Selecciona Edición
Entra en EL PAÍS
Conéctate ¿No estás registrado? Crea tu cuenta Suscríbete
Selecciona Edición
Tamaño letra

El mapa de los menores migrantes en España y Europa

Más de 33.000 niños arribaron solos, sin un adulto, a Europa en 2016. De ellos 588 llegaron a las costas españolas en patera

En 2016, casi 600 niños extranjeros llegaron a España en patera sin acompañamiento de un adulto, según la última Memoria de la Fiscalía General del Estado. Esta cifra es la más elevada desde 2008, cuando todavía había coletazos de la crisis de los cayucos que llevó a miles de migrantes procedentes de África a desembarcar en las islas Canarias. Los datos proporcionados para la unidad de emergencia de la Cruz Roja apuntan a un repunte para 2017: el año pasado casi 4.000 menores, acompañados y no acompañados, desembarcaron en las costas españolas.

Según los datos de la Fiscalía, en 2016 había casi 4.000 menores tutelados por el Estado español, la cifra más alta por lo menos desde 2012. La mayoría de ellos estaba acogida en Andalucía y Melilla. Alicia Núñez, jefa del servicio de los centros de menores de la Junta de Andalucía, avanza que en 2017 la Comunidad atendió a más de 4.000 menores en sus centros. “Andalucía tiene una carga asistencial tremenda, porque es puerta de entrada”, explica.

La mayoría de los chavales extranjeros que entra a España de manera clandestina son varones magrebíes, principalmente originarios de Marruecos. José Carlos Cabrera, investigador de la Universidad de Granada, asegura que en 2017 se ha registrado también un alza en el número de jóvenes subsaharianos que han llegado a las costas andaluzas en patera tras cruzar el Estrecho.

Los jóvenes que entran a España de manera clandestina son sometidos a unas pruebas médicas que la Administración exige para determinar si tienen más o menos de 18 años. Los médicos forenses son los encargados de realizar estos exámenes y elaborar un informe en base al cual la Fiscalía decretará si se trata de menores o adultos. La diferencia es sustancial: los primeros se enfrentan a una posible expulsión; los segundos tienen que ser tutelados por el Estado. En 2016, la Fiscalía llegó a la conclusión que en más de la mitad de los casos analizados se trataba de menores de edad, aunque las decisiones varían de manera significativa en función del lugar donde se llevan a cabo las pruebas, señala la última memoria publicada por el organismo.

The New Arrivals

Cuatro millones de inmigrantes han llegado a España en dos décadas en avión, en patera o saltando la valla. Más de un millón de personas pidieron asilo en Europa en 2016. EL PAÍS cuenta, en un proyecto de 500 días con los diarios The Guardian, Der Spiegel y Le Monde, cómo se adaptan estos nuevos europeos y cómo Europa se adapta a ellos. Una mirada a un fenómeno que está transformando España y el continente

Más de un tercio de más de 100.000 menores migrantes que entraron a Europa en 2016 no venía acompañado por adulto, según los datos de Unicef, ACNUR (la Agencia de la ONU para los Refugiados) y la Organización Internacional de las Migraciones (OIM). La mayoría de ellos procedían de Eritrea, Gambia, Nigeria, Afganistán y Egipto.

Más del 90% de los menores extranjeros que llegaron a Italia en 2016, casi 26.000 niños, no iba acompañado por un adulto. Este ratio se invierte por completo en el caso de Grecia: el 92% de los niños que entró al país helénico, en su mayoría procedentes de Siria, Afganistán e Irak, lo hizo junto a mayores de edad.

La mayoría de niños solos que emigraron a Italia, Grecia y Bulgaria en 2016 tenían entre 15 y 17 años. Las edades de los menores acompañados por adultos son inferiores. En Bulgaria, por ejemplo, el 41% de los niños que llegó al país junto a una persona mayor de edad tenía menos de cuatro años, y un 33% entre cinco y 14. En Grecia las cifras son parecidas: más de la mitad tenía entre cinco y 14 y un 30% entre cero y cuatro.

España batió un récord tras otros en solicitudes de asilo recibidas en los últimos años. Entre enero y octubre de 2017 acumuló casi 26.000 peticiones, según Eurostat, la cifra más alta jamás registrada. En 2016 rozaron las 16.000. Las demandas presentadas por menores extranjeros no acompañados sin embargo fue ínfima: 30 solicitudes, frente a las 35.935 de Alemania o las 6.020 de Italia, de acuerdo con los datos de la oficina estadística comunitaria.

También el número de menores extranjeros llegados solos a Europa y reubicados desde Italia y Grecia es muy exiguo. Los niños que han sido trasladados a otro país en función del mecanismo puesto en marcha por la Unión Europea —con el objetivo de aliviar a estos dos países, los que más migrantes acogieron desde que empezaron a llegar refugiados sirios en 2015— son en su gran mayoría acompañados por adultos. De los 3.259 reubicados en 2016, solo el 5% entró al Viejo Continente sin un mayor de edad. 

El proyecto The New Arrivals está financiado por el European Journalism Centre con el apoyo de la Fundación Bill & Melinda Gates.

Más información