Selecciona Edición
Conéctate
Selecciona Edición
Tamaño letra

La cuenta migratoria de Trump no sale

Construir un muro y deportar a 11 millones de indocumentados es costoso y poco efectivo

Un agente de fronteras de EE UU patrulla a lo largo de la valla fronteriza con México
Un agente de fronteras de EE UU patrulla a lo largo de la valla fronteriza con México AP

El candidato republicano Donald Trump afirma que los indocumentados le cuestan demasiado dinero a EE UU. Varios estudios advierten sin embargo de que sería mucho más costoso expulsarlos o no integrarlos en la sociedad mediante una reforma migratoria. ¿Y el muro con México? Caro, caro e… inútil.

¿Cuánto costaría el muro con México?

La frontera entre Estados Unidos y México tiene más de 3.200 kilómetros. De ellos, solo 1.000 están actualmente vallados. La construcción de un muro que se extienda a lo largo de toda la frontera es una discusión tan vieja como inútil, según muchos expertos, en una región que se extiende por kilómetros y kilómetros de desierto y de zonas agrestes. Además de que, como no se cansan de repetir los analistas, no hay muro que no se pueda escalar.

Trump afirma que con su plan de amenazar con secuestrar las remesas de los inmigrantes mexicanos a menos que México acceda a sufragar el muro, el Gobierno mexicano podría acceder al final a desembolsar un “pago único” de entre 5.000 y 10.000 millones de dólares.

En un informe oficial de 2009, se estimaba que el coste medio por milla (1,6 km) construida era de 3,9 millones de dólares. Así que la cifra reclamada por Trump a México sí sufragaría, teóricamente, el coste del muro en sí. Sin embargo, puntualizaba el diario Politico hace casi ya un año, ese precio medio se refería al coste de la valla ya construida, que está sobre todo cerca de zonas urbanas, con lo cual es más fácil erigirla que en otras zonas aún por cerrar. Buena parte del terreno fronterizo aún sin vallar está en “terrenos difíciles y zonas remotas sin carreteras”, recordaba el diario, por lo que el precio podría dispararse a hasta 15,1 millones de dólares por milla en vastas zonas aún por construir. Lo que implicaría una factura final de casi 20.000 millones de dólares.

Además, todas estas cuentas no incluyen cómo se pagaría el mantenimiento de esos más de 3.000 kilómetros de muro y su vigilancia. “No se trata solo de obstáculos físicos”, dijo recientemente el senador republicano por Texas John Cornyn. “Se trata de gente, de personal sobre el terreno, de tecnología”, recordó.

Todo ello cuando, en los últimos años, la migración desde México es prácticamente cero, teniendo en cuenta que, según el Pew Center, desde el comienzo de la crisis económica son más los mexicanos que han abandonado EE UU que los que han intentado entrar.

¿Cuánto costaría deportar a los más de 11 millones de indocumentados?

Trump, al igual que su máximo rival republicano, Ted Cruz, ha abogado por deportar a todos los indocumentados de Estados Unidos. Eso significaría expulsar del país a más de 11 millones de personas. En 2011, un alto responsable del Servicio Inmigración y Control de Aduanas (ICE), estimó en una audiencia ante el Congreso que cada deportación costaría unos 12.500 dólares. El cálculo más ajustado no baja en cualquier caso de los 10.000 dólares por persona. Multiplicado por 11,3 millones de personas, el costo de esta deportación masiva, si siquiera fuera realizable, ascendería a unos 13.500 millones de dólares.

En un estudio independiente realizado el año pasado, el American Action Forum multiplicó la cuenta hasta entre 400.000 y 600.000 millones de dólares. El motivo: no se trata solo de detener y deportar a los indocumentados, sino de asegurarse de que no vuelven a ingresar. Y porque encontrar y deportar a 11 millones de personas sería una labor, además, que podría llevar hasta 20 años, de acuerdo con este centro de análisis.

Una factura a pagar exclusivamente, claro está, por ese Estados Unidos que Trump aspira a dirigir, así como, previsiblemente, por los siguientes presidentes que quisieran continuar esa política.

¿Pagan los inmigrantes indocumentados impuestos?

Sí. Al anunciar su plan para construir el muro, Trump afirmó que este precio “no es nada comparado con los cientos de miles de millones que gastamos año tras año para proporcionar servicios y beneficios a inmigrantes ilegales”. Lo que no dice el republicano en su programa es que los indocumentados también pagan impuestos, aunque no tantos como si estuvieran legalizados (que es otra de las razones esgrimidas para buscar una vía para regularizarlos)

Según el Institute on Taxation and Economic Policy (ITEP), en 2013, los hogares con inmigrantes indocumentados al frente pagaron en EE UU 11.600 millones de dólares en concepto de impuestos estatales y locales. Buena parte de ellos (7.000 millones) en concepto de impuestos sobre las ventas (IVA) y también entre otros en impuestos sobre propiedades (muchos indocumentados adquieren bienes como viviendas o vehículos).

Las cifras que manejan think tanks como el Center for American Progress son muy similares.

En junio de 2013, el momento en que más cerca se estuvo de una reforma migratoria en las últimas décadas, la Oficina de Presupuestos del Congreso, un organismo apartidista, calculó que la legalización de los indocumentados que preveía la —poco después fracasada— propuesta de ley migratoria habría reducido el déficit en 135.000 millones de dólares en diez años. En 20 años habría sido de hasta 820.000 millones (el déficit fiscal de EE UU en el ejercicio de 2014 se redujo a 483.000 millones de dólares, un 2,8% del PIB), además de generar cientos de miles de puestos de trabajo en ese tiempo.

¿Gana solo México en la relación bilateral, como afirma Trump?

No. Más allá de los fuertes lazos históricos, culturales y hasta territoriales, México sigue siendo uno de los principales aliados comerciales de Estados Unidos. Según la Cámara de Comercio norteamericana, hasta seis millones de puestos de trabajo en EE UU dependen del comercio con México, país con el que existe un intercambio comercial diario de más de 1.000 millones de dólares y que además es el segundo mayor mercado global para exportaciones estadounidenses.