Liberados dos soldados secuestrados por las FARC en Colombia

César Rivera y Jonathan Díaz fueron capturados por la guerrilla el 9 de noviembre

Liberados dos soldados secuestrados por las FARC en ColombiaFoto: reuters_live | Vídeo: Reuters-Live

Ya están libres los primeros dos secuestrados de un grupo de cinco colombianos que la guerrilla de las FARC se comprometió a liberar para poder reanudar los diálogos de paz que se encuentran suspendidos desde hace 10 días. Esta liberación forma parte del acuerdo al que llegaron el Gobierno y las FARC el miércoles pasado para superar la crisis, pero queda pendiente el regreso a la libertad del general Rubén Darío Alzate y sus dos acompañantes de cautiverio. Alzate, de 55 años, es el militar de más alto rango que ha tenido la guerrilla en su poder y su retención está rodeada de toda clase de interrogantes, ya que vestía de civil y estaba desarmado en una zona selvática con presencia guerrillera.

Por ahora, los liberados son los soldados profesionales Paulo César Rivera (24 años), quien solo lleva seis meses en el Ejército, y Jonathan Andrés Díaz (22 años), que lleva tres años. Los dos fueron secuestrados el 9 de noviembre en el departamento de Arauca, fronterizo con Venezuela, por el frente 10 de las FARC. El plagio se dio en medio de combates donde un soldado perdió la vida y otros dos resultaron heridos.

Ambos fueron entregados este martes, en una zona rural de Arauca, a una comisión integrada por miembros del Comité Internacional de la Cruz Roja, CICR, y de los gobiernos de Cuba y Noruega, que son los países garantes del proceso de paz. Luego fueron transportados en helicóptero hasta un batallón en la misma zona y entregados a miembros del Ejército, que finalmente los llevaron a Bogotá para el reencuentro con sus familias. Las FARC, por su parte, insistieron en un comunicado que han cumplido con la primera parte del acuerdo y que los soldados están “sanos y salvos”, algo que confirmó el CICR.

La liberación de los dos soldados se da en medio de la tensión que rodea la liberación del general Alzate, por cuenta de las acusaciones de las FARC sobre “el ruidoso operativo desplegado por el Ejército” en el río Atrato, la zona del departamento del Chocó donde fue plagiado. La guerrilla acusa al Ejército de querer rescatar al militar. “Además de bombardeos, desembarcos y sobrevuelos de inteligencia técnica, se han presentado choques terrestres con la guerrilla”, anunciaron el lunes. Desde el domingo han pedido que se reduzca la intensidad de las operaciones militares y sugirieron incluso que se despejen algunos caseríos para que los helicópteros del CICR puedan aterrizar y facilitar la operación humanitaria.

Más información
Colombia y las FARC pactan la libertad del general secuestrado
El secuestro dispara la polarización
Santos suspende el diálogo con las FARC por el rapto de un general
Únete a EL PAÍS para seguir toda la actualidad y leer sin límites.
Suscríbete

Sin embargo, el Ministerio de Defensa niega que estén buscando un rescate y ha dicho que todo el despliegue militar no es otra cosa que operaciones “de control territorial” para proteger a la población. El viceministro de Defensa, Jorge Enrique Bedoya, aclaró que las FARC aún no entregan las coordenadas del sitio donde se realizaría el operativo de liberación del general Alzate, el cabo Jorge Rodríguez y la abogada Gloria Urrego. Bedoya aseguró que apenas tengan en sus manos esa información se suspenderán las operaciones militares, como ocurrió con los soldados que hoy fueron liberados en Arauca. “No es cierto que las FF. AA. estén obstaculizando la liberación”, dijo el lunes y agregó que suspender las operaciones no significa despejar un área geográfica, como sugirieron las FARC.

La Oficina de la ONU para la Coordinación de Asuntos Humanitarios, OCHA, en Colombia, aseguró el viernes en un reporte, que la movilidad de las comunidades que viven en la zona, en su gran mayoría, indígenas y afros, está limitada por temor a la presencia masiva de militares, lo que ha restringido el abastecimiento de alimentos y el acceso a servicios de salud. Según OCHA, son 500 las familias afectadas. La región amaneció el martes con una amenaza de paro armado por parte del Ejército de Liberación Nacional, ELN, la otra guerrilla que opera en Colombia.

El máximo líder de las FARC, Timoleón Jiménez alias Timochenko, también arreció sus críticas contra Santos por haber suspendido las negociaciones, una decisión que tomó el presidente tras una reunión con la cúpula militar. En una carta divulgada el lunes, lo acusó de violar una de las reglas de este proceso de paz que es dialogar en medio de la guerra. “Poner como condición para reanudar un proceso suspendido arbitrariamente, que la contraparte haga rápida entrega de sus prisioneros de guerra, equivale a un secuestro del proceso de paz por el Presidente”, se quejó. También dijo que con la suspensión, Santos destruyó la confianza. “Las cosas no podrán reanudarse así no más, habrá que hacer diversas consideraciones”, dice su carta, firmada desde “las montañas de Colombia”.

Por ahora, Santos no le ha contestado a Timochenko, las familias de los soldados liberados celebran su regreso, el país sigue a la espera de que las FARC liberen al general Alzate y el proceso de paz sigue en suspenso.

Normas

Archivado En

Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS
Recomendaciones EL PAÍS