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Wynn renuncia a dirigir su compañía tras las acusaciones de abusos sexuales

El magnate de los casinos ya tuvo que abandonar hace una semana el comité que recauda fodos para los republicanos

El magnate Steve Wynn con el ahora presidente Donald Trump
El magnate Steve Wynn con el ahora presidente Donald Trump REUTERS

El magnate estadounidense Steve Wynn renuncia a la dirección de la compañía de casinos que fundó en Las Vegas, dos semanas después de pasar a engrosar la lista de personalidades acusadas da abusar de su posición de poder para obtener favores sexuales. Wynn ya se vio forzado a abandonar la presidencia del comité que recauda fondos para la campaña del Partido Republicano de cara a las elecciones a medio mandato que se celebran a final de este año.

Wynn dimite tanto del cargo de consejero delegado como de presidente de Wynn Resorts, de acuerdo con el anuncio hecho por el grupo. El comunicado se limita a destacar el papel central que el empresario desempeñó en la transformación de la ciudad del juego como destino de entretenimiento gracias a su visión. “Es un gigante de la industria”, afirma la nota, en la que se reconoce también su labor en el ámbito de la filantropía, “creó un estándar de excelencia”.

El consejo de administración creó un comité independiente para investigar la más de una docena de alegaciones reveladas por The Wall Street Journal contra el ejecutivo. Las últimas informaciones indicaban que creó una compañía tapadera para compensar con 7,5 millones de dólares a una empleada que le había acusado de forzarle a mantener relaciones sexuales. La sociedad tiene como gestor a James Pisanelli, su abogado en la batalla legal que libra con su exmujer Elaine.

Steve Wynn explica que su decisión de dimitir es en respuesta al “ambiente” creado durante las últimas dos semanas por las informaciones que circulan sobre su conducta. “Me he visto envuelto en una avalancha de publicidad negativa”, señala el magnate, “y tras reflexionar he llegado a la conclusión de que no puedo continuar ejerciendo de una manera efectiva el cargo”.

Wynn tenía una fortuna estimada en 3.700 millones de dólares antes de que se desplomara un 20% la cotización de su compañía tras emerger las acusaciones el pasado enero. El grupo, que genera ingresos anuales por valor de 6.310 millones, controla los hoteles Encore y Wynn Las Vegas. También opera tres complejos en Macau y está en proceso de abrir el año próximo un sexto casino cerca de Boston. Antes creó Mirage Resort, que vendió a MGM Grand.

Su renuncia supone un importante revés a los planes de expansión del imperio del juego que construyó con su exmujer, porque pocas empresas están asociadas al nombre de su dueño como Wynn. “Sin él, la compañía es otra cosa”, indican los analistas de Bernstein en una nota a sus clientes. El designado para sustituirle es Matt Maddox, que actualmente sirve como presidente de la sociedad. Boone Wayson se pone al frente del consejo de administración.