Paloma Valencia elige a Juan Daniel Oviedo como fórmula vicepresidencial tras varios días de suspenso
La candidata uribista escoge a una figura cercana al centro y apuesta por ampliar su alcance electoral en la primera vuelta

La uribista Paloma Valencia ha elegido, finalmente, a Juan Daniel Oviedo como su fórmula vicepresidencial. Lo ha anunciado este jueves, con un video en el que la senadora llama al político “vicepresidente” en un encuentro en su casa. La noticia llega tras cuatro días de suspenso en los que la candidata barajó varios nombres y dejó en el aire hasta última hora su decisión. Con esta elección, Valencia apuesta por expandir su alcance electoral por fuera de la derecha al elegir a una figura como Oviedo, popular entre los votantes del centro.
Durante la presentación de la fórmula, horas después de la publicación del video del anuncio, Valencia ha recalcado que, a pesar de tener “muchas diferencias” con Oviedo, su campaña plantea “mirar hacia el futuro”. “Esas discrepancias, que se van a mantener, no tienen que ser un óbice para que trabajemos juntos por el futuro”, ha manifestado la candidata en un evento en el centro comercial Gran San, en el centro de Bogotá. Sobre su coequipero, Paloma ha destacado “su respaldo popular” y haber “conectado con muchos colombianos que no se sentían representados”.
Pese al mensaje de unión, Valencia ha sido cauta en no perder enteramente al votante más a la derecha: defendió una bajada de impuestos y la propiedad privada, reprochó el trabajo de la justicia transicional (la JEP) y mantuvo su defensa a la familia tradicional. “La familia debe defender la educación [de los niños] y el Estado no tiene por qué adoctrinarlos ideológicamente”, ha dicho.
Oviedo ha reconocido que “es muy difícil sumar en la diferencia”, pero cree que la coalición —que componen dos partidos políticos y siete movimientos ciudadanos— tiene una fórmula ganadora al ser capaces de “construir un futuro en el que todos quepamos” y ha aludido a comunidades históricamente excluidas: campesinos, indígenas, mujeres y también a la población con “una orientación sexual diversa”. “Esto no es oportunismo, es responsabilidad”.
La figura de Oviedo permite moderar la candidatura de Valencia, o al menos ampliar el atractivo de la campaña. Es abiertamente gay, ha reconocido varios logros del Gobierno de Gustavo Petro y se ha diferenciado de sus compañeros de la derecha en varios aspectos, como considerar que Israel está cometiendo un genocidio en Palestina. El exconcejal de Bogotá hace un guiño a los votantes que no quieren al petrismo, pero también rechazan al uribismo y desconfían de la influencia del expresidente Álvaro Uribe en Valencia.
Aunque Oviedo dio el ‘sí’ en la tarde del miércoles, la decisión no era tan evidente: una alianza con el uribismo podría quitarle votos y credibilidad en caso de perder y querer presentarse a la Alcaldía de Bogotá en 2027, que es su aspiración desde hace años.
El impulso para su candidatura vicepresidencial tomó fuerza en la noche del domingo. El exdirector del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) fue la gran sorpresa. Quedó segundo con 1.250.000 votos, el 17,8% de todas las consultas, con una amplia diferencia sobre otros que se medían en el mecanismo de la centroderecha como Juan Manuel Galán, Juan Carlos Pinzón y Vicky Dávila. Su perfil moderado y conciliador atrajo a votantes más cercanos al centro político e incluso dobló los votos que obtuvo la exalcaldesa bogotana Claudia López.

El anuncio de su candidatura ha llegado cuatro días después, tras intensas negociaciones en público y en privado. Oviedo, envalentonado por el apoyo electoral, trazó varias líneas rojas para aceptar una candidatura vicepresidencial: dijo en varias entrevistas que Valencia debía comprometerse a respetar los acuerdos de paz de 2016 y a mantener la JEP. “Yo soy de los ciudadanos que quieren implementar el acuerdo de paz, y creo que Paloma está en la otra línea”, dijo.
La tensión subió con el paso de los días, a la par de las negociaciones entre ambos. Valencia insinuó el martes, en declaraciones a medios de comunicación, que la posibilidad de que Oviedo lo acompañara se alejaba. “Yo no hago acuerdos sobre la base de volvernos lo que yo no soy. Los políticos tienen que ser honrados. Y honrados es ser coherentes, predecibles y ser lo que son. Yo no creo en la política que convierte a la gente en lo que está de moda y que cambia de ideas”, declaró.
Ambos políticos siguieron tirándose flores y dardos en entrevistas que concedieron durante la semana. “Yo te amo, pero debes decidir entre abrir el espectro político o seguir a Uribe”, dijo Oviedo el martes. Valencia, por su parte, señaló que no veía que él estuviera “cómodo” con la posibilidad de ser su fórmula. “Conversamos sobre ese tema, y él no tiene la obligación de ser mi fórmula, como yo no tengo la obligación de que él sea mi fórmula. Hay muchas maneras de apoyar que son adicionales”.
Durante su entrevista con EL PAÍS este miércoles, Valencia se reafirmó en su postura como una “uribista a morir” y aclaró que no iba a cambiar su ideología ante los reclamos de Oviedo. Aun así, dejaba abierta la puerta a escoger a alguien que no pensara igual que ella para poder fomentar una imagen de política conciliadora que llega a acuerdos, incluso en la diferencia.
A la par de los cuestionamientos entre ambos, fue evidente la tensión creciente en el partido uribista Centro Democrático ante la posibilidad de hacer concesiones demasiado significativas. La senadora María Fernanda Cabal, que compitió contra Valencia por la candidatura presidencial, señaló que el partido no podía estar de acuerdo “con candidaturas que defiendan el acuerdo de impunidad con las FARC”. El expresidente Uribe, en cambio, insinuó durante toda la semana que el acuerdo estaba a la mano: “Es necesario entender los nuevos tiempos, escuchar con atención y respeto las ideas diferentes, sin abandonar los principios que nos guían”.
Con Oviedo, Valencia apuesta por apelar a los votantes de centro, siempre tan decisivos en las elecciones presidenciales de Colombia, y también a muchos indecisos que ven al petrista Iván Cepeda y al ultraderechista Abelardo de la Espriella como dos opciones extremistas. La suerte está echada.
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.







































