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Urkullu se distancia ante Rajoy de la deriva catalana: “Euskadi es diferente”

‘Lehendakari’ y presidente abren un “canal personal” para hablar de presos y paz

Rajoy y Urkullu se saludan, ayer, en la puerta del palacio de La Moncloa. Ampliar foto
Rajoy y Urkullu se saludan, ayer, en la puerta del palacio de La Moncloa.

El Gobierno vive con enorme preocupación el momento de mayor tensión soberanista en Cataluña en 35 años de democracia, pero mira con mucha más tranquilidad al País Vasco, a pesar de que allí también gobiernan los nacionalistas. En privado, el entorno de Mariano Rajoy insistía en los últimos meses en que el presidente mantenía buena relación y tenía una muy buena imagen del nuevo lehendakari, Iñigo Urkullu. Ayer, esas impresiones en privado quedaron solemnizadas en público en una rueda de prensa de Urkullu en La Moncloa, en la que todo fueron llamadas al diálogo y buenas palabras para Rajoy. “Hemos abierto puertas para el acuerdo”, resumió el lehendakari, que no destacó prácticamente ninguna discrepancia seria.

Por si fuera poco ese tono de absoluta confianza, en el que Urkullu habló varias veces de la “lealtad recíproca” entre ambos, el lehendakari fue más allá y se distanció con toda claridad del proceso que se vive en Cataluña, donde Artur Mas, líder de CiU, apoyado por ERC, plantea un proceso soberanista que concluya en un referéndum en 2014. Urkullu no va ni mucho menos por esa deriva rupturista, y quiso dejarlo claro en La Moncloa, el mismo lugar en el que Mas, en un gesto político clarísimo, no quiso comparecer la última vez en que se reunió con Rajoy, en septiembre de 2011, antes de convocar elecciones.

"Nosotros tenemos una arquitectura institucional diferenciada”

“Yo respeto lo que han aprobado en Cataluña las instituciones y los políticos catalanes. Pero la realidad es absolutamente diferente en Euskadi. Tenemos una cuestión común, y es que somos dos hechos nacionales reconocidos por la Constitución, con voluntad de aspirar al reconocimiento de ese hecho nacional. Pero a partir de ahí nosotros queremos trabajar desde la relación institucional. Son realidades diferentes, por demografía, por historia, y también porque están los derechos históricos del pueblo vasco, reconocidos en la Constitución. En base a ellos tenemos una arquitectura institucional diferenciada, y tenemos el concierto económico, que tiene también Navarra”, sentenció el lehendakari.

Urkullu admite así que su camino es muy diferente al de Mas, y lo argumenta con el concierto económico y otras muchas cosas que Euskadi tiene y Cataluña no y las reclama.

Rajoy y el jefe del Ejecutivo vasco, que ya habían trenzado una buena relación cuando ambos estaban en la oposición, también parecen haber encontrado en tres horas de almuerzo “respetuoso y fructífero”, en palabras del lehendakari, una gran sintonía en otras políticas mucho más delicadas, como la de la pacificación y el proceso del final del terrorismo.

En los últimos años, antes del comunicado de ETA en el que declaraba el fin del terrorismo, Rajoy y Urkullu hablaron muchas veces y apoyaban en privado la línea de Zapatero. Ahora, según Urkullu, sigue existiendo esa sintonía. Tanto, que ambos han decidido abrir un “canal de comunicación personal” para tratar de todo lo que tiene que ver con el final del proceso, incluida la política penitenciaria y posibles acercamientos. Eso sí, todo se hablará “con discreción”, según el lehendakari. “Tenemos claros la agenda, el marco que cada uno tiene que ir gestionando, tomando la referencia de que ETA tiene que hacer gestos. Los presos no pueden aspirar a medidas de gracia generalizadas, no las va a haber, pero la legislación ofrece grados en función de los pasos que ellos vayan dando”, sentenció.

La Moncloa dice que el presidente no cambia su postura sobre el fin de ETA

Un portavoz de La Moncloa explicó que el presidente escucha los planteamientos de Urkullu sobre este asunto “y valora la lealtad con la que se los transmite, pero mantiene su posición conocida sin cambios”. El ala más conservadora del PP está siempre muy atenta a cualquier movimiento de Rajoy; tanto es así, que la última gran crisis interna antes del caso Bárcenas se vivió por la liberación del etarra Bolinaga.

Rajoy comunicó el contenido de la cita inmediatamente a Antonio Basagoiti, líder del PP vasco. Entre Urkullu y él ha estallado una polémica por el nombramiento, al frente de la Secretaría de Paz y Convivencia del Gobierno vasco, de Jonan Fernández, que en los 80 fue concejal de HB pero, según recordó el lehendakari, lleva muchos años vinculado a colectivos como Elkarri. Esta elección ha indignado a asociaciones de víctimas como AVT o Covite. Urkullu pidió “honestidad” para valorar lo que ha hecho desde que dejó HB. El Gobierno señala que en este asunto la posición la fija el PP vasco y tampoco quiso polemizar.

Fuentes del PP vasco señalan que la reunión estuvo muy centrada en asuntos económicos, algo que apuntó el lehendakari. Rajoy y Urkullu han dado órdenes a sus segundos de agilizar la negociación pendiente del Cupo vasco. Urkullu también pidió más flexibilidad en el objetivo de déficit, pero el presidente le explicó que tiene poco margen, informa Javier Rivas.