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Un aluvión de argentinos viaja a Chile por el Papa

Francisco se resiste a visitar su tierra natal y decenas de miles de fieles cruzan la frontera

Coches argentinos cruzan la frontera con Chile el jueves, antes de la visita del papa Francisco. Ampliar foto
Coches argentinos cruzan la frontera con Chile el jueves, antes de la visita del papa Francisco. Reuters

Si la montaña no viene a Mahoma, Mahoma va a la montaña. La resistencia del Papa Francisco de visitar Argentina, su tierra natal, parece convertir a cada uno de sus fieles en el último de los profetas musulmanes. Desde este domingo, un aluvión de argentinos cruzarán via aérea y por 14 pasos terrestres a Chile para asistir a la visita del Sumo Pontífice. A la expectativa por ver a Bergoglio se suman los ya tradicionales tours de compras y el cambio de quincena, que renueva el turismo argentino a Chile, en boga en los últimos años.

El gobierno de Argentina dispuso un operativo especial entre el 15 y el 18 que incluye la extensión de los horarios de trabajo en los pasos fronterizos, la restricción de tránsito para los camiones, los habituales dueños de estos caminos, patrullajes preventivos y controles para buses, furgonetas y autos particulares. Con el fin de evitar demoras en el trámite aduanero, está previsto un ordenamiento del tránsito que permitirá agilizar el cruce de la frontera.

Así, el ministerio del Interior de Argentina preparó un sistema por tandas que habilitará el paso de 250 autos y 15 buses por hora. Recorrerán 150 kilómetros custodiados por la policía provincial y, al llegar al cruce, Gendarmería Nacional les relevará. Cerca de 6.000 coches por día es lo que se espera solo en el cruce Cristo Redentor, que une las ciudades de Mendoza con Santiago, entre el viernes y el domingo.

El mismo cruce, que del lado de Chile se llama Los Libertadores, espera 85.000 personas en 24.000 autos en toda la semana. Los datos surgen de una estimación realizada con cifras de la misma época del año pasado, según informó a EL PAÍS Reginaldo Flores, jefe de la Unidad de Pasos Fronterizos del ministerio del Interior de ese país.

“Es difícil estimar cuanta gente vendrá porque van a confluir tres flujos diferentes, que son el cambio de quincena, los tours de compras y la visita del Papa. Por eso nosotros lo llamamos inédito”, señaló el cargo, quien estimó un piso de 180.000 personas si se cuentan todos los pasos fronterizos en un lapso de siete días. “Esa es la base sobre la que hicimos nuestra estimación de equipamiento. Estamos preparados para mucho mas que eso, pero es difícil establecer una cifra. De todas formas aumentamos nuestra capacidad de atención en ventanillas, áreas de inspección y de funcionarios disponibles”, completó Flores.

Consultado cuanto puede aumentar ese número la visita de Bergoglio, el cargo opinó que “va a aumentar el número de personas por los peregrinos, pero también hubo una leve merma de las personas que entraron en los primeros días de enero. Da la impresión de que los tours de compras están disminuyendo”. En concreto, durante los primeros diez días de 2017 pasaron unas 110.000 personas, mientras que este año, la cantidad bajó a 95.000 personas, “aunque es un análisis muy prematuro”, aclaró Flores.

El trabajo entre los ministerios del Interior de ambos países para el operativo Francisco comenzó en agosto pasado. Ambas oficinas establecieron un juicio de valor acerca de los pasos más importantes, y fijaron al Paso de Jama, en el Norte; Cristo Redentor, en la zona centro; y Pino Hachado, Ilcama, Mamuil Malal y Cardenal Samoré, en el sur, como los más importantes.

“Todos los pasos fronterizos sumarán personal, escáneres y binomios de canes para mayor control y, en algunos casos, ampliarán su horario de atención”, informó la Administración Federal de Ingresos Públicos (AFIP), que administra el servicio de Aduana.

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