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Los demócratas acusan al fiscal general de mentir ante el Congreso y piden su dimisión

La oposición busca que William Barr deje el cargo tras su polémica comparecencia en el Senado estadounidense

La gallina de cerámica que puso el congresista Steve Cohen en el puesto del fiscal general.
La gallina de cerámica que puso el congresista Steve Cohen en el puesto del fiscal general. AP

Los demócratas salieron en tromba contra el fiscal general de Estados Unidos después de su polémica comparecencia. Nancy Pelosi, la líder de la Cámara de Representantes, ha acusado este jueves a William Barr de haber mentido ante el Congreso: “eso es un delito”, aseveró. Barr dijo bajo juramento en abril que no sabía qué opinaba el equipo del fiscal especial Robert Mueller sobre las conclusiones que redactó acerca del informe de la trama rusa en las que liberó a Donald Trump de haber cometido obstrucción a la justicia. Sin embargo, esta semana se filtró una carta que Mueller le envió a finales de marzo, en la que este le reclamaba que su resumen no recogía “la naturaleza, el contexto y la sustancia” de las pesquisas. Barr, que rechazó acudir al segundo día de comparecencias ante el Congreso, se defendió este miércoles ante el Senado argumentando que no es lo mismo decir que no sabía lo que pensaban “los investigadores del equipo de Mueller”, que “el propio Mueller”. Ahora los demócratas quieren que dimita.

A primera hora de la mañana el Comité Judicial de la Cámara de Representantes seguramente olía a pollo frito. El congresista demócrata Steve Cohen llegó a la sala con un cubo del Kentucky Fried Chicken y una gallina de cerámica que ubicó en el puesto reservado para “el honorable William Barr”. El mensaje que quiso entregar Cohen es que el fiscal general de EE UU es “un cobarde” por no presentarse a testificar, una cita que canceló este miércoles por la noche después de un desacuerdo sobre las preguntas. El presidente de la Comisión, Jerry Nadler, dijo que el fiscal general estaba "intentando chantajear al Comité" estableciendo sus propios términos. Por su lado, la portavoz de la Casa Blanca, Sarah Sanders, culpó a los demócratas por cambiar "las reglas del juego en la mitad”. Ahora, la prioridad de Nadler es que Barr le entregue al Comité el informe Mueller sin censuras. De no hacerlo, amenazó con acusarlo de desacato y no descartó el enviar un requerimiento formal para que testifique.

Para Pelosi, la mujer electa más poderosa del país, la ausencia de Barr no es lo prioritario. "Lo realmente grave de todo esto es que el fiscal general de Estados Unidos no haya dicho la verdad al Congreso de Estados Unidos. Eso es un delito”, sostuvo la líder demócrata en una rueda de prensa. “Le mintió al Congreso. Nadie está por encima de la ley. Ni el presidente, ni el fiscal general”, remarcó. Preguntada sobre si Barr debía ir a la cárcel, Pelosi dijo que el Comité Judicial de la Cámara "resolverá sobre cómo procederemos".

Las tres palabras que están arrinconando a Barr las pronunció el 4 de abril en una audiencia ante el subcomité de la Cámara de Representantes. El congresista demócrata Charlie Crist le preguntó si sabía por qué sus conclusiones del informe sobre la trama rusa habían “frustrado” al equipo de Mueller, según trascendió en los medios. El fiscal general respondió claro: “No lo sé”. Este miércoles, horas antes de su comparecencia, el Departamento de Justicia hizo pública una carta que Mueller le envió a Barr el 27 de marzo, en la que expresaba su preocupación por la forma en que había resumido las pesquisas. Es decir, que sí sabía del descontento. El fiscal general se defendió ante el Senado argumentando que Mueller le dijo por teléfono que no rechazaba sus conclusiones, sino el cómo estaba tratando el tema la prensa. Pero la carta ya es pública y no hay mención a los medios.

Los demócratas están atacando. Varios precandidatos presidenciales han pedido la renuncia de Barr alegando que con sus contradicciones bajo juramento perdió la confianza del pueblo estadounidense. Entre quienes lideran la petición se encuentra Joe Biden, Elizabeth Warren y Kamala Harris, así como otras figuras políticas que no aspiran a llegar a la Casa Blanca en 2020 como la congresista Alexandria Ocasio-Cortez. La portavoz de la Casa Blanca disparó desde su Twitter: "los demócratas solo deshonran y se humillan con sus infundados ataques a un servidor público tan bueno".

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