La hija de Franco se opone a que saquen a su padre del Valle de los Caídos

Una comisión de expertos deberá decidir qué se hace con los restos del dictador. Mientras, José Bono sentencia: "El momento de luchar contra Franco terminó en 1975"

La hija de Franco, Carmen Franco Polo, no quiere que los restos de su padre sean exhumados en el Valle de los Caídos y trasladados a otro lugar, por ejemplo, al cementerio de Mingorrubio, en El Pardo, para ser enterrado junto a su mujer. "Me parece mal. La opinión de la familia es que se quede allí, que es una basílica", ha declarado.

El ministro de la Presidencia, Ramón Jáuregui, ha encomendado a una comisión de expertos, entre los que hay juristas, historiadores, filósofos e incluso un monje benedictino, decidir qué hacer con los restos del dictador para convertir el Valle de los Caídos en "un lugar de memoria reconciliada". Los expertos deberán comunicar su decisión al Gobierno dentro de cinco meses. Si entonces decidieran que para dar un significado democrático a lo que hoy sigue siendo un monumento a la dictadura es necesario retirar de allí el cuerpo del dictador, el Ejecutivo iniciaría conversaciones con la familia Franco. Hasta ahora solo ha habido contactos extraoficiales, para tantear su opinión al respecto, y en ningún caso han sido a través de miembros del Gobierno, aunque el Ejecutivo tiene conocimiento de la opinión de la familia.

"Los expertos deberán decidir qué hacer para que ese lugar de culto [el Valle de los Caídos] lo sea también para las víctimas republicanas, y hasta qué punto puede ir a rezarle el familiar de un republicano teniendo a Franco ahí. A mí me gustaría que ese lugar tan tétrico se transforme en un lugar de memoria y reconciliación", declaró Jáuregui recientemente a EL PAÍS.

Mientras, el presidente del Congreso, José Bono, ha querido manifestar su opinión al respecto. Tras aclarar que él mismo había tenido "el honor" de luchar por la libertad y contra el dictador cuando este todavía estaba vivo, añadió: "El momento de luchar contra Franco acabó en 1975, cuando murió".

Bono también ha aprovechado para dirigirse a los autores del polémico diccionario biográfico de la Real Academia de la Historia. "Por muy catedrático que sea", afirmó, quien diga que el franquismo no fue una dictadura, "es para pensar dónde ha estudiado esas cosas o dónde le dieron la cátedra".

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