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Doce países americanos piden apoyo a la ONU para resolver la crisis en Venezuela

El Grupo de Lima llama a "las diferentes fuerzas de oposición a mantener su unidad"

Los representantes del Grupo de Lima, este jueves en Toronto.
Los representantes del Grupo de Lima, este jueves en Toronto. EFE

Doce países americanos han solicitado este jueves la intervención de Naciones Unidas y de su secretario general, António Guterres, para tratar de resolver la gravísima crisis que golpea a Venezuela. Esta es una de las nueve conclusiones del encuentro celebrado en Toronto por el llamado Grupo de Lima, que se constituyó en agosto en la capital de Perú con el propósito de buscar una salida al bloqueo institucional de ese país. Los representantes de esos Gobiernos–Argentina, Brasil, Canadá, México, Colombia, Perú, Chile, Panamá, Costa Rica, Paraguay, Guatemala y Honduras- piden en la declaración final de esta reunión, la tercera, que la ONU y su máximo responsable “contribuyan a atender dicha crisis y as continuas violaciones de los derechos humanos”. Los encargados de transmitir a Guterres esta demanda serán los cancilleres canadiense y peruano.

El Grupo de Lima reitera también su decisión “de no reconocer los actos emanados de la Asamblea Nacional Constituyente” impulsada por el régimen de Nicolás Maduro, en la que no se sienta ningún opositor, y resaltan “su pleno respaldo a la Asamblea Nacional democráticamente electa”. Es decir, el Parlamento dominado por las Mesa de Unidad Democrática (MUD), presidido por Julio Borges y desmantelado por la nueva Cámara chavista. El texto de la declaración señala también que “un acuerdo negociado entre ambas partes, con acompañamiento internacional y cumpliendo las condiciones previas solicitadas por la oposición, es la única salida pacífica para la crisis actual”.

Esos países, que volverán a reunirse en Chile en enero de 2018, manifiestan “su disposición a apoyar todo esfuerzo de negociaciones creíbles y de buena fe “exhortan a las diferentes fuerzas de oposición a mantener su unidad, ofreciendo un frente común programático, como condición indispensable para lograr la solución de la crisis venezolana”. Este último deseo es relevante porque las elecciones regionales del 15 de octubre evidenciaron las divisiones de la alianza opositora después de que cuatro de los cinco gobernadores que obtuvo juraran su cargo ante la Constituyente, dando legitimidad a esa institución.

Los Gobiernos reunidos en Canadá destacan una vez más su condena a las violaciones de los derechos humanos por parte del régimen chavista. Exigen “la inmediata liberación de todos los presos políticos y el cese de las medidas arbitrarias de inhabilitación de líderes políticos de oposición”. Deploran que el Gobierno “no permita el acceso a la ayuda internacional para atender las necesidades básicas de la población, en particular en materia de salud y alimentación”. Manifiestan “su preocupación por el éxodo de miles de venezolanos”. Y cuestionan el desarrollo de los últimos comicios regionales por “los obstáculos, actos de intimidación, manipulación, coacción social y condicionamiento del voto”, calificando de “urgente” la revisión del sistema electoral y la renovación del Consejo Nacional Electoral controlado por el oficialismo.