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Cuatro horas para un cese

Ignacio Cosidó detalla el operativo policial del 22-M, que contó con 1.512 antidisturbios

El director general de la Policía, Ignacio Cosidó. Ampliar foto
El director general de la Policía, Ignacio Cosidó. EFE

Más de cuatro horas ha utilizado este miércoles el director general del Cuerpo Nacional de Policía (CNP), Ignacio Cosidó, para desgranar en el Congreso los detalles del dispositivo especial desplegado el pasado 22 de marzo con motivo de la Marcha de la Dignidad. Una comparecencia ante la comisión de Interior —a petición propia, aunque ya la habían exigido previamente PSOE e IU— que ha dividido en tres partes. La exposición inicial, al final de la cual ha anunciado el cese de un mando de los antidisturbios; y, posteriormente, la respuesta y contrarréplica a las preguntas de la oposición. Aquí sus principales conclusiones:

"Fallos de ejecución". Para el máximo responsable del CNP la línea de responsabilidades se encuentra claramente definida. Cosidó ha hecho hincapié en que "no hubo fallos en el diseño" del despliegue policial, según concluye la investigación interna que él mismo ordenó. Pero sí, en cambio, se produjeron errores en la "coordinación, comunicación y ejecución" del operativo. Una diferencia clave porque, en base a ella, el director de la policía ha argumentado posteriormente que solo haya cesado al jefe de una de las unidades de los antidisturbios.

Un único cese. "Una pequeña cabeza que usted nos ha dado no es suficiente", le ha espetado Toni Cantó, diputado de UPyD, a Cosidó después de que este anunciara la destitución del jefe de la Primera Unidad de Intervención Policial (UIP) de Madrid, Javier Virseda. Una medida, según ha dicho el director de la Policía, adoptada para "restablecer en la UIP la confianza en su cadena de mando". Aunque la consideran insuficiente la oposición y los sindicatos policiales, que habían exigido previamente el relevo de la cúpula. De hecho, por encima del sustituido se encuentran el jefe de la UIP de toda España, José Miguel Ruiz Igusquiza; y el propio comisario general de Seguridad Ciudadana, Florentino Villabona. Este último llegó a su actual puesto con el aterrizaje de Rajoy en la Moncloa, tras ejercer desde 2007 a noviembre de 2011 como coordinador de Seguridad del Ayuntamiento de Málaga  —nombrado por el alcalde Francisco de la Torre (PP)—.

El despliegue de agentes. La Policía contó el 22-M con 1.512 antidisturbios, así como con 167 de la Unidad de Prevención y Reacción (UPR). Los efectivos se dividieron en tres núcleos de actuación, uno en la calle de Génova, donde se encuentra la sede de los populares y donde comenzaron los altercados violentos que acabaron con 67 policías y 34 manifestantes heridos. "Un despliegue policial sin precedentes", ha afirmado Antonio Trevín (PSOE).

Una pequeña cabeza que usted [a Cosidó] nos ha dado no es suficiente

Toni Cantó, diputado de UPyD

126 pelotas de goma. El relato de Cosidó se ha detenido, durante unos minutos, en el material antidisturbios utilizado por los policías en los incidentes. El responsable del CNP ha enumerado 174 salvas de fogueo, 126 bolas de goma y tres botes de humo. "Oí un cañonazo y me pegó la pelota", denunció Gabriel Ruiz, uno de los manifestantes del 22-M, que fue hospitalizado y perdió un testículo durante la Marcha.

Más material para los antidisturbios. "Después de los incidentes que vivimos el pasado 22 de marzo, queremos subsanar determinadas deficiencias detectadas". Así ha comenzado Cosidó su argumentación para anunciar la adquisición de nuevas equipaciones para los agentes de la UIP. Se comprarán 800 cascos —con un mayor revestimiento y resistencia que los actuales—, 300 escudos y 350 chalecos. Y, por primera vez, el CNP se hará con protectores de piernas (800 pares). "En esa parte del cuerpo fueron heridos la mayoría de agentes".

El número de violentos. En más de un millar de violentos ha cifrado Cosidó al grupo de personas que rompió, a la altura de Recoletos, la línea de antidisturbios aprovechando el paso de un camión de bomberos. Allí fue donde se produjeron los principales incidentes. Antes, según el responsable de la Policía, ya se habían detectado manifestantes del Bloque Negro —movimiento internacional que ha protagonizado altercados urbanos— con las caras tapada, petardos y botellas de cristal. Y ha apostillado que también se identificaron a miembros de entre 30 y 40 grupos radicales: como los Bukaneros, Askapena y Ernai —estos dos últimos ligados a la izquierda abertzale—.

El director del CNP afirma que se detectaron en el 22-M entre 30 y 40 grupos radicales

Además, según ha detallado el director general, cuando comienzan los incidentes en la calle de Génova se identifican dos grupos: uno muy numeroso y de carácter pasivo, que se encontraba junto al escenario de la plaza de Colón y cruzaba vallas; y un segundo "muy violento", que se dirigió hacia Recoletos. En total, el CNP detuvo 34 personas por estos hechos: 24 el día de la Marcha y 10 en una operación posterior.

El lenguaje empleado. La comparecencia de Cosidó ha estado marcada por su insistencia en diferenciar los altercados del 22-M de otros incidentes. "Ese día se constató una escalada de violencia que no había tenido lugar antes y a la que no nos habíamos enfrentado", ha subrayó nada más iniciar su intervención. Y ha continuado: "Los agentes fueron brutalmente atacados con todo tipo de armas que puedan concebirse en un contexto de guerrilla urbana". El director general ha mostrado un casco, chaleco y escudo destrozados; los cuales, ha remachado, pertenecían a los agentes desplegados el 22-M. “El número de policías heridos es inaceptable”, ha proclamado.

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