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Rajoy: “Me preocupa que se arriesgue el bienestar y el futuro de Cataluña”

La Generalitat replica que la Constitución permite "dialogar" sobre la consulta

La recta final del discurso de Mariano Rajoy estuvo centrada en el desafío soberanista catalán. Con pocas novedades en sus ideas, pero con un afán de mostrar rotundidad, ha proclamado que quien gobierna a todos "es la ley”, para después expresar su preocupación por “la suerte de todas las personas que viven en Cataluña, porque se arriesgue su bienestar y su futuro”. Hasta llegar al colofón: “Los españoles no hemos conocido otra condición que la unidad y mi queremos ni nos conviene quebrarla”. El referéndum anunciado por los nacionalistas es un asunto de la máxima relevancia. “Nadie unilateralmente puede privar al conjunto del pueblo español de su derecho a decidir sobre su futuro. Ni el Gobierno, ni ningún otro poder del Estado, ni siquiera esta Cámara”. Como quiera que su obligación es cumplir la ley y hacerla cumplir, el Ejecutivo va a garantizar “que nadie decida por el conjunto del pueblo español sobre el futuro de España”. 

Rajoy se refirió en su intervención a que está "dispuesto al diálogo, ahora también, pero dentro de la Constitución y la ley”, ha señalado. “Les diré que a mi me preocupa y mucho lo que ocurra en Cataluña, que nadie espere que permanezca indiferente”. El tema ocupó buena parte de su intervención: “Voy a pelear por los catalanes, por su progreso y su bienestar”, aseguró Rajoy.

La réplica de la Generalitat ha sido inmediata y ha insistido en la necesidad de establecer un diálogo "sin líneas rojas" para desatascar la crisis soberanista.  El consejero de Presidencia, Francesc Homs, ha asegurado que la propia Constitución permite "dialogar" sobre consulta. Homs ha asegurado que "el debate sobre la legalidad [de la consulta] tiene un punto de absurdo, pues con la Constitución en la mano las líneas rojas no existen". "En España se debe poder hablar de todo", ha remarcado antes de preguntarse. "¿Si la Constitución no pone límites por que los pone el Gobierno?". El también portavoz del Gobierno catalán ha mantenido que la postura de la Generalitat es y seguirá siendo la celebración del referéndum: "Nuestra posición es que el pueblo catalán tome la decisión final a través de la consulta".

Además de la Generalitat, varios grupos, encabezados por CiU y ERC, han atacado las palabras del presidente. "No ha habido grandes apuestas de futuro y la gran ignorada es la política social. Sobre la parte que ha dedicado  Cataluña, me recuerda al discurso de una España grande y libre. [...] Así ha dado satisfacción a los más independentistas. Se refugia en el "no" y es incapaz de articular una alternativa".

Desde ERC la crítica ha sido incluso más ácida. "Se ha atrincherado en contra de la realidad, en contra de los problemas de la gente, en contra de la democracia y de la voluntad mayoritaria en Cataluña". Alfred Bosch, su portavoz, incluso llegó a ironizar: "No hemos visto nada nuevo y prometedor. Solo lo hemos visto al presidente bajar del Monte Sinaí con las tablas de la ley, repitiendo lo que no se puede hacer: "no votaréis, no votaréis, no votaréis". Bosch lo llegó a retar, defendiendo que el 9 de noviembre los catalanes votarán la consulta independentista. "Le invitamos a que venga a Cataluña". 

Al hilo del debate independentista, desde Amaiur y BNG criticaron esta mañana que el presidente "ignore la realidad de que hay naciones dentro de esta nación".

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