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Las FARC también se apuntan al ‘mannequin challenge’

La guerrilla colombiana utiliza las redes sociales para modernizar su imagen

FARC Mannequin Challenge
Guerrilleros de las FARC ven la televisión en un campamento. AFP

Las FARC, la guerrilla más antigua de América Latina, decidió el pasado septiembre abandonar la lucha armada después de más de medio siglo de guerra en Colombia, y usar la palabra para defender sus ideas políticas. Este cambio, en pleno proceso de implementación, significa, entre otras cuestiones, una transición del lenguaje bélico al parlamentario, y también al social, al de las redes. En este camino, la insurgencia ha empezado a probar con un canal de YouTube, además de diversos perfiles en Twitter que usan como herramienta de difusión. Su último experimento es el nuevo reto viral del mannequin challenge, vídeos de gente congelada.

El vídeo se publicó el 7 de diciembre en YouTube con el nombre Apartes de la vida guerrillera. Suena una base de rap con guitarra en mitad de un campamento guerrillero del que se desconoce su ubicación. No se ven armas, las FARC ya no las usan como símbolo de su lucha. Un grupo trabaja en sus ordenadores, otro juega al ajedrez, una mujer consulta su móvil, dos se saludan, otros tantos hacen sus tareas diarias y tres chicas atienden las explicaciones de lo que parece ser una maestra. Este proyecto forma parte de la estrategia de comunicación de un equipo de cuatro guerrilleros, liderados por el comandante del secretariado Carlos Antonio Lozada. "Además, hay otro grupo de camaradas encargado de tareas puntuales como administrar las cuentas en redes, camarógrafos, reporteros...", explica Julián Caballero, uno de los miembros, en una entrevista a través de audios de WhatsApp desde algún lugar de la Colombia profunda.

"Nosotros miramos las tendencias comunicacionales y vemos si nos sirven, no todas las estrategias virales se aplica a nuestro caso. Tampoco nos inspiramos en un medio, una persona o una empresa en concreto, de manera autodidacta vamos probando", dice. "A veces escuchamos recomendaciones de amigos, como en el caso de este vídeo". Como una representación de su día a día lo han difundido en los perfiles oficiales de la guerrilla en Twitter. Y de la misma manera lo han compartido los principales líderes de la insurgencia en sus cuentas.

Si Michelle Obama, Beyoncé o Hillary Clinton han usado este reto viral para determinadas causas, las FARC recurren a esta estrategia para seguir explicando a los colombianos que no son como ellos aseguran que los han hecho parecer. No hay armas, ni tampoco uniformes militares o un decorado de guerra. La escena podría producirse en cualquier vereda de Colombia. Una estrategia que llevan meses probando con otro tipo de audiovisuales: guerrilleros que sueñan con estudiar, guerrilleros con el mismo origen humilde que un campesino, guerrilleros que quieren la paz, guerrilleros que cantan y bailan como pasa en una rumba colombiana... "Buscamos difundir quiénes somos, nuestra narrativa de la historia colombiana, que conozcan nuestra versión de la realidad", dice Caballero. Vídeos breves, de no más de dos minutos, en los que se comparten buenos deseos y siempre suena una música emotiva que provoque en el espectador las ganas de compartir. Esta base de los virales, por ejemplo, la han adquirido de manera empírica. "Entre todos nos compartimos los conocimientos, nuestro proceso formativo es muy particular por la dinámica de la guerra, todo depende del empeño y las ganas de cada guerrillero".

Hasta el momento, las cifras que acompañan a estos vídeos no han conseguido los réditos que se presuponen de una estrategia de este tipo. "Las estadísticas nos indican que nuestra tasa de crecimiento es superior a medios muy importantes", asegura sin dar de talles de qué tipo de herramientas usan y a qué otras plataformas se comparan. El mannequin challenge de las FARC no ha superado las 2.000 reproducciones, 24 horas después de ser publicado en un canal con algo más de mil suscriptores y en perfiles de Twitter que superan los 80.000 seguidores. Sus vídeos oscilan entre las 400 y las mil visualizaciones con una excepción: consiguieron más de 40.000 con su versión del Himno de la alegría.

La guerrilla ha aprendido las normas básicas de los virales, han dejado las armas y muchas de las víctimas han aceptado su perdón hartos de décadas de violencia. Pero el estigma que tienen adherido es más fuerte que el efecto que produce un vídeo emocional de un insurgente despojado de cualquier símbolo bélico. "El entramado mediático tejido sobre nosotros, además del rigor de la guerra hace que muchas personas se cohiban de visitar nuestra web o de compartir nuestras publicaciones", argumenta, "algunos tienen miedo a ser estigmatizados, otros deben creer que somos una suerte de demonios con cachos y colas. Esto ha ido cambiando según hemos dado nuestro mensaje por estos medios".

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