Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

Las disidencias de Cuba y Venezuela piden en Chile más solidaridad regional

La cubana Rosa María Payá y el asambleísta venezolano Tomás Guanipa cierran el encuentro para repensar la democracia en América Latina organizado por IDEA

Un empleado estatal reclama mejores salarios durante una protesta realizada en Caracas, el miércoles 28 de noviembre.
Un empleado estatal reclama mejores salarios durante una protesta realizada en Caracas, el miércoles 28 de noviembre. AFP

Las tres jornadas de reflexión en torno a los desafíos de la democracia en América Latina, organizado por el Instituto Internacional para la Democracia y Asistencia Electoral (IDEA Internacional) y la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) en Santiago de Chile, finalizaron este miércoles con un análisis específico a los países que causan mayor preocupación, como Venezuela y Cuba. Aunque fuera del programa oficial, cerca de 40 intelectuales y dirigentes políticos de la región, Europa y Estados Unidos­ invitados al evento fueron convocados por IDEA para escuchar al asambleísta venezolano Tomás Guanipa y la activista cubana Rosa María Payá –entre otros panelistas de Nicaragua, Honduras y Colombia–, quienes insistieron en la importancia de la solidaridad de la región con sus países para afrontar sus respectivas crisis.

“Nadie puede sentir que sus problemas están resueltos cuando tenemos un vecino que lo está pasando mal. Es un principio de la solidaridad”, señaló Guanipa. “El mundo no puede ver el caso de Venezuela como un tema lejano que no puede tocar la propia puerta, porque actualmente está golpeando la puerta de varios de los países de Latinoamérica con el grave fenómeno de la migración venezolana”. Para el asambleísta opositor al régimen de Nicolás Maduro, su país es una especie de “lunar” que puede propagarse al resto de la región: “Cuando Venezuela tuvo como presidente electo a Hugo Chávez, siempre dijimos: ‘Como Cuba nunca vamos a ser. Son dos países muy distintos y no estamos en la Guerra Fría’. Hoy en día esto tiene que ser motivo de reflexión para Latinoamérica”.

Para Rosa María Payá, en tanto, “la petición a la comunidad internacional es a poner la mirada en los ciudadanos de Cuba y no tanto en la narrativa del poder totalitario de 60 años”. “¿Cuánto tiempo más tiene que esperar la región para que haya un consenso de las democracias latinoamericanas y por primera vez en mucho tiempo se pongan parte del pueblo cubano y no de los dictadores?”, se preguntó Payá, cuya presencia en el encuentro de Santiago motivó una carta de reclamo del embajador de Cuba en Chile, Jorge Lamadrid, dirigida al director de la Facultad Latinoamericana de Ciencias Sociales (FLACSO), Ángel Flisfisch, que facilitó las dependencias de la institución para que se pudiera llevar a cabo esta última actividad del evento.

Con una intervención que arrancó con un análisis sobre “cómo el régimen cubano es cada vez más evidente en sus intentos por expandir los métodos represivos a otros lugares”, Payá apuntó a la forma en que el Gobierno de su país “vende relatos y realidades” con el objetivo de “lavarse la cara con miras a la comunidad internacional, mientras intenta un proceso de transición del poder al poder”. “La Habana sigue generando relatos, que, al día de hoy, toma la forma de ‘Cuba está cambiando’. La visita de Obama y los Rolling Stone, Channel y su desfile de moda en el Paseo del Prado habanero. Es la utilización de los símbolos del mundo libre para dar una imagen de cambio que no es real”, indicó la hija del fallecido dirigente opositor Oswaldo Payá.

La activista indicó que actualmente el número documentado de presos políticos es de 130, mientras se producen entre 6.000 y 7.000 detenciones arbitrarias anualmente. “En paralelo, se castigan expresiones alternativas y no solo las políticas, sino los movimientos artísticos o el de cuentapropistas [trabajadores independientes]”, dijo.

El asambleísta Guanipa también entregó cifras de la realidad venezolana: “Hoy un venezolano común gana seis dólares mensuales y todos los días esa cifra se va depreciando. Más de tres millones de personas han tenido que salir, en el éxodo más importante después de Siria que vivimos en el mundo y que ha convertido la crisis venezolana en una crisis regional”. Indicó que, según el estudio de la Universidad Católica Andrés Bello, un venezolano común ha perdido en promedio 11 kilos de peso en el último año. “Pero peor aún: según Cáritas, el 40% de los niños que ingresan a los hospitales lo hacen por enfermedades que tienen como causa la desnutrición”.

Para Guanipa, “no es simplemente una crisis de persecución a políticos”, aunque señaló que actualmente “hay casi 300 personas detenidas en Venezuela, a los diputados no se le pagan sus sueldos hace dos años y medio y se le han quitado todas sus funciones a la Asamblea Nacional”.

Se adhiere a los criterios de The Trust Project Más información >

Más información