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CARTAS AL DIRECTOR

Noventa centímetros

Las lectoras y los lectores escriben sobre el alquiler de habitaciones, el ‘caso Epstein’, el deporte femenino en los próximos Juegos Olímpicos de Invierno, y la biblioteca de Niscemi en Sicilia

Vivienda compartida España

En Madrid se alquilan habitaciones con camas de 90 centímetros. Para poder acceder a ellas, es necesario tener contrato de trabajo y presentar tus nóminas. Son habitaciones individuales, pensadas para personas adultas que tienen un trabajo estable. Imagino que las camas son pequeñas porque las habitaciones son pequeñas, entonces de esa forma se ahorra espacio y se puede convivir muchos a la vez. Algo así como el espacio entre los asientos de los aviones, que cada vez se van achicando más, así caben más personas en un mismo sitio. A veces, mientras hago scroll en Idealista, pienso que tal vez deba achicarme a mí misma para caber en esas habitaciones que son todo lo que me puedo permitir, aunque en realidad ya lo están haciendo por mí, al meterme en un cuarto que se parece demasiado a aquel que odié en mi infancia y que celebré abandonar cuando crecí lo suficiente para que mis padres consideraran que me correspondía una cama de adulta, de 140 centímetros.

Victoria Mellid Mirambell. Madrid

Epstein

Siendo una chica menor de 18 años, me resulta repugnante y escalofriante escuchar las historias relacionadas con Jeffrey Epstein, y aún más sabiendo que la red pasó en parte por mi propia ciudad, Barcelona. Pensar que algo así pudo ocurrir donde vivo me provoca una gran sensación de inseguridad e impotencia. Me cuesta entender cómo algunas personas fueron capaces de colaborar en algo tan cruel, aprovechándose de menores y vulnerando sus derechos.

Inés Vivet Vermeulen. Barcelona

Por fin

En los próximos Juegos Olímpicos de Invierno de Milán-Cortina, por primera vez en la historia, las mujeres podrán competir en el trampolín largo y no solo en el pequeño. Durante muchos años las instituciones lo habían considerado demasiado peligroso para ellas y que no había saltadoras de alto nivel para garantizar una competición de calidad. Todos estos argumentos se han debilitado a medida que han crecido las Copas del Mundo femeninas y sus marcas de distancia y puntuación se han acercado a las masculinas. Saltadoras como Lindsey Van, Sarah Hendrickson, Daniela Iraschko-Stolz y muchas otras han luchado contra esta discriminación. Es un paso que debería haber llegado mucho antes, pero que finalmente sitúa el salto de esquí en un camino más justo y coherente. Estos Juegos Olímpicos marcan por tanto un paso histórico hacia la igualdad dentro de esta disciplina.

Carles Flores Pietx. Barcelona

Niscemi somos todos

La biblioteca del pueblo siciliano de Niscemi ha quedado al borde del precipicio tras los deslizamientos de tierra producidos por el temporal Harry, y con ello los 4.000 libros que atesora, provocando la inquietud y movilización de los escritores sicilianos por salvar su memoria histórica. Acaso no sea solo eso lo que esté en juego, sino también todo lo que los libros conllevan: imaginación, progreso, sabiduría, sueños... y, no lo olvidemos, también la libertad, pues como dijo Sócrates: “El conocimiento nos hace libres”. Todo, todo está en los libros. Niscemi somos todos.

Francisco José Eguibar Padrón. Madrid

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