Estados Unidos invita a España a la Cumbre de las Américas

La lista de participantes ha generado polémica por no incluir a Venezuela, Cuba y Nicaragua

Líderes de diferentes países americanos posan para una foto durante la VIII Cumbre de las Américas en Lima, Perú, el 14 de abril de 2018.
Líderes de diferentes países americanos posan para una foto durante la VIII Cumbre de las Américas en Lima, Perú, el 14 de abril de 2018.César Carrión (Presidencia de Colombia/Anadolu Agency/Getty Images)

España acudirá en el mes de junio a la Cumbre de las Américas, que se celebra en Los Ángeles (California). Según fuentes diplomáticas, ha sido el propio Gobierno de Estados Unidos el que ha invitado a una delegación española, que acudirá en calidad de observadora. Es posible que la delegación esté encabezada por el responsable de Exteriores, José Manuel Albares, aunque ese aspecto aún no está cerrado y dependerá, entre otras cosas, de la agenda del ministro.

La Cumbre de las Américas se viene celebrando desde 1994. Desde aquel encuentro celebrado en Miami con el presidente Bill Clinton como anfitrión, Estados Unidos no había vuelto a organizarla. La que se celebra entre el 6 y el 10 de junio en Los Ángeles es la IX Cumbre. A la VIII, celebrada en Lima, el entonces presidente de Estados Unidos, Donald Trump, no acudió. Era la primera vez que faltaba el presidente de Estados Unidos al encuentro, que se suele celebrar cada tres años. Esta vez el anfitrión será Joe Biden.

España fue invitada por primera vez a la Cumbre de las Américas como observadora a Panamá en 2015. En ese caso, fue la Organización de Estados Americanos la que extendió la invitación. También acudió a la cumbre de 2018 en Perú. Ahora ha sido la propia Secretaría de Estado de Estados Unidos, a cuyo frente está Antony Blinken, la que ha dado el paso para formalizar la invitación, según fuentes diplomáticas.

Países democráticos

La lista de invitados dista mucho de ser un asunto pacífico. Aunque Estados Unidos ha evitado hacer pronunciamientos oficiales cerrados, ha dejado claro que no cuenta con los Gobiernos de Venezuela, Cuba y Nicaragua. Preguntado al respecto por EL PAÍS, el subsecretario de Estado para asuntos del Hemisferio Occidental, Brian Nichols, declaró: “Hay un sentimiento y una visión democrática en las Américas y vamos a respetar eso. Y, por lo tanto, no nos parece conveniente incluir a países que falten al respeto a la democracia”.

En 2018, Perú retiró la invitación a Nicolás Maduro y Venezuela no estuvo representada en la cumbre más que por asociaciones civiles y miembros de la oposición. Ya entonces esa decisión provocó polémica y división entre los países asistentes. Cuba sí asistió a esa reunión y estaba en contra de que se excluyese a Venezuela.

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Ahora, la exclusión puede afectar a Venezuela, Cuba y Nicaragua. El portavoz del Departamento de Estado dijo este viernes que Washington había empezado a enviar las invitaciones, pero sin hacer pública la lista ni confirmar excluidos ni incluidos. Además, dejó la puerta abierta a ampliar la lista en el último momento.

Varios países de la región, encabezados por México, se oponen a la decisión de no invitar a esos tres países. El presidente mexicano, Andrés Manuel López Obrador, ha condicionado su asistencia a que no haya exclusiones. El presidente de Bolivia, Luis Arce, ha hecho un anuncio similar, mientras que los presidentes de Argentina, Alberto Fernández; de Chile, Gabriel Boric; y de Honduras, Xiomara Castro, no han descartado su participación, pero han pedido que no haya exclusiones. Castro ha señalado que no es una cumbre de las Américas si no están invitados todos los países.

Pese a la exclusión de la cumbre, Estados Unidos ha realizado esta misma semana gestos de distensión con Cuba y Venezuela. El Gobierno del presidente Joe Biden anunció el lunes que restablecerá los vuelos comerciales regulares y chárter a Cuba, que ahora solo llegaban a La Habana, y que suspenderá el límite de 1.000 dólares por trimestre a las remesas, dando marcha atrás en algunas de las medidas más duras de su antecesor, Donald Trump. Y también ha suavizado levemente las sanciones a Venezuela.

Diplomáticos de algunos países de la región critican que, a falta de poco más de dos semanas para que comience la cumbre, no haya aún lista de invitados confirmada y que la agenda esté muy abierta e inconcreta. Entienden que Estados Unidos ha dado prioridad a su respuesta a la guerra de Ucrania, pero consideran que no se han hecho los deberes a tiempo para que la cumbre sea un éxito.

Para España, estar invitada a la cumbre es un éxito diplomático, pero que quedaría muy diluido si al final las ausencias son más importantes que las presencias. España ha ido estrechando los lazos con Estados Unidos tras algunos momentos de cierta distancia. Esta misma semana, la ministra de Defensa, Margarita Robles, ha estado en el Pentágono preparando la cumbre de la OTAN en Madrid con el secretario de Estado de Defensa de Estados Unidos, Lloyd Austin. Esa reunión propiciará la primera visita de Joe Biden a España como presidente de Estados Unidos.

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Sobre la firma

Miguel Jiménez

Corresponsal jefe de EL PAÍS en Estados Unidos. Ha desarrollado su carrera en EL PAÍS, donde ha sido redactor jefe de Economía y Negocios, subdirector y director adjunto y en el diario económico Cinco Días, del que fue director.

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