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Cristina Fernández lanza un duro mensaje contra los sindicatos

La presidenta de Argentina anuncia aumentos en las pensiones y ayudas escolares

Cristina Fernández durante el anuncio de este martes.
Cristina Fernández durante el anuncio de este martes. EFE

Se aproximan tiempos de confrontación en Argentina. El Gobierno acaba de permitir hace menos de dos semanas la mayor depreciación del peso registrada en 12 años. Los sindicatos advirtieron que no están dispuesto a cruzarse de brazos. Ahora llegan los meses en que suelen negociarse en el país los grandes convenios salariales. La inflación real se sitúa entre el 25% y el 30% y los sindicatos no quiere aumentos menores del 25%. Hasta uno de los líderes sindicales más oficialistas, como Antonio Caló, declaró que “a la gente no le alcanza para comer”. En ese contexto, la presidenta, Cristina Fernández, emitió este martes un duro mensaje contra sindicalistas como nunca lo había hecho antes.

Fernández aprovechó un mensaje por cadena nacional —es decir, con la sintonización obligatoria de todos los canales públicos y privados del país- para anunciar aumentos del 11,31% en las pensiones a partir de marzo. Y otro aumento del 200% en ayudas escolares. Pero el mensaje de fondo, como suele ser habitual, iba mucho más allá de las ayudas económicas puntuales. La presidenta, jaleada por decenas de altos cargos, advirtió: "Los compañeros dirigentes sindicales plantean como solución el aumento de salarios y punto. Deberían acompañar en cada supermercado a cuidar que los precios sean respetados”. "Los sindicatos no pueden estar ajenos, porque los patos de la boda son los trabajadores, siempre”. “Entérense, muchachos: en el mundo está complicado. Y viene complicado también para los países emergentes”.

La presidenta también cargó contra ciertos empresarios. Pero eso no es noticia. Más de una vez, Cristina Fernández, ha repetido la idea que este martes materializó con distintas palabras. Dijo que en lugar “de fugar al exterior divisas”, los empresarios deberían reinvertirla en el país, ya que para eso han ganado antes tanto dinero. “Estas grandes cadenas, es cierto, han invertido mucho. Pero han ganado mucho”, indicó.

La presidenta no mencionó la devaluación de hace dos semanas

Lo novedoso del discurso del martes estaba en el mensaje que lanzaba hacia los grandes aliados del Gobierno: “Hay que convencer a esos argentinos, que dejen de cortar la calle. Cuando vean a alguien cortar la calles díganle: `¿Estás enojado por algo?´ Cuando aparecés muy de izquierda, aparecés por el otro lado porque la tierra es redonda. Por eso el trabajo tiene que ser junto a la sociedad. Cuando vos tenés que sacar la plata del bolsillo para pagar el aceite o el dulce de batata no tenés ideología. El dulce de batata es igual para todos”.

Fernández apeló a que toda la sociedad vigilara que se cumplieran los acuerdos de precios que ha firmado el Gobierno con las cadenas de supermercados. “Hay que trabajar codo a codo junto a los vecinos. No importa si hubo peleas antes porque uno pensó de una manera… Nadie se cuida mejor a uno mismo que uno mismo”. “Me gustaría escuchar a mis compañeros dirigentes sindicales acompañar en cada supermercado, cada hipermercado, cada farmacia, a que los precios cuidados estén y que sean respetados. Porque la gente de a pie lo está haciendo. Porque se dieron cuenta de que no era mi bolsillo, sino el bolsillo de ellos el que estaban saqueando”, añadió.

Entre los invitados en la Casa Rosada se encontraba el juez español Baltasar Garzón, quien visita a menudo el país como director del Centro Internacional de Promoción de los Derechos Humanos.

La última vez en que la presidenta pronunció un discurso fue el miércoles 23 de enero. Aquel día, el peso argentino había sufrido su mayor devaluación en 12 años. Fernández no aludió a aquella convulsión en los mercados y se limitó a anunciar un plan de ayuda económica para estimular los estudios entre los jóvenes de 18 y 25 años que no estudian ni trabajan. El martes tampoco habló de la devaluación. Y sin, embargo, la devaluación sobrevoló sobre todo el discurso. La devaluación y la inflación.