicación, el Consejo de Seguridad Nuclear (CSN), cuya autorización es ineludible, pidió una batería de información adicional a la empresa, entre la que se incluían datos sobre el diseño de las cimentaciones. Enresa sostiene que el 30 de diciembre terminó de remitir toda la información solicitada al CSN.

Las dudas sobre los suelos han hecho que partidos y ecologistas hayan solicitado la paralización del proceso de adjudicación. "No concibo cómo alguien puede hacer un presupuesto de una obra si no conoce a fondo las propiedades del terreno y las exigencias del CSN a este respecto: cómo cimentar, cuál será el grosor del muro, qué tipo de hormigón usar… Y todo esto repercute en el coste de la obra", dice Francisco Castejón, de Ecologistas en Acción. "Tienen mucha prisa porque, según avanza el tiempo, estas instalaciones se convierten en inútiles", añade en referencia a los almacenes temporales que las centrales nucleares españolas tienen ya o han solicitado instalar.

Sobre la firma

Manuel Planelles

Periodista especializado en información sobre cambio climático, medio ambiente y energía. Ha cubierto las negociaciones climáticas más importantes de los últimos años. Antes trabajó en la redacción de Andalucía de EL PAÍS y ejerció como corresponsal en Córdoba. Ha colaborado en otros medios como la Cadena Ser y 20 minutos.

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