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EE UU libera reservas estratégicas de petróleo para contener el alza en el precio de la gasolina

Dos explosiones en una planta química de Texas tras el paso de ‘Harvey’

Estado del complejo químico de Arkema en Crosby.

El golpe de la tempestad Harvey a las operaciones de refinado de combustible forzó al Departamento de Energía de Estados Unidos a liberar medio millón de barriles de crudo de sus reservas estratégicas. La medida se adopta después de que el precio de la gasolina que se negocia en el mercado de futuros de Nueva York se dispara un 12,5%. La producción en la zona de Houston están paralizadas desde el viernes y llevará tiempo recuperar la normalidad.

El petróleo irá destinado a una refinería de la compañía Phillips 66 en Lake Charles, situada en la región del golfo de México y que tiene capacidad para procesar 240.000 barriles diarios. Harvey tiene paralizada una cuarta parte de la producción en EE UU. La compañía Motiva, la mayor refinera, anticipa que le llevará dos semanas recuperar la normalidad. La tormenta inundó también el mayor oleoducto que se usa para el transporte de combustible al noreste del país.

La última vez que se recurrió a las reservas estratégicas fue tras el golpe del huracán Issac, en 2012. Entonces se liberó un millón de barriles para apoyar las actividades de refinado. También se hizo con Gustav e Ike en 2008. El temor a los efectos en el suministro de combustible provocó así que los precios que se negocian sean los más altos en dos años y el incremento podría tener ramificaciones internacionales, porque parte se exporta a países como México.

El agua es el peor enemigo de los complejos químicos que operan en la zona industrial castigada por el huracán Harvey, ahora degradado a tormenta tropical. Cuando se combina con la pérdida del suministro eléctrico, la combinación puede ser fatal. La situación era crítica en la planta de la francesa Arkema desde hace días, donde producen un compuesto que necesitaba estar refrigerado a una temperatura estable por debajo de los cero grados centígrados para evitar su descomposición y una reacción en cadena. La madrugada de este jueves se registraron las primeras explosiones.

El complejo de la multinacional en la localidad de Crosby (Texas), situada a medio centenar de kilómetros al noreste de Houston, tuvo que ser desalojado el martes así como los residentes que viven cerca. Los directivos a cargo de las operaciones tiraron definitiva la toalla ayer por la tarde y advirtieron a la población que la explosión sucedería en horas, como mucho en seis días. El centro de emergencia del condado de Harris notificó las dos primeras explosiones a las dos de la mañana. El humo negro podía verse desde la distancia pero no antipan daños a la propiedad.

Material inflamable

Tanto la compañía como las autoridades públicas consideraron que lo mejor era dejar que los contenedores del material se incendiara, porque el compuesto químico que produce, el peróxido orgánico, es muy inflamable y el riesgo era mayor si se trataba de intervenir. Los generadores auxiliares que tenían disponibles en la planta eran insuficientes para mantener el agente químico en la temperatura ideal y la zona está completamente anegada. Incluso si llegaba la electricidad, sería demasiado tarde.

El producto está almacenado en varios puntos de la fábrica, por lo que es posible que se produzcan más explosiones. Las autoridades urgieron al público que se mantengan al margen de la zona de evacuación, por precaución. La oficina de sheriff del condado de Harris informa en su cuenta en Twitter que uno de los oficiales tuvo que ser hospitalizado tras inhalar los humos y otras nueve personas lo hicieron por precaución, aunque aseguran que no es tóxico ni hay vertidos.

Las autoridades trataron de rebajar esta mañana la gravedad de la situación. Explicaron que el compuesto químico está almacenado en nueve contenedores diferentes en la planta. Dos de ellos se quedaron sin gasolina para alimentar los generadores. La presión en el interior de los tanques creció conforme se elevó la temperatura, provocando después el fuego. “Era lo que esperábamos que sucediera”, afirma Richard Rennard desde la compañía. La acciones de Arkema caen un 2,5%.

La zona de evacuación tiene un perímetro de 2,4 kilómetros de radio alrededor del complejo de Arkema, que contaba con medio centenar de empleados. El agente químico se utiliza en la producción de resinas plásticas, poliéster y pinturas. "La toxicidad es relativa", insiste Rennard. El canal de Houston y los alrededores representan el 40% de la producción petroquímica de Estados Unidos. Hay 13 refinerías paralizadas en el golfo de México y otras tantas redujeron el ritmo de producción. El cuello de botella en la zona de Houston.

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