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Margallo cita a la Comunidad Valenciana entre los ejemplos de despilfarro

El ministro critica la inauguración de "aeropuertos peatonales" y de líneas de AVE sin pasajeros

García-Margallo, durante una comparecencia en el Congreso.
García-Margallo, durante una comparecencia en el Congreso. EFE

El ministro de Exteriores, José Manuel García-Margallo, aseguró en la cadena Cope que el mayor desajuste en la reducción del déficit ha sido causado por las comunidades autónomas y que el Gobierno está en su derecho de actuar. “La mayor parte del agujero pertenece a las comunidades. El Gobierno central es el que responde de sus obligaciones en Bruselas y es el que de acuerdo con la Constitución tiene la potestad de ordenar las economías y el horizonte general de la hacienda pública. Aquí ha habido una ley de financiación completamente incompleta. En la Comunidad Valenciana ha faltado por contar un millón de personas que sí que iban a los servicios sociales pero el Estado no te transfería el dinero para que lo hiciese. El Gobierno central ha incumplido su deber de vigilar a las comunidades autónomas”.

Al reflexionar sobre los gastos públicos en las comunidades autónomas, el ministro de Exteriores denunció los despilfarros de la Comunidad Valenciana. “Gran parte de las comunidades autónomas han hecho gastos bastante absurdos. España es el único país del mundo en que hemos inaugurado aeropuertos peatonales, para poner un ejemplo”, señaló aparentemente en referencia a la infraestructura de Castellón impulsada por el expresidente de la Diputación y líder del PP en esa provincia, Carlos Fabra, procesado por delitos contra la Administración pública. García-Margallo continuó: “Hemos visto trenes de alta velocidad donde la media de ocupación era 18 pasajeros”.

En relación con la representación exterior de algunas autonomías, Margallo insistió con la Comunidad Valenciana. “Yo he visto, por ejemplo, que la Comunidad Valenciana ha llegado a tener en Bruselas a sesenta y tantas personas. Yo no he llamado nunca a la oficina de la Comunidad Valenciana, porque me resultaba más sencillo coger el teléfono y hablar con el conseller de turno”.

Fuentes próximas al ministro indicaron que este no singularizó a la Comunidad Valenciana como derrochadora sino que se refirió, en general, a “gastos absurdos” de las autonomías y, sobre todo, a la falta de vigilancia por parte del Gobierno central. Sí citó a la Comunidad Valenciana al hablar de su oficina en Bruselas –y no, según las mismas fuentes, cuando se refirió a los “aeropuertos peatonales”— fue por su vinculación personal a dicha comunidad y para que no se atribuyera un interés partidista a la crítica.