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Tillerson renueva en Egipto su apoyo a Al Sisi en vísperas de las elecciones presidenciales

El secretario de Estado de EE UU expresa su apoyo a la política antiterrorista del país norteafricano

El secretario de Estado de EE UU, Rex Tillerson, ratificó este lunes desde El Cairo su apoyo al régimen liderado por el exmariscal Abdelfatá Al Sisi en un momento relevante, iniciada ya la precampaña de los comicios presidenciales de finales de marzo. Egipto fue la primera estación de una gira regional en Oriente Próximo que llevará al dignatario estadounidense a otros tres países árabes y que concluirá con una delicada visita a Turquía, un aliado tradicional con el que Washington mantiene una turbia relación debido a su respaldo a las milicias kurdas en Siria, tensada aún más desde el inicio de la ofensiva militar turca en el cantón de Afrin.

Tillerson durante su reunión con su homólogo egipcio, Rex Tillerson.
Tillerson durante su reunión con su homólogo egipcio, Rex Tillerson. REUTERS

El principal asunto que trató Tillerson en sus reuniones con el presidente Al Sisi y con su homólogo egipcio, Sameh Shukry, fue la lucha antiterrorista, eje de la política de Donald Trump en Oriente Medio. “El pueblo egipcio debe confiar en que Estados Unidos continuará apoyando a Egipto en su guerra contra el terrorismo … De algunas medidas podemos hablar, de otras no”, declaró el Secretario de Estado en una rueda de prensa conjunta con Shukry, en la que recordó que Washington otorga cada año a su aliado unos 900 milones de euros en ayuda militar. Las palabras de respaldo de Tillerson coincidieron con una gran ofensiva antiterrorista del Ejército egipcio en la península del Sinaí, lo que constituye un importante aval a la estrategia del régimen de Al Sisi. 

El jefe de la diplomacia estadounidense arribó a El Cairo el domingo por la noche, departió con Shukry y Al Sisi el lunes por la mañana, y al mediodía ya se encaminaba hacia Kuwait, la segunda parada de su gira, para participar en una reunión de la coalición internacional contra el autodenominado Estado Islámico (ISIS sus siglas en inglés). Tillerson pasó de puntillas por la cuestión de las elecciones presidenciales egipcias, percibidas como una farsa por la opinión pública internacional después de que los diversos candidatos que podían representar un desafío para la reelección de Al Sisi fueran procesados o suspendieran sus respectivas candidaturas a causa del acoso del régimen.

"Nosotros siempre hemos abogado por elecciones libres, transparentes y justas, no solo en Egipto, sino en cualquier país", respondió diplomáticamente a una pregunta hecha por un periodista sobre la credibilidad de los comicios, y sobre si las carencias del proceso electoral podrían comprometer la asistencia a Egipto. El pasado verano, la administración Trump sorprendió a propios y extraños al recortar 90 millones de euros en ayudas al su aliado egipcio y congelar otros 175. Oficialmente, la razón fue la falta de respeto a los derechos humanos del Gobierno egipcio, pero algunas filtraciones apuntaron que la medida era más bien una advertencia a El Cairo por su colaboración en algunos ámbitos con Corea del Norte.

Por su parte, el ministro de Exteriores egipcio negó que fueran las acusaciones por parte de numerosas ONGs locales e internacionales sobre la existencia de graves violaciones de derechos humanos en el país. "Puede comprobar por usted mismo cómo el pueblo egipcio percibe nuestros esfuerzos por promover los derechos humanos", le espetó a un reportero estadounidense en la rueda de prensa, animándole a sintonizar alguna de las cadenas por satélite que emiten desde Egipto.

Sin embargo, la pluralidad informativa en Egipto es una mera fachada, casi tan mal disimulada como la del pluralismo político. Con más de 30 periodistas entre rejas, el país de los faraones es uno de los que cuenta con más reporteros encarcelados, solo superado por Turquía y China.La oposición teme se intensifique la represión en vísperas de las elecciones presidenciales, sobre todo después de un amenazante y errático discurso de Al Sisi hace un par de semanas.

La oposición teme se intensifique la represión en vísperas de las elecciones presidenciales, sobre todo después de un amenazante y errático discurso de Al Sisi hace un par de semanas. "Lo que pasó hace siete u ocho años no se repetirá ... Parece que no me conozcáis, No, por Dios, el precio de la seguridad y la estabilidad de Egipto es mi vida", advirtió a sus críticos. El pasado viernes fue arrestado Mohamed al-Qassas, vicepresidente del partido Masr Qawya, cuyo líder ha firmado un manifiesto junto con diversas personalidades políticas llamando a boicotear los comicios.

Entre los temas que Tillerson abordó con sus anfitriones, figuró también el proceso de paz en Oriente Medio. El Secretario de Estado reiteró que Washington "permanece comprometido en la consecución de un acuerdo de paz entre israelíes y palestinos". Probablement, este asunto centrará la agenda de su encuentro esta semana con el rey Abdalá de Jordania, que expresó su disgusto por la decisión del presidente Trump en diciembre de trasladar la embajada de EEUU en Israel de Tel Aviv a Jerusalén. En cuanto a la situación en Siria, un tema que tratará con las autoridades libanesas en Beirut, Tillerson expresó su convicción que el conflicto solo se puede resolver a través de las conversaciones de paz patrocinadas por la ONU.

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