Elecciones Estados Unidos 2016 ​ ​

El fiscal renuncia a acusar al jefe de campaña de Trump por agresión

El ministerio público sostiene que no hay pruebas para condenar a Corey Lewandowski

La fiscalía ha decidido finalmente no formular una acusación contra el jefe de campaña de Donald Trump, Corey Lewandowski, por la agresión a una periodista en Florida. Tras estudiar el caso, la fiscalía entiende que no hay “suficientes pruebas” para lograr una condena contra Lewandowski. Los fiscales que han investigado el caso, que en las últimas semanas han hablado con Trump y con el abogado de la periodista, han asegurado en una rueda de prensa que no hay razones para quebrar el principio de presunción de inocencia de Lewandowski, que sostuvo que su intención era proteger a Trump.

El incidente ocurrió el pasado 8 de marzo, cuando las protestas contra Trump, el favorito en la carrera por la nominación del Partido Republicano y cuya retórica incendiaria ha dividido Estados Unidos entre partidarios y detractores, se multiplicaron por todo el país. La periodista Michelle Fields intentó acercarse al magnate en un acto celebrado en Jupiter, un municipio del condado de Palm Beach (Florida). Según mostró un vídeo que se hizo público a los pocos días, el jefe de campaña de Trump retorció el brazo de la reportera para evitar el acercamiento. Los fiscales han dado crédito a la versión del jefe de campaña, que ha defendido que reaccionó así ante lo que creía una “amenaza” contra Trump.

Inicialmente, el equipo de campaña de Trump intentó negar la acusación de la periodista y, tras la publicación del vídeo, que evidenciaba que el jefe de campaña sí retorció el brazo de la periodista, intentó minimizar la actuación de Lewandowski. El propio Trump invitó en su cuenta de Twitter a echar un vistazo a la grabación. “¡No hay nada!”, sostuvo el magnate, que definió a su colaborador como un hombre decente.

Inicialmente, el equipo de campaña de Donald Trump intentó negar la acusación de la periodista

Lewandowski declaró el pasado 29 de marzo ante la policía de Jupiter acusado de agresión leve a la reportera, lo que levantó una enorme polvareda en la campaña presidencial. Este incidente se produjo en una fase en la que se estaba viviendo momentos de gran tensión en algunos de los actos de Trump. Los críticos y detractores del magnate neoyorquino tuvieron enfrentamientos en varios mítines, lo que hizo temer una espiral violenta. De hecho, Trump suspendió un mitin en Chicago como consecuencia de esta tensión, de la que fue responsabilizado por el resto de aspirantes presidenciales. La reportera Michelle Fields trabajaba para la publicación conservadora Breitbart cuando ocurrieron los hechos, pero la abandonó poco después del incidente por no sentirse apoyada. En su cuenta de Twitter, la periodista ha mostrado su malestar por el hecho de que la decisión de la fiscalía, avanzada ayer por Politico, se filtrase antes de que se hiciera oficial.

Por su parte, el equipo de campaña de Donald Trump mostró su satisfacción por la decisión de la fiscalía de Palm Beach y dio por concluida la polémica.

Únete ahora a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites

Suscríbete aquí

Archivado En:

Te puede interesar

Lo más visto en...

Top 50