La explotación que llega a casa en bicicleta
Los lectores y las lectoras escriben sobre la explotación sufrida por los repartidores, la defensa de Julio Iglesias por Isabel Díaz Ayuso, las medidas del Gobierno en materia de vivienda, y los hábitos musicales en función del género

Hace unos días, mientras esperaba en la cola para pagar en una tienda de mascotas, presencié una escena que me dejó desconcertada. Un repartidor, un joven inmigrante de poco más de 20 años, intentaba meter en su mochila un saco de comida para perro de 20 kilos que debía entregar… en bicicleta. La dependienta me aseguró que situaciones así se repiten todas las semanas. Y entonces me pregunto: ¿hasta dónde estamos dispuestos a llegar? ¿Cómo es posible que las empresas de reparto no establezcan límites de peso acordes al medio de transporte? ¿En qué momento hemos normalizado esta forma de explotación moderna? ¿De verdad pesa más nuestra comodidad inmediata que la empatía más obvia hacia el repartidor que viene a tu casa? No se trata de demonizar el comercio online ni los servicios a domicilio, que pueden ser útiles y necesarios, pero no todo puede ni debe repartirse de cualquier manera y deberíamos tomar conciencia.
Sonia Lagares Viqueira. Barcelona
Reacción intolerable
Sorprende la reacción de la presidenta de la Comunidad de Madrid tras hacerse públicas las denuncias de agresión sexual sufrida por varias empleadas en las mansiones de Julio Iglesias. Es posible que Ayuso no haya conocido en su entorno cercano la realidad de la devastación de una agresión sexual como la que han denunciado esas mujeres y otras muchas a manos de Depardieu, Domingo, Suárez, etc. No otra puede ser la razón para que alguien de tan alto rango político y público, a quien se le supone un nivel moral y humano elevados, no empatice de forma inmediata con todas esas víctimas (mujeres a la sazón) que han visto dañadas sus vidas a manos de hombres muy poderosos que no han tenido reparos en servirse de su posición y autoridad.
Javier Rodriguez Porras. Pinto (Madrid)
Vivienda e impuestos
Desgravar el importe del alquiler a los caseros que no lo suban, medida anunciada ahora por Sánchez, es correcto como incentivo. Ahora ya solo queda gravar también fiscalmente a los dueños de pisos vacíos por no cumplir función social alguna con su propiedad. Sin necesidad de construir más para acumular más, desde la política fiscal se pueden ir cambiando cosas.
Miguel Ángel Cuevas Cosío. Sancibrián (Cantabria)
Mujeres en la música
Cada año, cuando llega el Wrapped de Spotify (el resumen que la plataforma ofrece a cada usuario con su música más escuchada del año), no solo descubrimos qué hemos escuchado, sino también cómo lo hacemos. Y hay un patrón que tiende a repetirse: la mayoría de mujeres escuchamos artistas masculinos, mientras que gran parte de los hombres heterosexuales apenas suelen incluir voces femeninas en sus listas. A las mujeres se nos ha acostumbrado a escuchar historias contadas por hombres en la música, el cine o la literatura. En cambio, muchos chicos crecen viendo la música hecha por mujeres como algo “para ellas”, como si la emoción o la vulnerabilidad no fueran universales. No es que los hombres no puedan disfrutar de una voz femenina: es que no se les enseña a tomarla en serio.
Yunà Tato López. Sant Antoni de Vilamajor (Barcelona)
Tu suscripción se está usando en otro dispositivo
¿Quieres añadir otro usuario a tu suscripción?
Si continúas leyendo en este dispositivo, no se podrá leer en el otro.
FlechaTu suscripción se está usando en otro dispositivo y solo puedes acceder a EL PAÍS desde un dispositivo a la vez.
Si quieres compartir tu cuenta, cambia tu suscripción a la modalidad Premium, así podrás añadir otro usuario. Cada uno accederá con su propia cuenta de email, lo que os permitirá personalizar vuestra experiencia en EL PAÍS.
¿Tienes una suscripción de empresa? Accede aquí para contratar más cuentas.
En el caso de no saber quién está usando tu cuenta, te recomendamos cambiar tu contraseña aquí.
Si decides continuar compartiendo tu cuenta, este mensaje se mostrará en tu dispositivo y en el de la otra persona que está usando tu cuenta de forma indefinida, afectando a tu experiencia de lectura. Puedes consultar aquí los términos y condiciones de la suscripción digital.






























































