Tribuna
Artículos estrictamente de opinión que responden al estilo propio del autor. Estos textos de opinión han de basarse en datos verificados y ser respetuosos con las personas aunque se critiquen sus actos. Todas las tribunas de opinión de personas ajenas a la Redacción de EL PAÍS llevarán, tras la última línea, un pie de autor —por conocido que éste sea— donde se indique el cargo, título, militancia política (en su caso) u ocupación principal, o la que esté o estuvo relacionada con el tema abordado

El recuerdo de la II Guerra Mundial y la obligación de Europa con Ucrania

En esta hora oscura, todos tenemos el imperativo moral y estratégico de apoyar a los ucranios sin vacilaciones. Los autócratas observan lo que allí sucede y debemos asegurarnos de que reciben el mensaje correcto

Una manifestante pide el envío de armas a Ucrania, en Londres, el pasado 1 de mayo.
Una manifestante pide el envío de armas a Ucrania, en Londres, el pasado 1 de mayo.PETER NICHOLLS (REUTERS)

Este domingo, 8 de mayo, conmemoramos el aniversario del final de la peor guerra que hemos padecido en Europa. Desde entonces, juntos, en todo el mundo, nos hemos dedicado a la paz y la estabilidad y al principio de que nunca más deberíamos sufrir tales horrores. Con su invasión no provocada de Ucrania, Rusia ha hecho añicos ese pacto.

Se están perpetrando crímenes atroces que creíamos que habían quedado consignados a la historia. Aumentan las pruebas de asesinatos a sangre fría de civiles inocentes, violaciones de mujeres frente a sus hijos y huérfanos deportados a la fuerza por parte de tropas rusas. Y lo están haciendo con la repugnante afirmación sin fundamento de que están “desnazificando” Ucrania.

El pueblo ucranio está siendo sometido a esta barbarie porque quiere vivir libremente, controlando su propio futuro. El Reino Unido está unido con nuestros aliados de la OTAN y nuestros socios del G-7 en nuestra determinación de defender la soberanía de Ucrania.

Cuando un tema da mucho que hablar, lee todo lo que haya que decir.
Suscríbete aquí

En esta hora oscura, todos tenemos el imperativo moral y estratégico de apoyar a Ucrania sin vacilaciones. No podemos permitir que la vanidad de Putin prolongue esta guerra sin sentido.

Putin esperaba conquistar Ucrania rápidamente, pero la victoria sigue eludiéndolo tres meses después. Esto demuestra cuánto subestimó la voluntad del pueblo ucranio. Se ha visto sorprendido por la fuerza de la resistencia ucraniana y el mundo libre que se ha unido para poner fin a su terrible guerra. No conseguirá quebrar a los ucranios.

Pero no es momento para la autocomplacencia. Putin ha lanzado una nueva ofensiva en el Este y el Sur de Ucrania en su desesperación por tomar ventaja en la guerra. Gente inocente está pagando el precio de su continuo salvajismo en ciudades como Mariupol.

En este momento decisivo, el Reino Unido se enorgullece de adoptar un enfoque realista, basado en la fuerza militar, la seguridad económica y alianzas globales más profundas.

Fuimos uno de los primeros países europeos en enviar armas. Nuestros suministros, desde armas antitanque hasta vehículos blindados de combate, han ayudado a Ucrania a frenar el avance ruso. Estamos reponiendo las existencias de otros países para mantener el suministro de armas, por ejemplo, ofreciendo llevar tanques Challenger 2 británicos a Polonia.

También nos estamos asegurando de que la agresión de Putin se contenga. Por eso hemos duplicado el número de nuestras tropas en Estonia y Polonia como parte del refuerzo del flanco oriental de la OTAN. Al hacerlo, estamos fortaleciendo nuestro apoyo a quienes viven a la sombra de la agresión rusa.

Hemos utilizado todas las palancas económicas a nuestra disposición para privar de fondos a la maquinaria de guerra de Putin. El Reino Unido ha sancionado a más personas y organizaciones que cualquier otro país y ha tomado medidas comerciales decisivas, prohibiendo las exportaciones de alta tecnología.

Hemos trabajado al unísono con nuestros socios del G-7 para aumentar la presión sobre el régimen de Putin a través de duras sanciones. Al mismo tiempo, hemos intensificado nuestro apoyo a la economía de Ucrania, y hemos estado a la cabeza de la eliminación de todos los aranceles a las importaciones.

En total, el Reino Unido está brindando un paquete general de apoyo humanitario, económico y militar por valor de 2.000 millones de dólares. Además, estamos ayudando a los que están sufriendo las consecuencias de las acciones rusas. Hemos asegurado 170.000 millones de dólares en el Banco Mundial para ayudar a los países con ingresos bajos a afrontar la subida tanto de los precios de los alimentos como de la energía.

Estamos en conversaciones para crear una amplia coalición mundial en defensa de la soberanía y el Estado de derecho. El Reino Unido ha trabajado al unísono con otros países, como España, para denunciar las terribles acciones del régimen de Putin en la ONU, encabezando la acusación de expulsar a Rusia del Consejo de Derechos Humanos. Estamos trabajando con nuestros socios y aliados internacionales para reforzar a la OTAN y que esté orientada hacia el exterior, sea flexible y pueda abordar las amenazas a la seguridad europea.

Para proteger nuestra seguridad tenemos que mirar más allá de Europa. Por eso, el Reino Unido está profundizando la cooperación de defensa con aliados como Japón, India y Australia para proteger la región Indo-Pacífico. Deberíamos ayudar a la gente a defenderse de la agresión y la actividad maligna en cualquier lugar del mundo, ya sea en los Balcanes Occidentales, Moldavia o Taiwán.

Los agresores y autócratas están observando lo que sucede en Ucrania y debemos asegurarnos de que reciban el mensaje correcto: nunca dudaremos en defender la soberanía y el Estado de derecho. Nunca más podemos permitir que una democracia soberana se vea amenazada de esta manera.

No importa el tiempo que haga falta: estamos decididos a que Ucrania prevalezca con su soberanía restaurada. Junto con nuestros aliados podemos ganar la nueva era de paz, seguridad y prosperidad.

50% de descuento

Contenido exclusivo para suscriptores

Lee sin límites
Normas

Más información

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS