Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

Extremadura y Baleares anuncian que no pedirán el rescate autonómico

Bauzá: "Tenemos solvencia económica"

Monago: "Las cuentas están muy controladas"

Aguirre: "Se tienen que acabar las subvenciones y las 'mamandurrias' en general"

Cospedal: "No nos hemos planteado nada por ahora"

El presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago.
El presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago. EFE

Ni Baleares ni Extremadura se acogerán al fondo de rescate estatal. Con un “no” taxativo ha respondido a esta posibilidad el portavoz de la vicepresidencia económica de Baleares, que encabeza José Ignacio Aguiló. También el presidente del Gobierno de Extremadura, José Antonio Monago, asegura que no pedirán la ayuda del Estado ya que es una de las cuatro autonomías "con menos necesidades de financiación externa", debido a que no tiene deuda en valores y las cuentas públicas están "muy controladas".

Las presidentas de Castilla-La Mancha y de la Comunidad de Madrid no han sido tan tajantes. María Dolores de Cospedal ha declarado esta mañana, al ser preguntada por el fondo de liquidez, que no se han planteado nada “por ahora”. Por su parte, Esperanza Aguirre ha señalado que a quien pedirá ayuda es a los ciudadanos. “No podemos gastar más de lo que ingresamos. Se tienen que terminar los subsidios, las subvenciones y las mamandurrias en general”, ha apuntado.

Aunque sea “duro”, hay que reducir gastos. Aguirre ha manifestado que para ello es preciso recortar organismos públicos, y que la encargada de esos ajustes es la Administración. A su juicio, las primeras en hacerlo deben ser las comunidades autónomas, y “en ello está” la Comunidad de Madrid que, “aunque esté mejor que otros, no es una isla”. La presidenta ha precisado que, como los ingresos han bajado mucho, los gastos tendrán que bajar otro tanto: “Si no queremos convertirnos en Argentina, con Corralito y con inflación del 20% o del 40%, hay que tomar las medidas necesarias para equilibrar nuestras cuentas, algo tan sencillo y que hacemos todas las amas de casa”.

El Ejecutivo balear se siente fuerte para no tomar el camino de la posible emergencia. Por eso, el presidente balear José Ramón Bauzá, tras el paso tomado por la Comunidad Valenciana, hizo declaraciones de suficiencia política. "Hoy, ni se plantea" la intervención, aseguró. "Baleares tiene solvencia económica". Y también: "Estamos haciendo un esfuerzo con todos los recursos y vamos a una buena estructuración”. Bauzá considera que en el último Consejo de Política Fiscal y Financiera, el ministro de Hacienda Cristóbal Montoro, refrendó su política de ajustes al acreditar que Baleares va "por buen camino".

Por otra parte, el Gobierno y el Ayuntamiento de Palma, ante la “situación límite” de falta de fondos y de empresarios privados interesados en su explotación, han paralizado el megaproyecto del palacio de congresos de Palma, que acumula 70 millones de deuda para las arcas públicas. La paralización deja un edifico gigante en la fachada y puerta de Palma. "Las obras no se podían pagar, era irresponsable seguir, ha dicho Bauzá que hace meses ordenó parar las obras de una nueva línea de tren Manacor-Artà, con una carga de más de 100 millones de euros en las arcas autonómicas.

En declaraciones a Onda Cero, Monago ha manifestado que también están cumpliendo el objetivo de déficit, por lo que no entra en sus previsiones pedir el rescate. En este sentido, ha recordado que llegar al 1,5% de déficit le ha supuesto a Extremadura hacer un ajuste de más de 500 millones de euros.

A su juicio, no todos los problemas nacen de las comunidades, sino de su modelo, que "hay que replantear". Tras abogar por replantear los Pactos de La Moncloa, el presidente extremeño ha insistido en que es necesario tener "un sentido de Estado" y alcanzar acuerdos.

Al ser preguntado por el Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF), en el que su comunidad se abstuvo, ha precisado que se ve con preocupación cómo algunas autonomías hablan de ejercicios de insumisión. "Eso no es ni más ni menos que el grito de impotencia de quien no puede o no quiere cumplir debido a los problemas que tiene en su comunidad y busca la excusa el centralismo para ejercer una voz autónoma en un mundo globalizado donde no tiene ningún tipo de sentido los gritos lastimeros", ha dicho.

Sobre si considera que el problema de España es Cataluña, el presidente ha indicado que "no todo el mundo entiende lo que es España y se entiende más a sí mismo que al conjunto". "Mientras no entendamos que nuestra fortaleza es el conjunto no se entiende que se pongan encima de la mesa discursos particulares que quieren hacer más de una parte y no más sobre el todo", ha resumido.

El jefe del Ejecutivo extremeño también se ha referido a los recursos que están imponiendo País Vasco y Andalucía contra el Estado y ha considerado que esto "no tiene ningún sentido". Por ello, aboga por consolidar al Estado y a España. "No puede someterse a tanto estrés y a tanto sufrimiento al pueblo español que lo que quiere son soluciones y grandes acuerdos", ha concluido.