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En vivo | Así os hemos contado el encarcelamiento de Lula

El juez le había dado de plazo hasta la tarde de este viernes para su ingreso en prisión

El expresidente Lula a su salida del sindicato. EFE

El expresidente brasileño Luiz Inácio Lula da Silva se ha entregado a la justicia brasileña. Después de 26 horas de que se cumpliera el plazo establecido por el juez, el expresidente abandonó la sede sindical a pie —en la que había estado recluido— para subirse a una patrulla y viajar a Curitiba, donde ha ingresado la noche de este sábado en la Policía Federal. Lula se enfrenta a partir de hoy a una condena de 12 años de cárcel por corrupción.

La mañana de este sábado había anunciado: “No les tengo miedo, voy a demostrar que soy inocente”. En el que probablemente haya sido su último acto político antes de ser encarcelado, el popular expresidente, que gobernó el país entre 2003 y 2010, ha criticado a los investigadores del caso Lava Jato, que lo han acusado de corrupción y al juez Sergio Moro, que lo ha condenado. “Soy la única persona en el mundo que está procesada por un piso que ni siquiera es mío", ha declarado.

El expresidente ha dicho también que no es posible encarcelar sus ideas y ha hecho un llamamiento a sus seguidores para que sigan defendiendo sus políticas. "No basta con impedir que yo pasee por las calles de Brasil, porque hay millones de Lulas que caminarán por mí".

El exmandatario ha participado esta mañana en una misa en homenaje a su esposa, Maria Letícia, fallecida en febrero de 2017, que con su discurso se ha acabado convirtiendo en un acto político.

Lula ha ingresado en para cumplir una condena que ratificó en enero un tribunal de Porto Alegre (sur de Brasil), la sentencia afirmaba que el político aceptó el soborno de una constructora. El exmandatario debería haberse presentado antes de las 17.00 (hora local) del viernes, pero permaneció en el interior del sindicato, arropado por sus seguidores y por centenares de simpatizantes.

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