Selecciona Edición
Selecciona Edición
Tamaño letra

“La agricultura debe integrarse en las políticas contra el cambio climático”

La FAO alerta del aumento de las migraciones por las hambrunas vinculadas al calentamiento

"La agricultura es vista como una amenaza en la lucha contra el cambio climático", advierte Maria Helena Semedo. La directora adjunta de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) pide que este sector "se integre en las políticas climáticas". "Si no hay políticas que integren la agricultura, porque es vista solo como una amenaza, habrá más personas con hambre en el mundo", recalca Semedo, que también participa en la cumbre del Clima de París, donde se intenta cerrar el primer acuerdo mundial contra el calentamiento.

La agricultura y los usos del suelo han entrado con fuerza en esta ocasión en el paquete de medidas contra los gases de efecto invernadero, causantes del calentamiento global. De los 186 países que han presentado ya planes voluntarios para reducir sus emisiones, alrededor de un centenar incluyen medidas relacionadas con los usos del suelo y la agricultura. Pero a Semedo le preocupa que esas políticas solo tengan en cuenta la agricultura como una "amenaza" y los Gobiernos se olviden la seguridad alimentaria. 

Un reciente informe del Banco Mundial cifraba en 100 millones las personas en el mundo que podrían caer en la pobreza en los próximos 15 años como consecuencia del cambio climático. El principal impacto, apuntaba aquel estudio, será sobre la productividad agrícola (que se reducirá) y sobre los precios de los alimentos, que aumentará. "El cambio climático afecta ahora sobre todo a los países que no han contribuido a generar el problema", señala Semedo. "Daña más a los países en desarrollo y a las clases más desfavorecidas". Afecta, en definitiva, "a los medios de subsistencia".

El aumento de las temperaturas y de fenómenos extremos como sequías e inundaciones tiene un fuerte impacto sobre la agricultura. "Ya no hablamos del pasado, está afectando ya", dice Semedo. La Administración Nacional Oceánica y Atmosférica de EE UU (NOAA, por sus siglas en inglés) presentó hace unas semanas un análisis de 28 fenómenos extremos climáticos registrados en 2014. Y concluyó que la mitad de ellos fueron más intensos debido al calentamiento global.

Emigrantes del clima   

A Semedo le preocupa especialmente un fenómeno creciente, el de "los emigrantes del clima". Esa caída en la producción de la agricultura desencadena un movimiento de población del mundo "rural a las ciudades". "Y a otros países", añade. "Si no actuamos ahora las migraciones van a aumentar". 

"Las migraciones de Somalia y Siria no son solo por cuestiones políticas y de seguridad, también están derivadas de las sequías; la población no tiene alimentos", añade esta responsable de la FAO. Por eso, Semedo insiste en que debe tenerse en cuenta la seguridad alimentaria en la lucha contra el calentamiento. "Tiene que haber soluciones tecnológicas de adaptación", señala, que ayuden a "reducir las emisiones" pero también a acabar con el hambre.

Más información