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Rusia abre una causa contra Facebook y Twitter que puede llevar a su bloqueo

El proceso se produce días después de que una de las redes sociales suprimiera cientos de páginas de desinformación vinculadas al Kremlin

Una bandera rusa y un logo de Facebook vistos a través de un agujero con el logo de Twitter.
Una bandera rusa y un logo de Facebook vistos a través de un agujero con el logo de Twitter. REUTERS

Rusia vuelve a tratar de controlar las redes. El regulador ruso de telecomunicaciones, Roskomnadzor, ha lanzado este lunes una causa administrativa contra las redes sociales Twitter y Facebook por no cumplir la legislación rusa. Las autoridades exigen a estos gigantes de Internet que almacenen los datos personales de sus usuarios rusos en bases de datos situadas en territorio nacional. Si no lo hacen, además de a una multa, podrían enfrentarse al bloqueo. El procedimiento se inicia pocos días después de que Facebook derribase al menos 500 páginas falsas y de desinformación vinculadas con el Kremlin, que buscaban influir en Ucrania, países del este de Europa, el Cáucaso y Asia Central.

Las compañías de Internet tienen ahora un mes para informar a las autoridades rusas de cómo van a proceder a almacenar esos controvertidos datos, ha explicado el jefe del Roskomnadzor, Alexander Zharov, a las agencias locales. De lo contrario, se enfrentan a una multa que actualmente es de unos cuantos miles de euros, pero que las autoridades analizan incrementar. Y en el último caso al bloqueo de sus páginas, a las que no se podría entrar desde Rusia, aunque Zharov recalcó que el organismo no deseaba esta opción.

No serían las únicas. En los últimos años, Rusia ha incrementado su control de Internet y sobre las redes sociales, que utilizan unos 79,2 millones de personas en el país euroasiático (de 144,5 millones de habitantes), según cálculos de la consultora rusa especializada HI Conversion. En 2016, bloqueó LinkedIn, la red social profesional de Microsoft.

El año pasado la bloqueada fue la aplicación de mensajería segura Telegram, muy utilizada en Rusia. Una medida que provocó grandes protestas. Pese a esto, las autoridades mantuvieron el bloqueo, que la compañía ha logrado sortear a través de maniobras técnicas. En diciembre, Moscú puso bajo el foco el resto de aplicaciones de chat anónimo, como WhatsApp o Viber.

Vinculación directa

El toque de atención contra Facebook y Twitter se produce solo unos días después de que Facebook cerrase al menos 500 cuentas y grupos en Europa y Asia Central que se hacían pasar por medios locales, pero que en realidad se dedicaban a difundir y amplificar el contenido de las agencias rusas Rossiya Segodnya (Rusia Hoy) y Sputnik, respaldadas y patrocinadas por el Estado ruso. Ha sido la primera vez que una operación que trata de influir en los usuarios de redes sociales se vincula directa y tan claramente con el Kremlin, llegando desde cuentas de estas agencias informativas —o sus empleados— y no a través de medios o perfiles pantalla. Sputnik ha negado cualquier tipo de campaña de desinformación y ha acusado a Facebook de censura y de llevar a cabo una maniobra política.

Todo ello después del escándalo que ha involucrado a Facebook —también a Twitter, pero en menor medida— por la difusión de sus plataformas de campañas de desinformación que pudo ser crucial, según apuntan algunos analistas, para la victoria de Donald Trump en las elecciones estadounidenses de 2016.

A diferencia de otros muchos países, Facebook no es la red social más popular en Rusia. La plataforma creada por Mark Zuckerberg tiene unos 18 millones de usuarios, según HI Conversion. Twitter, unos 5,5 millones, según la misma fuente. La estrella es Vkontakte (En contacto) con unos 500 millones de cuentas y unos 80 millones de usuarios diarios. Esta red social creada por Pável Dúrov —el creador también de Telegram— es muy similar a Facebook y copó el mercado porque cuando apareció —en 2006—, la red social de Zuckerberg no tenía versión en ruso. Vkontakte, además, tiene menos reticencias a permitir publicar canciones pese a los derechos de autor y cuenta con una impresionante colección de pornografía.

En 2014, y tras las presiones del Kremlin para que proporcionase datos personales de los usuarios y de grupos de la oposición que intercambiaban mensajes en grupos de Vkontakte, su fundador vendió sus acciones y salió de Rusia. Dúrov afirmó entonces que se hacía imposible resistir las presiones que había vivido durante meses y que tiraba la toalla. Clamó que la red social había caído en manos del Kremlin.

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