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Estados Unidos expande su programa de acogida de refugiados centroamericanos

Los refugiados centroamericanos se enfrentarán a menos requisitos que los actuales

El Gobierno de Estados Unidos anunció este martes una ampliación de su programa de acogida de refugiados de El Salvador, Guatemala y Honduras tras admitir que los requisitos actuales eran demasiado exigentes ante la oleada de inmigrantes que huyen de la pobreza y la violencia en Centroamérica. Hay tres novedades: la petición de asilo se podrá tramitar desde el país de origen, las personas consideradas más vulnerables podrán ser trasladadas a Costa Rica mientras EE UU estudia su solicitud, y, en el caso de menores de 21 años que pidan refugio, podrán pedirlo junto a un familiar, como su padre o hermano.

Una familia salvadoreña espera en fila tras haber entrado ilegalmente en Estados Unidos
Una familia salvadoreña espera en fila tras haber entrado ilegalmente en Estados Unidos AP

La Administración de Barack Obama inició el programa en diciembre de 2014 tras la llegada masiva de menores que viajaban solos desde Centroamérica hasta la frontera entre México y EE UU exponiéndose a un sinfín de peligros. Obama buscó entonces un difícil equilibrio: ofrecer una acogida controlada y ayuda humanitaria, mientras evitaba un efecto llamada y presionaba a los países de origen y a México para que hicieran más para frenar las migraciones.

Los resultados no han sido los esperados. Solo 267 menores -unos 200 salvadoreños- han entrado como refugiados a EE UU en el año y medio de programa, según anunció el Gobierno en una conferencia telefónica con periodistas. “Nuestros esfuerzos hasta la fecha han sido insuficientes para afrontar el número de personas que puedan tener argumentos legítimos para justificar su asilo”, reconoció la asesora adjunta del Consejo de Seguridad Nacional de la Casa Blanca, Amy Pope.

Unos 2.880 solicitantes (sobre un total de 9.500) han sido aprobados y están pendientes de ser trasladados a EE UU, según explicó el secretario adjunto del Departamento de Seguridad Nacional, Alejandro Mayorkas. “Esperamos que esa cifra aumente en los próximos seis meses”, dijo Mayorkas, que declinó hacer un pronóstico del aumento que pueden propiciar los cambios en el programa.

En octubre y noviembre del pasado año, las aprehensiones en la frontera de familias migrantes aumentaron un 173% respecto al mismo periodo de 2014, según datos oficiales analizados por el Instituto de Política de Migración, un centro independiente. Desde octubre, alrededor de 80.000 migrantes de El Salvador, Guatemala y Honduras han sido capturados en la frontera sur de Estados Unidos.

Las novedades en el programa quedan lejos de las avanzadas en enero por el secretario de Estado, John Kerry, que dijo que EE UU iba a abrir centros de procesamiento de refugiados en la región. Entonces, el diario The New York Times informó que el Gobierno tenía previsto acoger hasta 9.000 refugiados centroamericanos.

La inmigración se ha convertido en un asunto cabal de la campaña a las elecciones presidenciales de noviembre. El republicano Donald Trump promete construir un muro en toda la frontera y deportar a los once millones de indocumentados que se estima hay en EE UU.

La demócrata Hillary Clinton aboga por ofrecer una vía de regularización a los indocumentados y censura el mensaje de mano dura de Trump. Las bases demócratas criticaron las redadas contra indocumentados de finales del año pasado, en un reflejo de los equilibrios a los que se enfrenta el Gobierno de Obama en este asunto.

Tres novedades en el programa de refugiados

1. Una persona menor de 21 años, no casada y con un padre o madre residiendo legalmente en Estados Unidos podrá pedir refugio junto a:

-Un hermano mayor de 21

-El padre o madre que no vive en EE UU

-Cuidadores que sean familiares del padre o madre que vive en EE UU

2. Al margen de los menores, EE UU crea un nuevo programa para que ciudadanos de El Salvador, Guatemala y Honduras puedan solicitar un estatus de refugiados en EE UU tras ser entrevistados por agentes del Departamento de Seguridad Nacional en sus países de origen. Ese programa tiene como objetivo "identificar" a residentes de la región que puedan tener "argumentos creíbles" para convertirse en refugiados y "derivarlos" al mecanismo establecido para tramitar las peticiones de asilo.

3. Aquellos ciudadanos que hayan sido pre-evaluados por EE UU en su país de origen y que se consideren que son demasiado vulnerables para permanecer en su país de origen podrán ser trasladados a Costa Rica, donde serán procesados como refugiados y reasentados en Estados Unidos o en un tercer país. El programa estará supervisado por la ONU y Costa Rica aceptará cada vez a 200 personas durante un periodo de seis meses.

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