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Uno de los sospechosos del ‘caso Khashoggi’, tras la muerte del periodista: “Díselo a tu jefe, está hecho”

Turquía vuelve a la carga con nuevas revelaciones sobre el asesinato que apuntan al heredero saudí

Protesta por el asesinato de Khashoggi, en octubre en Estambul.rn
Protesta por el asesinato de Khashoggi, en octubre en Estambul. REUTERS

“Díselo a tu jefe, está hecho”. Estas palabras fueron pronunciadas por Mahir Abdulaziz Mutreb, uno de los 15 saudíes que viajaron a Estambul el pasado 2 de octubre, poco después de que el periodista Jamal Khashoggi fuese asesinado por integrantes de dicho equipo en el consulado de Arabia Saudí en la metrópolis turca. Al otro lado del teléfono, escuchaba un cercano colaborador del príncipe heredero y hombre fuerte de Arabia Saudí, Mohamed bin Salmán (MBS), según revela el diario The New York Times citando a tres fuentes que habrían escuchado o tenido noticia sobre las grabaciones de audio sobre el caso obtenidas por Turquía.

De acuerdo con fuentes del espionaje estadounidense citadas por el rotativo, ese “tu jefe” señalaría la implicación de Bin Salmán en el crimen, si bien no se trata de una prueba concluyente ya que el nombre del heredero no se cita en la conversación telefónica. En un comunicado publicado este lunes, las autoridades saudíes desmintieron que MBS “tuviera cualquier conocimiento” del plan para asesinar a Khashoggi.

“Turquía ha permitido a nuestros servicios de inteligencia escuchar las grabaciones y en ningún momento hay referencia alguna a la frase mencionada”, sostiene el comunicado de Riad. Con todo, se desconoce si esta grabación es la misma que supuestamente recoge el momento del asesinato o si, por el contrario, se trata de otra diferente, por ejemplo, derivada de la interceptación de una llamada telefónica por parte de los servicios secretos turcos.

Pasadas las elecciones de medio mandato en EE UU, que han captado la atención de los medios internacionales, el Gobierno turco ha reactivado su campaña de filtraciones y revelaciones sobre el asunto Khashoggi para presionar a Arabia Saudí. Este fin de semana, el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, reconoció por primera vez de manera oficial la existencia de una grabación sonora que recoge el momento del asesinato y dijo que su Gobierno la ha compartido con otros países, entre ellos, Estados Unidos, Canadá, Arabia Saudí, Francia, Alemania y Reino Unido.

Canadá y Alemania han admitido haber recibido estas pruebas, si bien Turquía no ha facilitado copias del audio para su examen independiente, sino que se ha limitado a permitir escucharla a efectivos de los servicios secretos de dichos países destacados en Turquía y a entregar copias de la transcripción. El ministro de Exteriores francés, Jean-Yves Le Drian, negó que su Gobierno estuviese en posesión de dicho audio y acusó a Erdogan de llevar a cabo un “juego político” con esta campaña de filtraciones, a lo que Turquía respondió especificando que el pasado 24 de octubre, “un representante de la inteligencia francesa escuchó la grabación de sonido y [recibió] información detallada, incluida una transcripción de audio”.

“Este caso habría sido encubierto de no ser por la determinación de Turquía. Hemos compartido información sobre las pruebas del asesinato de Jamal Khashoggi con funcionarios de un gran número de naciones amigas”, dijo el lunes el director de Comunicación de la Presidencia turca, Fahrettin Altun.

“Aquellos que lo han pedido, han escuchado la grabación de audio. (...) La cinta es espantosa. Incluso un oficial de la inteligencia saudí se mostró conmocionado cuando escuchó la grabación, y dijo que: 'solo una persona puesta de heroína podría cometer un acto así”, aseguró el presidente turco, Recep Tayyip Erdogan, a los periodistas durante el vuelo de vuelta de Francia, donde este fin de semana participó en la ceremonia del Armisticio de la Primera Guerra Mundial. Allí, trató el asunto Khashoggi con el presidente de EE UU, Donald Trump; el francés, Emmanuel Macron; y la canciller alemana, Angela Merkel.

“No guardo pensamientos [acusatorios] contra el rey Salmán, al que tengo un gran respeto, pero queremos saber quién fue la persona que dio las órdenes”, afirmó Erdogan, quien ha apuntado en varias ocasiones hacia MBS, aunque siempre de manera indirecta.

Me estoy ahogando, quítenme esta bolsa de la cabeza”

En el apartado de filtraciones, este martes, el diario turco Sabah —muy cercano al Gobierno de Ankara— publica las presuntas imágenes de rayos X del equipaje del equipo de “ejecutores” saudíes que, tras participar en el asesinato de Khashoggi, volaron de vuelta a su país en los jet privados HZ-SK1 y HZ-SK2 (propiedad de la compañía Sky Aviation) que despegaron, respectivamente, a las 18.20 y a las 22.50 del 2 de octubre del aeropuerto Atatürk de Estambul con 13 de los 15 integrantes del grupo. Entre ellos se encontraba el mencionado Mutreb y el experto forense Salah Muhammed Al Tubaigy.

En las imágenes se aprecia que las maletas contenían dos jeringuillas, dos desfibriladores, unas tijeras grandes de uso médico, un bisturí, tres grapadoras, diez teléfonos, cinco walkie-talkies y un jammer (dispositivo para bloquear la señal de telefonía móvil). Según el periódico turco, la policía no podía haber intervenido estos aparatos ya que sus dueños viajaban con pasaportes diplomáticos aunque sí investiga si pudieron ser utilizados en el asesinato de Khashoggi.

Nazif Karaman, jefe de investigación de Daily Sabah, la versión en lengua inglesa de Sabah, explicó a la cadena catarí Al Jazeera que las últimas palabras de Khashoggi, según el famoso audio, fueron: “Me estoy ahogando... quítenme esta bolsa de mi cabeza, tengo claustrofobia”. Este relato concuerda con lo revelado hace dos semanas por la fiscalía de Estambul que instruye el caso y cuyas conclusiones preliminares son que Khashoggi “fue asfixiado nada más entrar al consulado” y posteriormente su cuerpo fue descuartizado.

Pese a que este martes se cumplen seis semanas de su asesinato, el cadáver aún no ha sido hallado por la policía, que está por poner fin a la búsqueda. La hipótesis con la que se trabaja es que el cuerpo fue disuelto en ácido ya que las muestras tomadas por la policía científica en la residencia del cónsul saudí habrían dado positivo en ciertos productos químicos durante los análisis de laboratorio, han informado varios medios.

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